• Diario Digital | Lunes, 19 de Febrero de 2018
  • Actualizado 18:57

GUERRAS DE PODER, TERROR Y CAOS

Vivimos en un desorden mundial regido por los Estados Unidos

"El desorden mundial" de Luis Alberto Moniz Bandeira es un análisis profundo y valiente sobre el papel que están ejerciendo en todo el mundo la grandes potencias mundiales.

Vivimos en un desorden mundial regido por los Estados Unidos

El papel que están ejerciendo en todo el mundo Estados Unidos, Rusia y los países ricos de Europa, que practican una fuerte hegemonía sobre el resto de naciones; el papel de las fuerzas emergentes, como China, las intervenciones en Irak, Libia, Siria, Ucrania, el surgimiento de nuevas fuerzas conservadoras, el papel del terrorismo; la lucha por el apoderamiento de los recursos naturales en África, Oriente Medio y otras zonas del mundo; el papel planetario de la economía financiera… Nada escapa a este lúcido y documentado estudio.

El desorden mundial​Lo que se ha dado en Estados Unidos ha sido un “proceso de mutación del Estado desde la democracia a la oligarquía” y un triunfo de la dictadura del capital financiero. Estados Unidos exporta una democracia gobernada por Wall Street.

Una democracia que está basada en que las grandes empresas y fortunas financian las elecciones es una democracia prostituida. La corrupción es inherente a esta democracia.

Dos ancianos judeoalemanes, Kurt y Julius Goldstein, sobrevivientes del Holocausto, presentaron una causa en Estados Unidos contra la familia Bush, demandándola en 40.000 millones de dólares por el trabajo esclavo que esta realizara al servicio del grupo Thyssen en el campo de concentración de Auschwitz.

Hubo grandes corporaciones estadounidenses que no sólo se opusieron al gobierno de Roosevelt sino que prestaron una colaboración decisiva en el ascenso y consolidación de la tiranía de Adolf Hitler, así como en el advenimiento de la tiranía de Benito Mussolini. Diversos bancos –entre ellos Bank of America (Forbes), Dillon, Read & Co., Harris Bank, Morgan Bank, Guaranty Trust y Chase Manhattan Bank– invirtieron en Alemania y se lucraron con el régimen fascista, tal como hicieron las compañías Standard Oil (Nueva Jersey), Du Pont, Dow Chemical, General Motors, General Electric, Vacuum Oil y Ford Motors Company.

Hubo grandes corporaciones estadounidenses que prestaron una colaboración decisiva en el ascenso y consolidación de la tiranía de Adolf Hitler

El profesor Nouriel Roubini, de la Stern School of Business de la New York University, entrevistado por el periodista Tom Leene de la cadena Bloomberg, comentó en enero de 2015 que Estados Unidos muy difícilmente puede revertir la enorme desigualdad social existente, porque su sistema político se funda en la legalized corruption (corrupción legalizada), lo que significa que los millonarios cuentan con la posibilidad de sobornar a los políticos, y eso es lo que acostumbran hacer.

Luis Alberto Moniz Bandeira, de origen brasileño, es uno de los más respetados especialistas en geopolítica internacional.  Profesor en la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro, fue también profesor visitante en la Universidad de Heidelberg, en el Instituto de Ciencia Política y en la Universidad de Colonia (Alemania). Ha colaborado con la Universidad de Estocolmo, en Suecia; Universidad de Buenos Aires y Universidad Nacional de Córdoba (ambas en Argentina); y Universidad Técnica de Lisboa, en Portugal; además ha sido conferenciante en varias otras universidades de Europa y América. Recientemente fallecido, nos ha dejado una veintena de obras.

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