Edición testing
20 de octubre de 2019, 15:57:40
NOVELA HISTÓRICA


Jesús Maeso de la Torre publica su nueva novela “En una tierra libre”

Por Javier Velasco Oliaga

Jesús Maeso de la Torre acaba de publicar una nueva novela titulada "En una tierra libre", su particular homenaje a los padres de la primera constitución española que se promulgó en marzo de 1812 y que lamentablemente fue abolida por el rey más felón y miserable que ha habido en España, el lamentable Fernando VII, que fue apodado, incomprensiblemente, como el Deseado.



“La constitución del 19 de marzo de 1812 fue la primera del mundo, la más avanzada, la más progresista, una constitución en la que estaban puestas las mayores esperanzas de todo el mundo”, explica Maeso de la Torre en declaraciones a Todoliteratura.es. Esperanzas que se basaban, entre otras cosas, en la división de poderes, hasta ese momento nunca reflejadas en ningún documento legislativo.

Maeso refleja en la novela y en la conversación el “excelso papel” que tuvieron los diputados americanos en la elaboración de la constitución de Cádiz, conocida vulgarmente como La Pepa, tanto el peruano Dionisio Inca Yupanqui como José Mexía Lequerica contribuyeron de manera significativa en su desarrollo y no sólo participaron en las Cortes, sino que también dejaron su impronta en el campo de batalla luchando contra las tropas de Napoleón.

“Las tropas napoleónicas nunca pudieron entrar en Cádiz. Fueron derrotadas por primera vez en Bailén por el general Castaños y éste continúo su lucha en Cádiz”, dice el escritor de Úbeda, afincado en esta ciudad desde hace más de 42 años. “Los ojos de todo el mundo estaban puestos en Cádiz que, por supuesto, no defraudó”,añade el reconocido novelista.

En el famoso oratorio de San Felipe Neri se convocaron las Cortes españolas y allí un grupo de políticos venidos de todas las tierras de las Españas, incluida América, se reunieron para dotar al país de una constitución que modernizase la sociedad y las instituciones de una nación atrasada, acostumbrada a mirar más al pasado y a la tradición que al futuro y la esperanza. Toreno, Quintana, Martínez de la Rosa y, sobre todo, Argüelles, conocido como el Divino, fueron los padres de un documento innovador que lamentablemente el pueblo al grito de ¡Vivan las caenas! Pidieron la vuelta al absolutismo y de un rey que con su padre se jugaba la corona a las cartas en Bayona y se la cedieron a Napoleón por una miserable renta vitalicia.

Napoleón, que en un principio se manifestó como el adalid de la libertad y del progreso, cayó justamente contra lo que había luchado. “Era un hombre muy inteligente, de una clara formación helenizante, pero al mismo tiempo de una codicia sin fin”, afirma el autor de En una tierra libre. Napoleón colocó a sus hermanos al frente de diversos países del sur de Europa y a algunos de sus mariscales en el norte. Además, el comportamiento que tuvo en España fue deleznable, mandó militares a esquilmar el patrimonio artístico y se llevó innumerables obras hasta que Luis XVIII decidió devolver gran parte de lo robado. El comportamiento de los franceses con respecto a España siempre dejó mucho que desear. “Al igual que los británicos. Vinieron a España a ayudarnos a luchar contra los franceses, pero también cometieron barbaridades, por ejemplo, destruyeron fábricas de hilaturas en España que no venían al caso y que podían hacer la competencia a las suyas”, dice el escritor.


Los Borbones no supieron estar a la altura que las cortes les demandaron, pero el pueblo tampoco supo estar a la altura para defender la libertad. Si en la lucha contra el francés el comportamiento del pueblo fue ejemplar, respecto a las libertades no fue así, prefirieron el absolutismo más sanguinario a ser libres. “El progreso ha sido mínimo. En la actualidad pasa casi lo mismo, parece que no estemos preparados para evolucionar. Antes eran la codicia de los reyes, de la iglesia y de la oligarquía las rémoras para esa evolución, ahora son los yuppies y los banqueros los causantes de muchos de los males que tenemos”, afirma.

Para el escritor andaluz, “la novela histórica sirve para reflexionar, para conocer unos hechos a la luz de la distancia” y su novela lo que pretende es sencillamente eso mismo, reflexionar sobre unos acontecimientos únicos en la historia española, el ministro socialista de la república, Fernando de los Ríos, señaló el papel excelso que hicieron los diputados americanos en la redacción de la constitución de 1812. Carlos Marx ensalzó el magnífico texto y el “Divino” Argüelles dio una lección de buen hacer. “Ahora necesitaríamos políticos como Argüelles”, señala categórico el autor de La Cúpula del Mundo.

A la luz de la historia, Maeso de la Torre apunta la poca evolución humanística que hemos tenido. “Los indignados de hoy, son los liberales del XIX”, señala. Y no está falto de razón. Son los inconformistas los que mueven el mundo, los que buscan un mundo mejor y más habitable. El libro es un canto a los liberales, sobre cómo pergeñaron una constitución moderna y adelantada a su tiempo en la que participaron todos los estamentos de la sociedad, desde logias masónicas hasta sacerdotes católicos.

Respecto a su forma de escribir ha protagonizado una evolución en su estilo. Ha perdido el lirismo de otras obras y ha ganado en intensidad y agilidad. Él mismo lo reconoce en nuestra charla: “he cambiado mi estilo, lo he hecho más ágil, más actual y con ello he cumplido el objetivo que me había propuesto”, concluye el autor. Sobre una novela de intriga, de búsqueda de dos increíbles joyas, conforma un friso de una sociedad que se mueve entre dos aguas, el absolutismo más férreo y el liberalismo más intrépido. Expone unos acontecimientos que además de entretener, sirven para reflexionar sobre ellos ya que no los hemos dado el valor que merecen. Esta es su aportación como gaditano de adopción de unos hechos que no deberíamos de olvidar.

Puede comprar el libro en:



Todoliteratura.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.todoliteratura.es