Edición testing
16 de junio de 2019, 18:49:45
CRÍTICAS


“Talión”, de Santiago Díaz

Por Javier Velasco Oliaga

El guionista y escritor Santiago Díaz debuta en la narrativa con “Talión”, una sorprendente novela negra que hace las delicias de todo buen aficionado al género. La experiencia acumulada, tras años de guionista en series de televisión, le ha servido al escritor madrileño para componer una audaz historia que deja sin aliento al lector desde las primeras páginas.


Evidentemente, “Talión” es ante todo una novela negra, pero tiene muchos elementos de thriller. Santiago Díaz juega con dos narradores que se van alternando en la narración de la novela. Por un lado, tenemos a Marta Aguilera, sagaz periodista que se convierte en asesina en serie, y por otro a un narrador en tercera persona que sigue los pasos de la inspectora Daniela Gutiérrez, que a su vez sigue los pasos de la presunta asesina.

La novela está dividida en cuatro capítulos, con protagonistas diferentes en cada uno de ellos, aunque algunos se entrecruzan en los consiguientes capítulos. En cada sección de esta vertiginosa novela, se tratan temas o, podríamos decir, lacras que tiene la sociedad en la que vivimos hoy en día: la pederastia, la prostitución, las drogas y el terrorismo. Cualquier persona de bien se siente conmocionada cuando noticias sobre estas cuestiones saltan a los medios de comunicación, por mucha costra que tengamos por ver esos informativos televisivos que solo nos hablan de catástrofes y de miserias humanas.

La protagonista se va cruzando en su quehacer profesional con diversas personas que reúnen parte de las miserias de nuestra sociedad. El joven pederasta que consigue salir indemne de los juicios de abusos a menores, probablemente por la desidia que padecen nuestros juzgados, es el desencadenante de un afán vengador por parte de la protagonista y más al enterarse que padece una enfermedad irreversible que le da pocos meses de vida. Ante esta situación, Marta, se convierte en una asesina que no tiene miedo a las consecuencias que sus actos la pueden acarrear.

Bien es verdad, que en nuestro país no hemos padecido a asesinos en serie de manera habitual, pero Santiago Díaz convierte a la periodista -por qué los periodistas tenemos que ser los malos en muchas novelas negras- en una asesina minuciosa, justiciera y reparadora de lo que la sociedad no hace. Nuestra sociedad mira hacia otro lado cuando se habla de cuestiones como la prostitución, las drogas o el tráfico de armas. El autor, se ha tenido que documentar bajando hasta los bajos fondos de Villaverde o de la Cañada Real. Así consigue unas atmósferas portentosas y muy bien descritas con su consabida rigurosidad. También, ubica alguno de los escenarios en lugares exóticos como el frontón Beti Jai donde aprovecha la situación de ruina de éste para utilizarlo en uno de los crímenes.

No podía faltar el tema del terrorismo, lacra que hemos sufrido durante más de cincuenta años y que parece haber llegado a su final, que viene unido al problema de los neonazis. Las escenas que describe tienen un dramatismo que hace que se te encoja el estómago. Lo mismo ocurre en el resto de los capítulos.

Santiago Díaz ha conseguido una novela que funciona con precisión milimétrica, donde todos los acontecimientos que relata están expuestos de manera realista y, por qué no decirlo, verosímil. Además, tiene la novela la facultad de tener un ritmo trepidante y sorpresivo. Hasta la última página, las sorpresas se suceden a ritmo de hard-boiled. Desde luego, es una de las novelas negras del 2018 que no podemos dejar de recomendar a todo buen aficionado al género.

Puedes comprar el libro en:

Todoliteratura.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.todoliteratura.es