• Diario Digital | Miércoles, 22 de Noviembre de 2017
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ENTREVISTA A BEGOÑA HUERTAS, AUTORA DE “EL DESCONCIERTO”

“En la sociedad actual se vive la enfermedad como un defecto”

Cuando el cáncer se le cruzó en la vida a Begoña Huertas sintió que la enfermedad la desconcertó profundamente. “Me tuve que enfrentar a un problema de identidad por tener cáncer, que hasta ahora no había tenido. Pasé a ser una persona diferente a lo que había sido hasta ese momento y apenas me reconocía”, confiesa la escritora gijonesa en la entrevista que mantuvimos a raíz de la publicación de su novela autobiográfica “El desconcierto”, que publica la editorial :Rata_.

“En la sociedad actual se vive la enfermedad como un defecto”

Begoña Huertas- VLa quimioterapia la produjo diferentes cambios en su cuerpo. Se cansaba en exceso, no disfrutaba de las cosas cotidianas con las que hasta esos momentos sí hacia, etc. Afortunadamente, tuvo un gran sostén en su madre y en sus hijas. “Ellas me apoyaron en el plano afectivo y mi madre en ese mismo plano y en el de la intendencia”, recuerda la autora una vez superada la enfermedad.

La forma en que se enfrentó a la enfermedad fue de una manera muy “cerebral y racional”, reconoce Begoña Huertas y añade “esa forma con la que te enfrentas, te va a definir de algún modo cómo eres realmente tú. Me di cuenta que tenía una perspectiva muy materialista de ver el cáncer. Es, por así decirlo, una manera de aceptar el sufrimiento como admitía, cuando estudiaba, las leyes de la Termodinámica. Deje el lado emocional aparte y acepté que la vida era así y que tenía que prepararme para morir”.

Para la escritora asturiana, afincada en Madrid, su obra “El desconcierto” está dividida al 50% por la narrativa y por el ensayo. “Las dos estilos están trabajados desde la literatura, por lo tanto, la ficción entra en juego”, afirma con convicción a la vez que con dulzura. “Si estás haciendo ficción, no cuentas todo tal y como pasó. Por ejemplo, el comienzo del libro está seleccionado deliberadamente para atrapar al lector. Es una imagen muy literaria”, explica con minuciosidad y todo porque lo primero que se siente ella es “escritora”, de ahí que tenga esos recursos que le sirven para transmitir el desconcierto que sintió ella al saber que el cáncer se había adueñado de una parte de su organismo.

HuertasPara Begoña Huertas, el ser humano es contradictorio. Ante una enfermedad puedes reaccionar de dos maneras, aceptándola o no reconociéndola. “Yo acepté la enfermedad y me sometí a todos los tratamientos. Tengo que señalar que la Seguridad Social se portó divinamente conmigo. Yo fui contradictoria porque me preparé tanto para morir como para quedarme en esta vida aunque tengo que reconocer me molesta que se hable de rendición”, expone razonadamente y con una sonrisa en los labios.

Durante los casi tres años que duró el proceso de la enfermedad, apenas pudo escribir un par de folios a mano. “No tenía ganas, ni fuerza”, afirma y agrega “el libro lo escribí cuando ya había pasado todo el proceso y lo hice en poco más de un año”. El dar con una editorial como :Rata_ la ha encantado. “Es el mejor sitio donde podía estar. La relación con la editora ha sido estupenda. Es una profesional diferente que no podría estar en una de esas grandes editoriales que tienen en el beneficio como criterio de publicación”, razona en tono familiar y divertido.

Gracias a la enfermedad, asegura conocerse mejor. “Pero, que nadie crea que el cáncer es una iluminación para una persona, es más bien un apagón”, alega categórica. Esa falta de luz casi supone una ceguera. “Ahora me doy cuenta que tengo escrita una trilogía sobre la ceguera. La primera novela sería Una noche en Amalfi, el protagonista no quería ver –la novela fue publicada por la editorial El Aleph en 2012-, la segunda novela sería El desconcierto, donde no queda más remedio que ver lo que hay y la tercera, que ya estoy con las correcciones, Doctor Cornelius que cuenta cuando ya se enciende la luz”, se explaya emocionada.

En “El desconcierto”, hay, también, un elaborado trabajo sobre los diferentes ensayos que han tratado el cáncer y sobre obras que sus protagonistas lo han padecido. “Evidentemente, no se puede leer todo lo que se ha escrito pero es lo más amplío que he podido”, certifica. También, reconoce que se ha encontrado a gusto escribiendo el libro. “Aunque el tema que trata es un poco truculento, no da carnaza. He quedado muy satisfecha con el resultado final”, subraya.

Para finalizar la entrevista, Begoña Huertas reconoce que “cuesta hablar del cáncer. En ese sentido fuí consciente de mi valentía porque en la sociedad actual se vive la enfermedad como un defecto. La sociedad no admite hablar de temas como la enfermedad o la vejez, parecen que son temas aguafiestas. Yo creo que la enfermedad es vida”, concluye la escritora que ha escrito un libro valiente y, a la vez, brillante. Escrito con una fina sensibilidad que, estoy seguro, llegará al corazón de todos los lectores.

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