• Diario Digital | Lunes, 18 de Diciembre de 2017
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Rafael Balanzá regresa con la inquietante novela "Los dioses carnívoros"

En "Los dioses carnívoros", novela escrita en 2015 por Rafael Balanzá y que publica ahora Algaida, se relata en forma de sueño un atentado en una zona turística de la costa española. El escritor lamenta este acierto parcial (en su historia el atentado ocurre en Almería) que no tiene un gran mérito, aclara, dada la amenaza terrorista que venimos soportando en Europa desde hace años.

Rafael Balanzá
Rafael Balanzá
Rafael Balanzá regresa con la inquietante novela "Los dioses carnívoros"

Según el autor (ganador del Café Gijón en 2009 con “Los asesinos lentos”) se trata de un libro cuyo tema principal es el rencor, “desde los dioses carnívoros de las civilizaciones precolombinas hasta el terrorismo de DAES y Al-Qaeda”. 

La novela contiene un discurso que trata de justificar el mal apelando a la naturaleza y que él no comparte, aunque sí cree que el problema no está en absoluto resuelto en el plano filosófico. 

“El rencor está ahí -señala-, en el terrorismo y, también, en el resentimiento de la extrema derecha y de los nacionalismos exacerbados que amenazan a Europa en este momento.”

Damián Ferrer ha cumplido los 50 y está en paro. Tiene una hija adolescente y todavía no ha superado el trauma de su divorcio. Es una típica víctima de la última debacle financiera internacional: ha sido despedido de modo fulminante después de haber trabajado durante más de veinte años en una empresa de marketing directo. Cuando le ofrecen un modesto empleo como conserje de un céntrico edificio de la capital levantina en la que reside, no se lo piensa dos veces. Está dispuesto a aceptar cualquier trabajo libre de estrés que le permita ir tirando. Ya no aspira a mucho más. Sobre todo no tiene ganas de complicaciones.

Sin embargo, lo que le espera es precisamente eso: complicaciones. Y en tal medida y de tal naturaleza que escaparán por completo a su capacidad de asimilación. Pero el empujón que lo precipitará por un auténtico tobogán de locura y horror no se lo dan directamente a él, sino a una desgraciada y desconocida mujer en el andén de una estación de metro. Este asesinato absurdo que presencia el protagonista de modo accidental será el primer indicio de la verdad definitiva que está a punto de descubrir: la de que ninguna cautela, ningún principio racional de prudencia puede librarnos enteramente de la implacable crueldad del mundo. 

El alicantino Rafael Balanzá reside en Murcia desde 1986. En 1989 logró su primer premio literario, el Mayos de Alhama, por su relato La franja de luz. En enero de 2002 fundó, sin ningún tipo de subvención o ayuda oficial, la revista El Kraken, cuya trayectoria se prolongó hasta 2009, a lo largo de 27 números. De ella dijo Arrabal que era, sin duda, la mejor de Europa. En sus páginas, cargadas de crítica mordaz sobre la actualidad cultural española, aparecieron entrevistas a Luis Alberto de Cuenca, Antonio Orejudo y Félix de Azúa, entre otros autores. En 2007 publicó su primer libro, Crímenes triviales, una colección de 5 relatos muy bien acogida por la crítica. Con Los asesinos lentos (Siruela 2010) ganó el legendario premio Café Gijón. Este libro conoció 3 ediciones en España en muy poco tiempo y se tradujo en Italia, donde obtuvo un notable éxito de crítica e incluso ha sido objeto de una tesis en la Universidad de Turín. En Siruela ha publicado también otras dos novelas, La noche hambrienta y Recado de un muerto. Con esta última fue finalista del premio de la Asociación de críticos de Valencia. Mantiene un blog en www. conoceralautor.es y es colaborador habitual en diversos medios de prensa escrita. 

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