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Carlos Norberto Carbone: “Quisiera estar comiendo paella con Federico García Lorca, Antonio Machado y Miguel Hernández”

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Sergio Mancini
15/02/2020
09:12:13 PM
Ref. 825
El problema, querido amigo, es que le tocaría mediar entre las rebatiñas de Lorca y Miguel Hernández, que no se soportaban. Mantenían su hiel bajo rigurosos silencios, hasta que el granadino se cansó de disimular. Se lo digo, que la paella acabaría con un monumental enojo. Cuentan que Vicente Aleixandre, viendo que se avecinaba la guerra Civil, quiso hacer una suerte de despedida para sus colegas. El aire teñido de dramáticos presagios, le llevó a tramar dicha velada, por las partidas sin retorno que como decía, intuía el bueno de Aleixandre. Y García Lorca, que no toleraba la hosquedad del orihuelano, puso como condición que no asistiese Miguel Hernández. Quizá con su facundia, señor Carbone, lograse que ambos firmasen un "armisticio" y que finalmente acudiesen a la paella. Ambos acabaron de forma funesta como sabemos. En el caso de Hernández como nos contó el diplomático chileno Morla Lynch, también hubo traiciones en esos momentos graves, que hacen grandes a los hombres. Al pobre, por su afán de arrojar la verdad en el pasado y en cualquier circunstancia, lo abandonaron cuando las tropas franquistas se hallaban a las puertas. Esto decía el señor Lynch, que vivió en primera persona aquellos hechos: " Ha venido a verme esta mañana el poeta chileno comunista Juvencio Valle, acompañado de Miguel Hernández [...]. El peligro en que se encuentra es grande y viene a pedirme ‘asilo’ [...]. Querría salir de España, dan pasaportes a millares, pero naturalmente no a los de edad militar que están movilizados [...]. Sin embargo, sale todo el que puede hacerlo. " Grandes amigos poetas y profesionales de toda índole, no se acuerdan de él y le dejan en la estacada. Su injusto período carcelario, se convertirá en su lecho de muerte, pero también en el fermento de una Nana de la cebolla, que nos eriza el vello.
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