• Diario Digital | Lunes, 18 de Diciembre de 2017
  • Actualizado 13:59

Entrevista a Marta Sanz, autora de “Clavícula”

“Vivimos en una sociedad en la que se fomenta un individualismo enfermizo”

Marta Sanz acaba de publicar su nuevo libro “Clavícula”, una novela de claro tinte autobiográfico que está profundamente conectada con “La lección de anatomía” pero que tiene una peculiaridad que le diferencia y es que la autora compone una historia de amor a la familia. “Es una reivindicación de los sentimientos fraternos. Me gusta escribir sobre mis padres, el día que falte dejaré de hacerlo”, dice la escritora madrileña en una entrevista que hemos mantenido en una de las plazas más castizas del Foro, la del 2 de mayo.

Marta Sanz
Marta Sanz
Entrevista a Marta Sanz, autora de “Clavícula”

La última vez que entreviste a Marta fue en el café Comercial, muy cerca de donde nos reunimos en esta ocasión. “Como dice una amiga mía –y cuento en el libro- nos van cerrando nuestros negociados”, recuerda. Van quedando pocos lugares con solera en esta Villa y Corte, uno de ellos es el café Pepe Botella que continúa abierto para que los madrileños puedan hablar sin estridencias y pausadamente.

Clavícula” habla del miedo, del pudor y sus límites. “El libro es un experimento intrépido e impúdico sobre el dolor. Además trato dos tabúes de nuestra sociedad que son, primero, el dinero y, sobre todo, el dinero que ganan los escritores; está problemática puede ser la raíz de muchas enfermedades y ansiedades y, segundo, presento un cuerpo femenino que no es fotogénico, que está en la época de la menopausia y está castigado por el peso de la edad. Un cuerpo que no se retrata para complacer si no para escarbar en las raíces del dolor”, expone de manera clara y concisa la escritora madrileña.

El libro profundiza en las raíces del dolor, abundando en su propio cuerpo. “Las patologías físicas de la mujer son más difíciles de diagnosticar. Las patologías están basadas en el cuerpo del hombre”, señala Marta Sanz durante la conversación. Si bien hay muchos textos que hablan del dolor y de las enfermedades, el de la autora lo hace basándose en su propia experiencia. “Prestamos mucha atención a los ruidos de nuestra cabeza, lo cual hace que se fomente la hipocondría”, detalla la escritora que reconoce, entre risas, que es un poco hipocondríaca.

“El género autobiográfico se utiliza para intentar subrayar los valores que nos ligan a nuestra comunidad, lo que tenemos en común. Somos víctimas de un capitalismo avanzado. Vivimos en una sociedad que se fomenta un individualismo enfermizo”, expone Marta Sanz con lucidez. Lo que puede conllevar a muchos tipos de enfermedad cuando, por alguna circunstancia, se rompe nuestro mundo. La ansiedad es la consecuencia de ese proceso y el lorazepam su salvador.

Marta Sanz está encantada con la portada de su libro. Si la clavícula tiene forma de ese, la clave de sol refleja por un lado esa curvatura del hueso y, por otra, la sensualidad del cuerpo femenino, como lo puede ser una guitarra española. “Esta clave de sol termina en una punta de flecha, idea que me dio mi padre y que proyecta la idea del dolor. Es muy difícil encontrar las palabras exactas para comunicar el dolor a otras personas y como el libro tiene algo de musical, creo que la clave de sol es idónea para representar lo que quería decir”, detalla con fluidez.

Pero no crean que, porque hable del dolor, es un libro pesimista y triste. Marta Sanz utiliza el humor para aligerar la carga y la tensión del libro. “Creo que el humor ayuda a decir muchas cosas, que si se dijesen con solemnidad, sería imposible de expresar con naturalidad”, apunta. El humor permite profundizar en la lectura del libro y hacer que el lector no se sienta agotado. “Ante todo, es un libro vitalista”, enfatiza.

“Todos mis libros están profundamente conectados. Tiene un hilo conductor claro, pero procuro, en cada uno de ellos, plantearme retos diferentes, emociones diferentes e indagar en nuevas maneras de contar mi relatos. Me gusta cambiar de forma de escribir porque quiero contar cosas diferentes en cada libro”, comenta con su peculiar tono dulce de voz. “La lección de anatomía” y “Clavícula” son libros autobiográficos que abordan los problemas de las mujeres e intentan entenderlos. “Ambos juegan con la metáfora de lo que el cuerpo es a un texto y viceversa”, manifiesta la autora y añade “me siento más yo, escribiendo este tipo de textos. Me siento más honesta. Necesito construir esta voz autobiográfica que creo es muy verosímil”.

Cree que, en estos momentos, hay una cierta desconfianza hacia la ficción. “En la literatura se cuentan una cosa a través de otra cosa. Por eso, renuncio a las metáforas habituales y opto por la metáfora de la carne. Quiero iluminar la realidad de otra manera, conseguir hacer extraordinario, lo vulgar”, manifiesta. Marta Sanz quiere huir de un mundo cada vez más desasosegante que nos está conduciendo a la infelicidad.

No quiere terminar la conversación sin decir unas palabras sobre su editorial y su editor. “En Anagrama he encontrado mi lugar. El libro está dedicado a Jorge Herralde que siempre me ha tratado muy bien”, indica y añade que “la incorporación de Silvia Sesé ha sido todo un acierto, ha sabido ponerse dos pasos por detrás de Jorge y familiarizarse con los usos de la casa”. El futuro de la editorial está asegurado como lo está el de la escritora. Cuando terminamos la charla, llega Chema a buscarla. Como hemos leído en el libro, la acompaña a todas partes y se sienten felices juntos, llevan compartiendo su inquietudes unos 30 años, todo un récord para los tiempos que corren. Si detras de un gran hombre, hay una gran mujer. Detrás de Marta Sanz, hay un gran Chema, que siempre tiene una sonrisa para sus amigos. Les veo irse hacia la glorieta de Bilbao cogidos de la mano hacia una nueva cita en el barrio de Carabanchel en un día de primavera que parece de invierno. La lluvia no empaña sus corazones, como tampoco lo hace la literatura de Marta Sanz.

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