• Diario Digital | Lunes, 18 de Diciembre de 2017
  • Actualizado 13:57

Entrevista a Lluís Homar, autor de “Ahora empieza todo”

“El teatro, como la vida, hay que vivirlo de la forma más plena”

Ahora empieza todo” es la autobiografía del actor y director teatral Lluís Homar que ha publicado, con la ayuda del periodista Jordi Portals, en la editorial Now Books, que parece que se está especializando, últimamente, en autobiografías y memorias. Un género minusvalorado en nuestra literatura y que debería tener más relevancia por la información de primera mano que conlleva.

Entrevista a Lluís Homar, autor de “Ahora empieza todo”

Quedamos a tomar un café en el Hotel Emperador de la Gran Vía madrileña. No podía escoger mejor sitio este actor especializado en hacer papeles de personajes grandilocuentes y trágicos. Ahora está interpretando Enrique III, que no fue emperador pero que sí llegó a rey, se quedó a un peldaño de lo más alto. Creo que a Lluís le van estos grandes personajes como un guante de seda. También le recuerdo como Galba en la serie histórica Hispania, que aunque tenía numerosos errores históricos no dejaba de tener un cierto atractivo, en la serie el actor barcelonés sobresalía sobre el elenco de manera destacadísima. Aquí sí llegó a ser emperador, aunque le duró menos de un años -me refiero a Galba-.

Sin embargo, en sus dos intervenciones en las películas con Almodóvar, aún estando mejor que nadie, no terminaron de funcionar. Las películas del director manchego no dejan de ser un cierto tufillo a rollo cutre. De toda su producción sólo salvaría La ley del deseo y Mujeres al borde de un ataque de nervios. “Me siento corresponsable de lo que sucedió con Pedro y acepto como fueron las cosas”, apostilla refiriéndose a los malos rollos que hubo en la segunda de las películas que hicieron juntos.

Es verdad que algunas tienen un pasar, como las dos interpretadas por Lluís Homar, pero creo que Lluís no es actor para Pedro. Entiendo sus trifulcas, aunque no entiendo el morbo con que algunos compañeros de profesión lo han tratado. Quien de verdad le va a Lluís es Shakespeare y ¡cómo le va! “El primero es William Shakespeare y luego están todos los demás. No se puede explicar lo que se siente interpretándole. Era genial, nadie ha explicado la condición humana como él”, afirma rotundo este gran actor que ha interpretado a todos los grandes, tanto clásicos como Moliere, Valle-Inclán, etc., como a dramaturgos contemporáneos, como Harold Pinter, uno de sus favoritos, Botho Strauss, etc. La lista sería interminable si citásemos a todos.

Si hay una cualidad que caracteriza a Lluís Homar es su “insaciable ganas de aprender”. En su opinión, las personas no nos debemos conformar con nada. “La vida es un continuo aprendizaje y yo soy consciente de que me queda mucho por aprender porque hasta ahora no me he gustado”, dice seguro y crítico consigo mismo, la verdad es que me sorprende sus inmensas ganas de seguir mejorando. ¿Hasta dónde llegará un actor como él? No lo sabemos, pero cerca del Olimpo de los actores estará, seguro.

Lo que más le gusta del teatro es “el servicio público de las obras. Los actores somos canales, somos un instrumento que debemos afinar”, explica de manera razonada. Y ese afinamiento que busca en la voz, en la gestualidad y en los textos trasciende a su propia vida. “Lo importante es cómo uno mismo se afina en la vida. Hay que vivir la vida lo más plena posible. Cuanto mejor seamos en la vida, mejor seremos en el teatro. En ambos sitios tenemos que sacar nuestra mejor versión”, apunta el actor derrochando pasión.

Su camino como actor y persona no ha sido fácil. En el libro reconoce sus muchos años de terapia que lleva realizados. “Es muy importante el equilibrio como persona. El ser humano es imperfecto porque niega su propia naturaleza”, señala mientras se toma un té rooibos. “Muchos tienen el pensamiento de: sufro, luego existo. Y yo creo que no es necesario el sufrimiento para vivir”, puntualiza.

Lluís Homar fue durante varios años director del teatro Lliure de Barcelona. “Me cuesta mucho ser director. Yo me considero actor y, sobre todo, persona. Uno alimenta al otro”, corrobora. En algunas ocasiones, se siente muy solo. “A veces tenemos que esconder esa parte débil que todos tenemos. La vida no es fácil para nadie, de ahí que tengamos que tener un espacio de recogimiento”, analiza y añade “en la medida que soy más sincero conmigo mismo, tengo mejor relación con las demás personas”.

El actor barcelonés cree que tanto la vida como su carrera ha sido un carrusel. “Unas veces estás arriba y otras estás abajo, por eso yo acepto como han ido las cosas en mi vida”, subraya. El libro le ha servido de terapia para conocerse un poco mejor. “Ahora empieza todo me ha traído dos grandes regalos, uno ha sido la colaboración con Jordi Portals, todo un descubrimiento y, otro, el capítulo del perdón que me ha hecho reflexionar muchísimo”.

Creo que el actor es demasiado duro consigo mismo. Que, en ocasiones, se fija más en su rencor y rabia que en los aspectos positivos de su personalidad, aunque con la terapia ha aprendido a controlarse. Como indica el título de su libro, ahora empieza todo. “Cada día es una oportunidad para mejorar y ser más humanos. Creo que ahora estoy más preparado que nunca”, refiere durante la charla donde se ha mostrado sincero, humilde y, sobre todo, muy accesible y comprensivo.

Las prisas nos hacen que dejemos muchos temas a medias pero la lección que me llevo después de charlar con él es que “lo importante es la vida y vivirla con coherencia”. Lo cual me hace replantearme muchas creencias. Lluís Homar ha conseguido con la interpretación ser mejor persona, algo que le importa sobremanera, y mejor actor. Seguiremos disfrutando de él en las tablas y en las charlas.

Puedes comprar el libro en: