• Diario Digital | Lunes, 18 de Diciembre de 2017
  • Actualizado 05:50

La relación de la literatura con el arte, el cine y la mujer protagonizan la quinta jornada en la Feria de Guadalajara

Literatura y mujer, literatura en su relación con otras disciplinas como el arte o el cine;  una investigación escénica, como es Un idioma propio de Minke Wang; y la música de Leyva y Natalia Lafourcade han perfilado el programa de la jornada de Ganarás La luz en la Feria Internacional del Libro de  Guadalajara.

La relación de la literatura con el arte, el cine y la mujer protagonizan la quinta jornada en la Feria de Guadalajara

Literatura con nombre de cuatro mujeres: Elena Poniatowska; Soledad Puértolas; Marta Sanz y Rosa Montero. Esta última en solitario, las otras combinando tándem: Poniatowska y Puértolas; Puértolas y Marta Sanz. Una jornada para analizar motivaciones, proyectos, procesos creativos… y más.

Rosa Motero, reciente Premio Nacional de las Letras Españolas, confesó que la literatura forma parte de su vida desde los cinco años, cuando empezó a escribir sus primeros cuentos. “Desde que me recuerdo como persona me recuerdo escribiendo ficción. Es  como respirar, comer.  Sin escribir me volvería loca” afirmó recordando los tres años que estuvo sin escribir y que constituyeron “una etapa espantosa. Cuando no escribes se te seca la cabeza y cuando se te seca la cabeza no puedes sentir la vida”.

Gran parte de su disertación ha girado en torno a sus dos profesiones, escritora y periodista, y a la diferencias entre ambas: “En periodismo escribes de lo que sabes. En novela,  de lo que no sabes que sabes, porque nace de lo inconsciente. La novela es un sueño que se sueña con los ojos abiertos. Lo que estás escribiendo no lo controlas, la historia te coge a ti”. Además, el lector de prensa tiene un perfil más definido. En literatura, no. “En novela –ha dicho Montero- el lector no existe, porque es tan profundo y privado que no puedes dirigirte a un lector sin rostro. Intentas escribir para el lector que llevas dentro”. Lo mismo ocurre con el espacio y el tiempo, elementos  limitados en el periodismo, libres en la literatura.

Soledad Puértolas ha hecho doblete con Poniatowska (ver nota aparte) y Marta Sanz, Premio Herralde en 2015.  En este último encuentro, las dos escritoras han hablado de sus últimas obras,  Chicos y chicas (Puértolas),  Clavícula (Marta Sanz), un libro este último que refleja el interés de la autora por dos temas: la relación entre literatura y cuerpo y la incertidumbre en el proceso creativo. “En el caso de Clavícula era fundamental que la fractura del texto reflejara el dolor del cuerpo. El fragmentarismo pretende remitir a la idea de lo que se rompe por el efecto del dolor”.  Mientras que la incertidumbre, aseguró, “es uno de los motores fundamentales de la literatura, lo que ocurre es que se puede experimentar por cosas muy diferentes, miedo a perder el trabajo, a perder el sitio que ocupas en la sociedad o a la intrascendencia de la vida”.

Literatura y otras disciplinas

Si la relación entre literatura y periodismo ha centrado parte de las intervenciones de las escritoras, por la tarde esa relación se ha llevado a otras disciplinas como el cine o el arte. Primero, han sido Santi Senso, uno de los creadores más reveladores de la cultura en España y Latinoamérica, y Marina Díaz-López, coordinadora de la Unión de Cineastas entre 2013 a 2016, y miembro de la Asociación Española de Historiadores del Cine, los que han coincidido en señalar dos aspectos de esa vinculación: la influencia mutua y la evolución del cine hacia lo social. “El cine es literatura y la literatura es cine”, ha dicho Senso. En ese coloquio ambos han recalcado la incidencia del 15M en el ámbito cinematográfico: “A los cineastas ya no les servían las herramientas que usó la generación anterior. Hacía falta girar hacia lo social, hacia lo cercano, hacia los referentes del nuevo espectador”. Ese cambio ha marcado el futuro del séptimo arte: “La relación creador/audiencia –han coincidido- nunca va a ser ya lo mismo. El cine ya no es pasar  una hora y media a oscuras y a consumir una obra lineal”. Como ejemplo Senso citó la entrada en los circuitos comerciales de formatos más propios del mundo del documental.

Tras el cine, el arte y su relación con la creación literaria. Esta vez a cargo de Fernando Castro, catedrático de Estética en la Universidad Autónoma de Madrid, crítico, comisario de exposiciones, dotado de una cultura enciclopédica,  que le ha permitido establecer las relaciones entre la literatura y el arte desde Quevedo, el muralismo mexicano o la movida madrileña.

El rostro del lector

El destinatario final de toda obra literaria no podía faltar en el ágora madrileña.  Néstor García Canclini, argentino y mexicano, investigador y docente, y Paco Cruces, profesor de Antropología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) autores, junto con Maritza Urteaga, de Jóvenes, culturas urbanas y redes digitales, un ensayo  de 13 artículos concebido como una conversación entre dos ciudades creativas (México y Madrid) han hablado sobre cómo observan la reorganización cultural de nuestros días, poniendo énfasis en el retroceso de las conocidas industrias culturales, en el rol de los jóvenes impulsores de nuevas tecnología.  Los dos han resaltado el cambio operado en el proceso de llegada de los libros a los lectores. Un ejemplo, los booktoubers que, según ambos,  concentran en sus presentaciones a más seguidores que un Nobel, o la relación entre el propio autor y sus lectores, mucho más viva, como se observa en las ferias de libros donde se detecta el interés del lector por conocer, por departir, por relacionarse con el escritor.  En ese sentido han destacado el papel que están jugando las bibliotecas, no solo como lugar de encuentro con los textos, sino con otros lectores y escritores. Las bibliotecas, según han dicho, quieren entrar en conversaciones.

Artes escénicas y música

Un idioma propio ha sido la propuesta de Ganarás  la luz dentro del programa de artes escénicas. El escenario ha sido LARVA (Laboratorio de Artes Variedades),  un centro cultural multifuncional, anterior Cine Variedades, adquirido y restaurado por la municipalidad de Guadalajara a principios de este siglo.  La producción de Minke Wang, chino de nacimiento y residente en España desde los diez años, es una investigación escénica seleccionada por el Centro Dramático Nacional de España para el programaEscritos en la escena 2017-2018. Wang, además de autor es el narrador en escena y su presencia en la FIL ha constituido una oportunidad para su primer encuentro con el público.

La música ha puesto de nuevo el broche final a la jornada con el concierto más multitudinario hasta ahora, el de Leyva y la mexicana Natalia Lafourcade, que prácticamente colapsaron el recinto y los alrededores de la FIL.