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19 de septiembre de 2019, 6:26:22
PRESENTACIONES


Phil Camino presenta su novela mexicana “La memoria de los vivos"

“Me gusta ponerme en duda”

Por Javier Velasco Oliaga

Con “La memoria de los vivos” son ya cuatro las novelas publicadas por la escritora madrileña Phil Camino. En esta ocasión viaja hasta México para encontrarse con parte de su familia, a la que no conocía. “Gracias a mi tío Fernando pude descubrir a mi familia mexicana, que una de las ramas está emparentada con un anterior presidente de la República de Estados Unidos de México”, explica la escritora de ascendientes cántabros.


Para su editor Joan Garriga, “Phil es una mujer orquesta; es traductora, escritora, tiene una librería y una editorial, y todo lo hace bien”. Además, es madre de familia numerosa. Su documental animado sobre Hernán Cortés fue dirigido por Gonzalo Suárez, un de las vacas sagradas de nuestra industria cinematográfica.

Los personajes que recorren "La memoria de los vivos" son representantes de esa Belle Époque que también llegó a México a pesar de que el país vivía abismado en las continuas luchas por su independencia y por una guerra civil. Mientras México definía su futuro, ellos fueron capaces de hacer una colosal fortuna que pasearon por Irlanda, Santander, Londres, París o Nueva York, y que en tan solo tres generaciones conoció su nacimiento, su auge y su caída.

"La memoria de los vivos" es una novela de pioneros y es también una novela que se adentra en el delicado tejido compuesto de tramas y de nudos que urden las familias. Fiel a las palabras de Cicerón: «La vida de los muertos está depositada en la memoria de los vivos», la autora ha trenzado esta historia extrayendo el material narrativo de cartas, de fotografías y de historias oídas de generación en generación, con los que ha dado forma literaria a la saga de los Myagh-Trápaga.

Las dos familias protagonistas del libro proceden, una de Irlanda, los Myagh y la otra de Cantabria, los Trápaga, y es en las tierras mexicanas donde unirán sus destinos. “El libro narra todo un siglo, desde 1830 a 1930, un periodo de luchas constantes entre México y Estados Unidos de América y de formación del gigante americano”, señala Phil Camino a los asistentes a la rueda de prensa celebrada en la casi recién inaugurada Casa de México.

“En España no se han escrito novelas sobre las sagas familiares que hicieron crecer la burguesía en los dos siglos anteriores. Yo he querido hacer una saga sobre españoles en México después de la independencia”, señala la autora y añade “de todo eso, no nos queda nada, aunque estas familias tuvieron un gran poderío económico que hizo que cantantes de ópera como Caruso o toreros como Marcial Lalanda acudieran a sus fiestas para amenizarlas”.

Tantas historias le contó su tío Fernando a Phil que la escritora no pudo por menos que escribir sobre los avatares de su desconocida familia. “Me lancé a investigar pinchada por él y encontré unos diarios del cabeza de familia de la parte irlandesa, que tuve que traducir, para enriquecer la novela. Así pude comprobar que las voces de los protagonistas eran muy distintas. En la novela, hay una veintena de personajes principales, cosa que entraña mucha dificultad”, recapitula Phil Camino a la que le gusta ponerse en duda en su literatura.

En “La memoria de los vivos” se entrelazan las historias de ambas familias. “Cuidé mucho la parte histórica, sobre todo hice un gran esfuerzo en descubrir su manera de pensar, para ello me he tenido que meter en la cabeza de cada uno de ellos. El tema de la identidad me interesa muchísimo y me gusta ponerlo en tensión”, elucubra la escritora.

Ambas familias llegaron a México “con una mano delante y otra detrás. Los irlandeses hicieron fortuna con los terrenos y la parte cántabra comenzó abriendo colmados de distinto tipo hasta que empezaron a inaugurar tiendas de venta de queroseno. Al final, terminaron encontrando petróleo en sus tierras. Eran unos negociantes que trabajaban al mejor postor”, rememora la autora.

“La literatura tiene que movernos por terrenos pantanosos”

En opinión de Phil Camino, “la literatura de verdad tiene que movernos por terrenos en los que no seamos capaces de decidir si una cosa es cierta o es falsa”. Efectivamente, la literatura no está para crear certidumbres sino para hacernos reflexionar y pensar. Tanto le gusta el ejercicio de la literatura que afirma taxativa que “yo lo paso muy bien escribiendo. No soy de los escritores que sufren al hacerlo”.

Para finalizar, la escritora comenta que “el mundo es una ampliación de lo que conocemos, de ahí que me guste tratar el mundo familiar, un microcosmos del mundo. La convivencia de la familia me gusta tanto que es un tema recurrente en mis novelas, aunque para la próxima tengo el propósito de un cambio de registro radical”, concluye Phil Camino a ritmo de ranchera.

No soy de las escritoras que sufren al escribir

Phil Camino (Madrid, 1972) es escritora y directora editorial de La Huerta Grande. Vive en Madrid, donde fundó la librería Los Editores, especializada en editoriales independientes. Es autora de las novelas Belmanso (Plataforma, 2012) y "Rehenes" (2014), y del ensayo testimonial Diez lunas blancas (Elba, 2017), una profunda reflexión sobre la maternidad.

Doctora en Ciencias de la Información, ha colaborado en distintos medios escritos como El Mundo, El Diario Montañés o la revista Sibila.

Ha traducido del francés Retorno a Sefarad, de Pierre Assouline (Navona, 2019) y El hombre simiente, de Violette Ailhaud (La Huerta Grande, 2019). Actualmente está trabajando en la revisión de las traducciones de las novelas de Jean d’Ormesson La gloria del Imperio y Por capricho de Dios.

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