• Diario Digital | Martes, 21 de Noviembre de 2017
  • Actualizado 11:11

María Oruña presenta su nueva novela negra “Un lugar a donde ir”

“Las historias suelen encontrarme a mí”

La semana pasada estuvo de promoción por Madrid la escritora gallega María Oruña. En su nueva obra retoma a los protagonistas de su primera novela “Puerto escondido”, el equipo de investigación de la Guardia Civil que lidera la teniente Valentina Redondo pero en esta ocasión, da más protagonismo a Oliver Gordon, actual pareja de nuestra intrépida teniente de la benemérita y a un grupo de espeleólogos amantes de los enigmas históricos.

María Oruña presenta su nueva novela negra “Un lugar a donde ir”

“A mí me gusta dar en las novelas algo más, que no nos quedemos sólo en una trama”, dice la escritora de Vigo en una reunión de blogueros para hablar de su obra. En “Un lugar a donde ir” son tres las tramas que se van juntando en una sola al final. En esta ocasión, un grupo de amigos espeleólogos de diferentes nacionalidades toman especial protagonismo, de tal forma que ayudan a resolver ciertos enigmas históricos que vendrán muy bien para dar con un asesino que colocaba a algunas de sus víctimas sobre ruinas medievales. Esta es una característica fundamental de las novelas de María Oruña, al igual, que ubicar sus tramas en tierras cántabras, de donde es originario su padre.

La escritora confiesa en la reunión que no leyó la novela del tirón hasta que no tuvo la edición en sus manos. “Entonces me di cuenta que la novela enganchaba”, dijo. Elementos para enganchar al lector los tiene y variados. Además, consigue mantener la tensión hasta el final. “Mi intención era que no se supiese quien era el asesino hasta el final y que no fuese un psicópata si no una persona normal y en ese saco estamos todos”, afirma y hasta que puede leer, no quiere dar más pistas sobre el asesino.

Aunque cansada, debido al tour de force que la ha sometido la editorial, todo el mundo quiere hablar o entrevistarla, atiende a los blogueros con la mejor de las sonrisas y eso que uno, la llegó a decir que a la novela la sobraban algunas páginas. La verdad es que la novela tiene muchos ingredientes para interesar al lector, además la autora introduce en el texto muchas curiosidades históricas que hacen al texto más atractivo, para ello estuvo documentándose unos cinco meses.

Terminado el proceso de documentación se puso a escribir. “Soy una persona muy cuadriculada y organizada. Desde el principio sabía lo que iba a contar, lo dividí en 15 bloques y tenía claro los tres frentes que tenía abiertos. Normalmente, escribo cada bloque por separado y en el proceso final de escritura de la novela, los voy cosiendo”, explica María Oruña y añade sobre sus obras “normalmente las historias me suelen encontrar a mí. Tenía tres historias preparadas. En la primera, quería hablar de las historias que me contaba mi abuela; en esta segunda cuento lo de las cuevas y en la tercera, bueno tendréis que esperar un poco para saberlo, pero ya estoy escribiéndola”.

Los personajes podrán seguir siendo los mismos pero a María Oruña le gusta que las historias queden cerradas. “Puede que alguna subtrama quede abierta, pero el caso principal está resuelto”, señala. “Un lugar a donde ir” es una historia totalmente independiente aunque con los mismo protagonistas. “En esta ocasión utilizo tres voces, ya que no quería hacer otro "Puerto escondido". Con esta técnica he querido dar un paso más para no defraudar”, valora la escritora.

Y la verdad es que no defrauda, la novela está construida con brío y con un trepidante ritmo de thriller. “El tema está en que haya talento, en que haya duende y mucha alma”, subraya con acierto. Otro ingrediente de la novela, que no podemos pasar por alto, es el humor. “Yo entiendo la vida con mucho humor, creo que es necesario para sobrevivir”, comenta divertida la autora.

Para finalizar, la preguntamos a la autora si piensa cambiar, en alguna ocasión, de género. Su respuesta es taxativa “a mí, el cuerpo no me pide una historia romántica. Yo soy más de hechos que de palabras. Siempre me ha llamado la atención los misterios, la gente valiente y de raza”. Aun así, nos deja su receta para vivir, además del humor, “no dejes nunca de soñar”, concluye. Una buena receta de una buena escritora.

Puedes comprar el libro en: