• Diario Digital | Viernes, 27 de Abril de 2018
  • Actualizado 08:48
María Antonia Díaz

Calabacines en el ático: Freak Show. Saco de Huesos presenta el espectáculo más monstruoso jamás contado

Calabacines en el ático: Freak Show. Saco de Huesos presenta el espectáculo más monstruoso jamás contado

Monstruo es un término relativo. Para un canario,
un gato es un monstruo.
Jurassic World

Parece imposible comenzar cualquier reflexión sobre lo freak ‒esencialmente lo grotesco y extravagante‒ en el mundo del arte sin citar La parada de los monstruos, el paradigma cuyo título original, Freaks, de hecho dio nombre al fenómeno. Ciertamente la obra de Tod Browning, repleta de personajes monstruosos por dentro y por fuera que fueron interpretados por actores efectivamente deformes o enfermos, por lo que se prescindió del maquillaje y los efectos especiales, al reflejar con desconcertante realismo la difícil situación a la que se enfrentan quienes sufren discriminación por sus anomalías, ahonda en las raíces de las que surgirá si no un género sí una nueva forma estética, trazando sus rasgos esenciales.

Especial Criptozoología: La editorial Saco de Huesos presenta su nueva antología de terror

Especial Criptozoología: La editorial Saco de Huesos presenta su nueva antología de terror

Dentro de esos animales hay bastante de nuestra propia naturaleza. Bram Stoker, Drácula

Rechazados durante siglos por la ciencia e incapaces de colarse en los tratados de zoología, los críptidos ‒animales cuya existencia no ha sido corroborada mediante un método científico‒, mucho más tímidos y esquivos que las especies convencionales, han debido conformarse con poblar los libros de pseudociencia y los de narrativa.

Los paraísos olvidados de Andrés Almagro: El azaroso viaje de los nuevos exiliados

"Los paraísos olvidados" de Andrés Almagro: El azaroso viaje de los nuevos exiliados

Una obra poderosamente actual con la que muchos podrán identificarse

«Ciudades sin respuesta, ríos sin habla, cumbres sin ecos, mares mudos […] Paraíso perdido, perdido por buscarte, yo, sin luz para siempre». Así comienza Andrés Almagro su novela: con una cita extraída de Sobre los ángeles, de Rafael Alberti. La elección no se puede considerar gratuita y encierra una clara declaración de intenciones a la que el autor se mantiene fiel a lo largo de toda la obra. Porque Andrés Almagro puede considerarse también, a fin de cuentas, un emigrado.