• Diario Digital | Domingo, 21 de Enero de 2018
  • Actualizado 23:44
Eva Losada Casanova

Madres y Shinigamis
Ser madre

Madres y Shinigamis

Ahora debes ser fiel a Tetsurō Arakiy y aprenderte de memoria qué puede y no puede hacer un Shinigami. Ser madre es detenerse siempre en el segundo Gin Tonic, hasta que un día cualquiera descubres que tomarte cuatro tequilas con tus amigas es tu recién llegado paraíso....
FIRMA INVITADA
Hoy, me pongo a escribir
Eva Losada Casanova

Hoy, me pongo a escribir

Por Eva Losada Casanova

Cuando hablo de la intencionalidad de la escritura, mi memoria regresa una y otra vez, como niño hambriento, a uno de los grandes personajes del escritor madrileño Luis Landero. Recuerdo como, a lo largo de la lectura de El guitarrista, este personaje se pasea por los rincones de su vida exclamando a los cuatro vientos que está escribiendo una novela, lo hace con una mezcla de altanería y desasosiego. ¡La novela del eterno novelista! Aquella que no solo nunca se acaba sino que comienza cien veces, quizá mil. La edad temprana es ese campo de cultivo en el que la romántica idea de ser escritores va y viene como una cometa. Colorida y libre. Queda muy bien hacer volar nuestra cometa mientras compartimos unas tapas en un bar o bajo un hipnótico y peligroso cielo estrellado. El problema es que llega un momento en el que ese trozo de tela se hace pequeño en un cielo limpio y azul o bien cae en picado y descompuesto a nuestros pies.