• Diario Digital | Miércoles, 22 de Noviembre de 2017
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"LAS OBSESIONES SON FORMAS DE NEUROSIS QUE PROBABLEMENTE RESPONDEN A VIEJAS FRUSTRACIONES"

Entrevista a Manuel Rico, autor de "Espejo y tinta"

Manuel Rico es poeta, narrador y crítico literario. Es presidente de la Asociación Colegial de Escritores de España, desde donde defiende los derechos e intereses de todos los escritores españoles. Ha escrito poesía, relatos, novelas cortas, ensayos, libros de viaje y novelas como “Un extraño viajero” con la que ganó el Premio Logroño de Novela.

Entrevista a Manuel Rico, autor de "Espejo y tinta"

Espejo y tinta” son dos novelas cortas o nouvelles en la mejor tradición del género. El tiempo no ha pasado por ellas y siguen teniendo la misma frescura que cuando se escribieron. Manuel Rico nos desvela en esta entrevista algunos de los secretos de las mismas y las motivaciones que le hicieron escribir estas dos pequeñas obras maestras de un género literario que, desgraciadamente, no tiene gran predicamento.

¿Qué le ha impulsado para volver a reeditar estas dos novelas breves?

Espejo y tinta se publicó en un momento especialmente difícil para la editorial que lo contrató (Bruguera). La colección que dirigía Ana Marí Moix cerró algo más de un año después y el libro, como algunos otros del mismo sello, tuvo una mala distribución y una vez que la colección dejó de existir se hacía muy difícil su supervivencia. Tuvo unas críticas magníficas y no pocos amigos me venían insistiendo en la necesidad de que el libro volviera a las librerías. Javier Santillán, de Gadir Editorial, lo consideró para iniciar, con los cuentos completos de Antonio Ferres, su nueva colección de narrativa, “Autores de hoy”. Las dos novelas o nouvelles muestran una cara poco conocida de mi labor literaria y me parecía esencial que estuvieran “en activo”.

Los escritores españoles no son muy aficionados a escribir este género. ¿A qué cree que es debido?

No son muy aficionados pero hay algunos hitos relevantes en nuestra narrativa como bien destacó Pozuelo Yvancos en ABC en su crítica a la primera edición: Azorín, Unamuno, Pérez de Ayala o Aldecoa. También he pensado en Helena o el mar del verano, de Julián Ayesta, o en Ronda de Guinardó, de Marsé, o en Numa o Una tumba, de Juan Benet…  Es un género complicado, a media distancia del cuento y de la novela, que requiere de un trabajo muy riguroso para dar al lector un artefacto en el que convivan, de modo equilibrado, un lenguaje revelador, una trama que atrape desde el primer momento y un grado de intensidad y tensión que es casi propio del cuento. Por otro lado, no es una apuesta frecuente de los editores y no es fácil abrirse paso en el mercado editorial, dominado por los best-seller y por las novelas más convencionales.   055

¿Qué escritores considera sus maestros en este género?

He citado en mi anterior respuesta a tres autores, en lengua española, de  referencia. Podría añadir a García Márquez, a Sábato, al Chirbes de La buena letraLa metamorfosis de Kafka, Bartleby el escribiente de Melville o El paseo, de Robert Walser, son obras maestras del género ante las que cualquier escritor no puede sino rendirse.

¿Qué valor le da a la concisión en este tipo de relatos?

Yo he escrito novela y sé lo complicado y trabajoso que es convivir con un argumento, con una atmósfera y con unos personajes durante años para dar cuerpo a una obra de doscientas o trescientas páginas. Sin embargo, he de reconocer que el trabajo que conlleva medir al milímetro el alcance de una novela corta, evitar que la acción se desmande y lograr que todo el material que en su desarrollo utilices  aparezca como imprescindible, que nada sobre, es una labor delicada y, a la vez, llena de complejidad. Aunque parezca contradictorio con ello, creo que hay dos conceptos básicos a tener en cuenta: austeridad y precisión. Acercar la obra a la perfección del engranaje de una pieza de relojería.

¿Es necesaria la intensidad en las novelas breves?

Por supuesto. Casi como en un cuento. Diría que incluso es más difícil lograrla que en un cuento. Es el reto de mantener la tensión narrativa a lo largo de 50, 60 páginas sin que en ningún momento el interés del lector decaiga. No olvidemos que un cuento es intensidad por sí mismo, una intensidad que se debe mantener en media docena de folios como mucho. En la nouvelle hay una suerte de pacto con el lector que has de sostener a lo largo de la narración, a lo largo de las decenas de folios que la conforman. No son admisibles las decaídas, algo que es habitual en la novela larga…

Usted escribe novela, libros de viaje, poesía, novela breve, etc. ¿En qué estilo se siente más cómodo?

Me siento cómodo, sobre todo, en la poesía. No requiere la continuidad que exige la novela y dependes solo del lenguaje y de tus fantasmas personales. No hay que construir un argumento y perseverar en él para evitar desajustes y contradicciones, no hay que consultar mapas (como ocurre en los libros de viajes) o visitar ciudades… La poesía te coloca frente al espejo y aunque a mí me lleva meses, años a veces, dar por terminado un poema, es el territorio en el que me encuentro cómodo y sin exigencias externas.

En ambas novelas está presente la literatura. En Espejo por medio de un escritor frustrado, en Tinta en un escritor que guarda una preciosa estilográfica italiana. ¿Cuál sería la metáfora de sus novelas?

En la primera hay un acercamiento al doble, un tema muy abordado en la literatura. Lo que ocurre es que en este caso el personaje se desdobla para acercarse a lo que pudo haber sido de su vida de haber sido fiel a la vocación y no a la estabilidad económica de un funcionario o de un ejecutivo… En Tinta reflexiono sobre los límites que tiene toda obsesión por un objeto. En este caso, son las estilográficas, pero podían haber sido los móviles, los sellos o cualquier otro objeto susceptible de ser coleccionado.

En Espejo está presente, tal y como afirma en la respuesta anterior, el tema del doble. ¿Qué motivación le hizo escribir esta novela?

Una idea que durante mucho tiempo tuve en mente. Me asaltaba, sobre todo en mis viajes en autobús….  El transporte público es uno de mis lugares preferentes de lectura. Pues bien: la idea consistía en la posibilidad de encontrar a mi lado a un hombre o una mujer que fuera leyendo, como yo, pero el mismo libro y con la misma cadencia y ritmo de lectura…. A partir de esa imagen comencé a construir el relato.

¿Qué siente cuando un escritor como Paul Auster utiliza un planteamiento parecido en su última novela, diez años después?

No he leído la novela de Auster. La leeré, sin duda. Pero es evidente que a veces, en lugares separados por miles de kilómetros y con experiencias personales radicalmente diferentes se puede tener una idea similar. En todo caso, la novela de Auster es del 2017 y mi Espejo fue publicada, en primera edición en 2008.

¿En qué manera el destino o las decisiones personales pueden cambiar la vida de una persona?

De una manera total, absoluta. Tengo amigos que en un momento concreto de sus vidas optaron, por ejemplo, por desarrollar una carrera en el mundo bancario (yo trabajé durante mucho tiempo en un banco) pese a tener una fuerte vocación artística. Sus vidas discurrieron en ambientes nada literarios, la vocación fue quedando apartada….. También los conozco que tomaron decisiones en sentido contrario…. Una decisión de ese carácter te mete en un mundo y a partir de ahí, se teje una red de la que muy difícilmente puedes escapar.

Si dijésemos que Tinta tiene mucho de novela negra, ¿estaría de acuerdo?

Sí, sin duda. Hay una intriga que tiene que ver con el asesinato, con el delito, con determinados ambientes. Sí tiene algo, quizá mucho, de novela negra.

¿Hasta dónde puede llegar la obsesión de una persona por determinados objetos?

Yo creo que hasta la comisión de un delito. Las obsesiones son formas de neurosis que probablemente responden a viejas frustraciones que son muy complicadas de resolver. En el caso de Tinta se mezcla vocación literaria con vivencias infantiles y con falta de recursos… El coleccionismo de estilográficas es un vicio caro…

¿Ha quedado satisfecho con la reedición de sus novelas?

Sí. Gadir ha hecho un magnífico trabajo. La edición es muy hermosa y para cualquier escritor tiene algo de premio contar con ese envoltorio para una de sus obras. Es algo así como un valor añadido. En esta ocasión, Espejo y tinta lleva un prólogo escrito por mí que es una pequeña reflexión sobre el género y sobre el nacimiento y el desarrollo de ambas novelas.

¿Va seguir escribiendo este tipo de novelas?

No lo sé, la verdad. Por lo pronto estoy metido en un libro de poemas de cuyo inicio pronto se cumplirá una década. Quisiera terminarlo antes de que termine 2017. Y en una novela detenida en el folio cuarenta. Veremos…. Manuel Rico-P

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