• Diario Digital | Lunes, 18 de Diciembre de 2017
  • Actualizado 06:03

Entrevista a Beatriz Gómez Lorenzo, autora de “Infinito”

“Nos estamos dejando llevar por la inmediatez y por la importancia del momento”

Infinito” es la segunda novela de la escritora toledana Beatriz Gómez Lorenzo, un thriller psicológico que tiene la virtud de desasosegar al lector casi desde la primera página. La autora cambió la edición jurídica, a la que se dedicaba, para escribir thrillers perturbadores, y el cambio no la ha salido nada mal. La editorial Seleer ha apostado por ella con su nueva novela.

Entrevista a Beatriz Gómez Lorenzo, autora de “Infinito”

La experiencia que acumuló como editora jurídica, la vale para su nuevo reto literario. En un momento dado se dijo a sí misma “voy a intentar el camino de la literatura” y así lo hizo. La carrera profesional estaba bien pero necesitaba algo más porque le faltaba la pasión que pone a sus novelas. “Mis escritos parten de la observación de las personas y de la adaptación del ser humano a las situaciones y circunstancias de la vida”, dice la escritora en la cita que hemos concertado en la cafetería de uno de los escenarios de la novela en la calle Atocha.

“Mis historias versan sobre el análisis psicológico y sentimental de los personajes. Esa realidad tiene dos componentes: crear y destruirlos”, apunta la escritora durante la charla que mantuvimos una calurosísima tarde veraniega. En cuanto a su forma de escribir, Beatriz Gómez Lorenzo se define como “esquemática en la organización de la trama. No elaboro toda la trama desde el inicio, pero sí de los tres o cuatro primeros capítulos, así dejo que surjan otras subtramas y que evolucionen los personajes según avanzan éstas”.

El protagonista de la novela es Ginés Martín, trabajador del departamento de tanatopraxia del Anatómico forense, un personaje solitario y carente de amistades que sostendrá un duelo intelectual con Infinito, un asesino de lo más sofisticado. Ginés tendrá un camino de absoluta soledad que “no tiene necesidad de contacto humano y ese tipo de personajes me gustan para mis novelas, personas que no se encuentren bien en la sociedad en la que viven”, expone la escritora de manera certera.

La trama de la novela se despliega como en un tablero de GO, juego oriental, en que para matar a una pieza hay que rodearla, ese es el juego que plantea Infinito y que Ginés tendrá que resolver trasladando todo el juego a la escena de la ciudad de manera sofisticada y con una trama cada vez más asfixiante y que sólo llegará a la muerte cuando no quede más remedio.

“En la actualidad, nos estamos dejando llevar por la inmediatez y por la importancia del momento, al tiempo que banalizamos las relaciones sociales”, diagnóstica Beatriz Gómez Lorenzo. Quizá las redes sociales tengan mucha culpa de este cambio, hasta tal punto que “se está banalizando la figura del amigo. Ahora, cualquier contacto con alguien por las redes sociales lo calificamos de amistad”, señala con rotundidad.

“Al mundo no le interesa la realidad”
Aunque “Infinito” podemos calificarlo como thriller psicológico, a la autora el género que más le gusta es el de novela policiaca, tipo Agatha Christie. Su novela tiene mucho de la escritora británica, sobre todo al final. “Creo en los finales potentes, que el lector se pueda sorprender”, afirma la escritora toledana. Los lectores necesitan ese factor sorpresa que haga avanzar en la lectura de los libros porque al fin y al cabo “a los lectores no les interesa la realidad. La ignorancia permite tener una vida feliz”, explica. Incluso la sociedad manipula el sufrimiento porque no le interesa que se sepa lo que sufren las personas. “Realmente, no hay interés en conocer lo que sucede en el mundo”, sentencia.

Infinito” está escrita desde la perspectiva de un narrador omnisciente. “Creo que esta forma es mejor para captar de forma más precisa las inquietudes de los personajes y es capaz de transmitir mejor el desarrollo de la trama”, analiza Beatriz. Bien es verdad que hay cortos pasajes en primera persona que son los correos electrónicos que se escriben ambos personajes y que se van haciendo cada vez más largos, precisamente por estar enfrentados de manera intelectual.

Beatriz Gómez Lorenzo reconoce que ha querido “exponer una serie de personajes al margen de la sociedad, apátridas de su propia sociedad. Personajes con complicaciones mentales de personas frente a la sociedad que viven situaciones complejas”, apunta inquisitiva.

Para la escritora, “la novela negra es el género por excelencia del cuestionamientos”, concreta. Ese posicionamiento suele llevar un gran grado de empatización debido a la “denuncia social que está presente de una forma u otra, también lleva consigo un cuestionamiento emocional y psicológico de los personajes y por ende de la sociedad”, refiere con seguridad la autora de “Infinito”. Sus personajes tienen mucho de novela negra porque tienen un trasfondo oscuro.

Para terminar, hablamos de sus influencias personales a la hora de escribir. Si tiene que señalar un autor ese es John Katzenbach, “el maestro del psico-thriller”, lo califica. Y le gusta por “su escritura directa”. “A mí me gusta decir lo que hay que decir de manera directa e inmediata y me baso en el diálogo para crear una interacción entre los personajes y que la trama avance de manera interesante”, refiere sobre su estilo que tiene influencias de escritores clásicos como Gabriel García Márquez o Eduardo Galeano, y de escritores de novela negra como Pierre Lemaitre o Juan Madrid.

No ahorra críticas cuando hablamos de la situación de la cultura. “Estamos en una tendencia peligrosa, están desapareciendo las secciones de cultura de los periódicos”, recalca. Y eso que los lectores siguen prefiriendo para leer el papel, sobre todo para leer libros. “Las ventas se están manteniendo y eso que el mayor problema de los libros es la distribución”, expone y concluye “falta respeto por el trabajo ajeno, sobre todo en Internet”.

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