• Diario Digital | Sábado, 18 de Noviembre de 2017
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Un ramo de relatos de M. J. Zapater por el 50 aniversario del cámping Florida

En la flor de la rambla
En la flor de la rambla
Un ramo de relatos de M. J. Zapater por el 50 aniversario del cámping Florida

Sin prólogo ni mayor aspiración que una catarsis, las 32 historias que conforman el libro se lanzaron a la aventura de la autoedición en 2014. El hilo conductor de En la flor de la rambla es un joven que realiza con su antiguo auto un doble viaje, interior y real, para poner en solfa su traqueteada vida sentimental. La única reseña con que cuenta esta obra, de estructura flexible, viene de la mano de Eugenia Rodríguez Fernández, redactora de contenidos: «Investigadora del lenguaje, la sintaxis, la métrica y los recursos estilísticos, amante de los juegos de palabras y los dobles sentidos, una de sus señas de identidad y que ejecuta a la perfección, Mª Jesús Zapater cautivará al lector por su excelencia», concluye esta periodista.

La rosa negra de la portada la pintó el hijo de la autora a los 5 años y es una de las flores que aguardan al lector. Independientes unas de otras, las historias del libro forman un haz que invita al salto de mata o a seguir el orden (prefacio, nudo y desenlace). En el prefacio conoceremos al protagonista, que marca el hilo conductor en su antiguo escarabajo de colección; en el nudo tenemos el haz de flores, personificadas y simbólicas, encabezadas cada una por una entradilla breve, a modo de reflexión o lección sobre el protagonista. «El epílogo pone la guinda, aunando con un lazo de gracia todas las flores en un sentido, cerrando el pensil y, a la vez, dejando el final algo abierto», de acuerdo con Zapater.

Palabras llenas de recursos y ambigüedad son precisamente el sello de identidad de esta escritora en todos los géneros que toca. Lo vemos en su poesía (la antología Sol de hastío, publicada en 2016) y en su novela Felio, aparecida un año después.

Entre las 32 flores hay cuentos (algunos dedicados a René, hijo de Zapater), historias fantásticas, góticas o humorísticas. Así, oliscaremos desde una adelfa que nos recuerda a Hitler hasta un jacinto inspirado en el cerebro que se le cayó al suelo al doctor Waldman cuando creaba a Frankenstein. También nos toparemos con una mimosa de cine, una coliflor platónica, una chumbera que crea escuela o una rareza de flor que juega al ajedrez, como la fritilaria. Como garantiza la sinopsis de la contraportada, «En la flor de la rambla o en la flor de la vida (burlona, tierna o misteriosa, pero siempre insólita), feliz trayecto de flor en flor: esencias enfrascadas con tal esmero, que hasta a ti te enfrascarán».

Es la segunda vez que Zapater presenta en Benicàssim esta obra. En esta ocasión sus semillas se centran en el público del cámping Florida, abierto para todo aquel que quiera cultivarlas. Salvador Casañ Ramón fundó el 5 de julio de 1967 el cámping Florida. Cincuenta años después es ya la tercera generación la que sigue llevando el timón de esta empresa familiar, que pone el mismo celo de siempre en que el visitante se sienta como en casa.

Quien no quiera quedarse sin su flor en el ojal debe acudir a la cita literaria; «se lo pasará de cámping y playa», según su autora. El libro, que también tiene su edición digital, puede pedirse aquí:
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