• Diario Digital | Domingo, 22 de Abril de 2018
  • Actualizado 02:50

“ES UN BUEN MOMENTO PARA LA POESÍA, PERO NO PARA SER POETA”, DICE EL AUTOR

Los nuevos poemas de Manuel García: la Literatura como militancia

El poeta publica "Es conveniente pasear al perro", donde rinde homenaje a autores admirados, recrea anécdotas de escritores y, con tono grave, condena los homenajes vacíos a Machado y Cernuda de los últimos años

Manuel García (Huéscar, Granada, 1966) es casi todo lo que se puede ser en el mundo del libro: lector, editor, crítico, escritor y encuadernador. Pero él, en lo más hondo, es poeta. Así, sencillamente. Acaba de publicar un nuevo libro de versos, "Es conveniente pasear al perro" (Hiperión), el noveno de su trayectoria, donde plantea una vez más un modo de descifrar el mundo, pero también de inventarlo. De darle sentido y, a la vez, desafío. De mirar de otro modo aquello que importa.

Los nuevos poemas de Manuel García: la Literatura como militancia

Porque aquí gasta de nuevo el poeta la turbadora precisión tan característica de su escritura: limpia, directa, honda sin perder sus lugares de sombra, su incertidumbre, su misterio, su renuncia a lo superficial. Descarga en estos poemas más pasiones y desacuerdos, preguntas y señales de una existencia que se cifra sobre todo en la Literatura. Las páginas del libro están llenas así de lecturas que le han dado contorno a su mirada, a su extravío de hombre en fuga de la normalidad.

“Escribir poesía es sumarte a un caudal de voces que se suman. Incorporarte a que han escrito otros antes y, con casi toda seguridad, mejor”, asegura Manuel García, quien ha hecho de este nuevo libro un planeta habitado por maestros de muchas tribus: Garcilaso, Ganivet, Miguel Hernández, Blas de Otero… “Es un buen momento para la poesía, pero no para ser poeta porque apenas se valora el oficio y la capacidad intelectual”, puntualiza el autor de Cronología del mal (2002) y Poemas para perros (2008), que ejerce de profesor de Lengua y Literatura en un instituto sevillano.

Es, en este sentido, especialmente interesante el primer capítulo, titulado De Re Literaria. A lo largo de sus poemas, García toma partido en el mundo literario. Así, por ejemplo, rinde homenaje a autores admirados, recrea anécdotas de escritores y, con tono grave, condena los homenajes vacíos ofrecidos en los últimos años a Machado y Cernuda. “¿Oyen los muertos lo que los vivos luego dicen de ellos?/ Ojalá nada oigan; ha de ser un alivio ese silencio interminable/ para aquellos que vivieron por la palabra y murieron por ella/ como Luis Cernuda. Pero el silencio allá no evita / acá la farsa elogiosa repugnante (…)”.

También propone en una de las secciones del libro una reivindicación del prestigio literario del aguardiente. “Me interesa mucho escribir sobre el alcohol y aquí me ocupo de todo lo que tiene esa bebida de tierra y pueblo”, señala. “Como el guijarro suave que arrastra el agua limpia del río montaña abajo, así las palabras./ Como la lengua de agua que acaricia la arena volviendo al mar, así es el aguardiente”, anota este filólogo en uno de los poemas sobre la derivación de la expresión inglesa ‘men’s water’ al término “manguara” que se utiliza en pueblos del Andévalo onubense para referirse al aguardiente.

El libro Es conveniente pasear al perro, tercero del autor en Hiperión tras De bares y de tumbas (2011) y La sexta cuerda (2014), incluye también un recorrido del autor por el romancero en las seis composiciones incluidas en la sección ‘El enamorado y la muerte’ y la reunión de los poemas incluidos en una novela aún inédita del autor, que gira alrededor del disparatado amor de Ángel Ganivet por su profesora de idiomas en Helsinki, uno de los destinos diplomáticos del escritor granadino de la Generación del 98, episodio que ya abordó como editor y traductor en el libro Cancionero a Mascha Diakovsky (Point de Lunettes, 2014).

Puedes comprar el libro en: