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24 de agosto de 2019, 16:32:13
ENTREVISTAS


Entrevista a la autora Mar Busquets

OLÉ LIBROS, 2018

Por Isabel Alamar

Recientemente la escritora Mar Busquets ha sido seleccionada como candidata a los Premios de la Crítica Valenciana por su última novela "La voz y el agua"


Mar, tu novela la VOZ Y EL AGUA (OLÉ LIBROS, 2018) está entre las candidatas a mejor novela publicada en 2018 de los Premios de la Crítica Valenciana. Cuéntanos cómo has recibido esta grata noticia.

Con mucha alegría, porque este año, como todos, hay mucho nivel entre los candidatos y es un gran logro estar entre ellos y además con una apuesta diferente tanto en el estilo como en la temática. Sé que es difícil sacar adelante estas novelas que beben de varios géneros para intentar llegar, conmover y crear una atmósfera que pueda ser habitada por el lector en ese otro mundo paralelo que es la literatura. Porque de eso se trata, de habitar otros mundos posibles e imposibles. Al recibir este reconocimiento una se siente muy gratificada y satisfecha.

¿Y qué es lo que encontraremos sin lugar a dudas en tu última novela?

Encontraremos inconformismo, pasión por el arte y por la vida, y, desde luego, un referente vital y musical en la cuidada figura de la compositora Bárbara Strozzi. Hubo mujeres artistas, aunque la historia las haya silenciado y creo que ya es hora de tener su obra en cuenta. En este sentido me ha interesado plasmar sobre todo la importancia de su legado como artista, a la vez que el gran carácter, inteligencia y honestidad que se desprende de su música y de su vida.

Esta no ha sido la primera vez que te has puesto en la piel de una gran mujer, no lo suficientemente reconocida por la historia, ¿ha habido otras ocasiones, no es así?

Esta es la tercera vez que me pongo en la piel de una artista del pasado. El primer caso fue de la pintora Giulia Lama, que me inspiró la novela De la invisibilidad, que obtuvo el premio Ategua en 2012. Una pintora muy reconocida en el barroco veneciano e injustamente silenciada. Primera en pintar desnudo al natural en Europa y en hacer pinturas de género, sacras y mitológicas y de la que se conservan varias en altares de iglesias venecianas (S. Vitale y Santa María Formosa). En este caso, hay testimonios de la época que hablan de su valía pero sobre todo me llamó la atención el gran carácter y personalidad que se desprende de sus cuadros.

Después fue Camille Claudel quien me tomó de la mano, ya que sentí como una afrenta el hecho de que se aludiera siempre a su supuesta locura o a su exacerbada pasión por Rodin, y, en cambio, al mirar su obra, lo que descubrí fue una gran pasión por esculpir, por expresarse y ofrecernos una mirada diferente respecto al ser humano y una diálogo entre los cuerpos esculpidos.

Y, en este caso, fue la música de Bárbara Strozzi la que me llevó a un territorio del que no sé si sabré volver. Pura expresividad, sinceridad, ironía... Todo corazón y honestidad que es precisamente lo que he tratado de recrear en la novela. Porque en ella he querido sugerir diferentes aspectos artísticos y psicológicos, abrir interrogantes para llegar al corazón del lector, tal y como hace ella en su música. Ana Noguera, cuando presentó esta obra dijo que al leerla es como si se estuviera escuchando la música de fondo, y eso es precisamente lo que he pretendido; recrear esa otra dimensión a la que nos vemos transportados, invitar al lector a dejarse llevar, vivenciar y sentir el vértigo de la creación artística.

Son artistas que nos muestran su mundo interior, que tiene que ver siempre con los anclajes a la vida, con la supervivencia. Algo tan necesario en nuestro tiempo. Podemos mirarnos en sus obras como en un espejo, porque el ser humano, en esencia, es un ser sencillo.

¿Y de dónde crees que te viene esa actitud reivindicativa sobre todo en lo social? ¿Y de qué manera se suele manifiestar?

Creo que me viene de la mirada hacia los otros. Como bien sabrás, soy profesora, y continuamente nos ponemos en la piel de los alumnos, nos calzamos sus zapatos en un acto de empatía para poder mirar desde su lugar, para acercarnos a ver el mundo tal como ellos lo ven para intentar tender puentes de comunicación. Sin duda habrá influido el hecho de que me crié en una familia de muchos hermanos y donde era necesario respetar al otro. No estamos solos. Es sin duda una lección de vida que hemos de aprender.

Se manifiesta sobre todo a través de la temática; feminismo, inconformismo, refugiados, lenguaje excluyente y patriarcal… Aunque intento siempre cuidar la forma al máximo ya que el arte no debe ser panfletario, sino que debe revisar el mundo y dar cuenta de él a través de la crítica sin renunciar a lo que lo engrandece, que es la búsqueda de la belleza a través de la palabra y quiero citar aquí unos versos de Maria Luisa Spaziani:

Nos salían al encuentro las palabras / nuestras, pero de otros mundos(…) / ¿un laberinto? ¿o un misterio de gozo?

¿Cómo te imaginas ese mundo mejor por el que tanto luchas dentro y fuera de tus textos?

Me imagino un mundo donde ningún ser humano es mercancía, donde las personas se dan cuenta que la verdadera felicidad nunca se compra con dinero, y de que los mejores momentos de la vida son los que hemos compartido con otras personas.

No nos queda más remedio que imaginarlo, ya que está muy lejos de la realidad.

¿Qué papel desempeñaría desde tu punto de vista la Educación en este mundo mejor?

La Educación es fundamental, pero no queremos darnos cuenta de que sobre todo educan los mass media, las redes sociales y las modas. En este sentido las relaciones han perdido calidad y calidez y nos enfrentamos a una visión plana del ser humano donde lo único que importa es la imagen, cuando, en el fondo, lo más importante es lo que ocurre cuando uno cierra los ojos. Los grandes Lobbies controlan gustos, comportamientos y valores, de manera que es difícil luchar contra eso. Aun así, ¿cómo tirar la toalla? Sólo trabajando el criterio, la empatía, la solidaridad podremos conseguir ciudadanos más respetuosos consigo mismos y con los demás.

Lo más importante con nuestros hijos, con nuestros alumnos es cómo les hacemos sentir. Debemos apelar a sus emociones porque sólo así pueden desarrollar cierto grado de empatía con respecto al otro y al mundo.

Perteneces a varias asociaciones en Valencia y te definen como una persona activa y muy trabajadora. ¿Cómo lo haces? ¿De dónde sacas tanto tiempo para dedicarle al Arte y a la Cultura?

Se puede decir que todo mi tiempo libre lo dedico a la escritura y a la celebración de actos, lecturas, mesas redondas y presentaciones. En los últimos años he sido muy prolífica, pero lo hago porque considero un compromiso luchar mínimamente por mostrar lo que se hace, siempre y cuando pensemos que puede aportar algo, que tiene algún sentido.

Qué cualidades te han ayudado a ser la escritora que ahora eres, que goza de un gran reconocimiento y prestigio. Porque recordemos que ganaste el Premio Ciudad de Valencia en 2016 con tu poemario LIENZOS (PRE-TEXTOS, 2016) y que ese mismo año 2016 fuiste también finalista de los Premios de la Crítica Valenciana con tu novela LO EFÍMERO. Y ahora como bien decíamos al principio de esta entrevista tu última novela LA VOZ Y EL AGUA está entre las candidatas a los Premios de la Crítica Valenciana.

Creo que son sobre todo el tesón, el trabajo tanto en la lectura como en la creación y corrección y el alto grado de consideración respecto a la literatura. Para mí, todo el quehacer literario es sagrado, y, en ese sentido, me tomo muy en serio lo que hago, corrigiendo continuamente y exigiéndome mucho a mí misma. Sin duda también le debo mucho a la inspiración, pero creo, humildemente que la inspiración llega si lees mucho y si tienes los ojos abiertos respecto al mundo que nos rodea. Sin duda los escritores estamos dialogando siempre con esa otra voz… Esa vocecita interior que sólo a veces se convierte en narrador o sujeto poético.

Háblanos un poco de tus proyectos de futuro. ¿En qué estás trabajando ahora mismo?

Tengo un poemario ya terminado en el que de nuevo rindo homenaje a las escritoras “candidatas” al Premio Nobel y una novela en la que estoy trabajando ahora, ambientada en nuestro tiempo a golpe de inspiración e inconformismo.

Pon si eres tan amable el punto final a esta entrevista con uno de tus poemas, el que quieras.

REFUGIADOS

Quién muerde o muere

en la orilla de sí mismo,

lejos la luz,

certero el oleaje.

Estos versos

se deshacen en espuma

y todo el estruendo del mar

no es capaz de

tapar el ruido

más fuerte,

el del silencio.

Gracias por tu tiempo y dedicación. Y suerte con la candidatura de tu novela LA VOY Y EL AGUA a los Premios de la Crítica Valenciana.

Muchas gracias por tu tiempo y tu gran generosidad. Espero que sigas escribiendo y realizando tu labor crítica con la devoción con la que lo haces.

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