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31 de mayo de 2020, 0:37:13
ENTREVISTAS


Alejandra Suárez Barcala: “Fue el amor entre ellos lo que empujó a mi padre a unirse a la CIA”

Autora de “Nombre en clave: Trigon”

Por Javier Velasco Oliaga

La historia de Alejandra Suárez Barcala es tan rocambolesca como la de sus propios padres. Aleksandr Ogorodnik era empleado de la embajada soviética de Bogotá cuando conoció a Pilar Suárez Barcala y surgió el flechazo. Por amor, Ogorodnik se hizo espía de la CIA y vivió una increíble historia de amor con la ciudadana española que, evidentemente, estaba condenada al fracaso.


Fruto de esta esporádica relación amorosa nació la autora del libro “Nombre en clave: Trigon”. Alejandra no comenzó a atar cabos sobre su origen hasta su adolescencia. Hasta ese momento, muchas preguntas suyas quedaron sin respuesta. Su madre comenzó a contarla sus orígenes en ese tiempo y la escritora ha estado media vida atando cabos e investigando en libros y archivos sobre su padre. Ahora, publica su primer libro y promete que esto no se ha acabado aquí. Piensa aclarar toda la vida de su padre y que los Estados Unidos reconozcan su valor y su contribución a la finalización de la Guerra Fría.

¿Cuándo recibió la primera noticia de que su padre podría haber sido un espía de la CIA?

La primera noticia la tuve con 14 años, en 1989, cuando mi madre organizó un viaje de fin de semana a Marbella para hablar conmigo de este tema. Creo que esto fue motivado porque yo últimamente había estado haciendo muchas preguntas sobre mi padre que para mi madre ya era difícil esquivar, y además según me dijo, consideraba que ya era lo suficientemente madura para saberlo y guardar el secreto.

¿Qué le supuso, en el plano personal, esa noticia? ¿Cómo la encajó? ¿Y su familia?

Fue un gran shock a nivel personal para mí. Aunque no dudaba de lo que me decía mi madre, y la creí (más tarde me surgieron más dudas que en ese momento sobre la veracidad de la historia), imagínate lo que supuso un bombazo como este. Recuerdo sentir una gran calidez porque nunca, ni antes ni después de ese momento, mi madre me dio tantos detalles sobre mi padre, y eran todo cosas buenas que me hacían sentir orgullosa de él, y, por fin, saber algo de una figura que siempre había sido, a pesar de tener una foto suya, como una sombra en mi vida. Para mi familia, mi abuela y mi tata, no supuso ningún cambio porque creo que ellas no supieron nunca el propósito de este viaje y, como cuento en el libro, ellas tenían órdenes muy estrictas de mi madre para que no me hablaran nunca de mi padre. También recuerdo que sentí mucha pena por el sufrimiento de mi madre. Ella ni siquiera sabía con seguridad cómo había muerto mi padre, o si lo sabía, no me lo dijo. También sentí gran impotencia porque mi madre me habló del manuscrito con las memorias de mi padre que ahora tengo y que en ese momento ella custodiaba y me dijo que no podía verlo.

¿Cuándo sintió la necesidad de escribir la historia de su padre?

Desde que amaneció la era internet, y pude hacer alguna búsqueda en la que encontré referencias a mi padre, ya surgió mi inquietud por hacer algo, en ese momento yo pensaba en algo relacionado con la publicación de sus memorias si es que algún día finalmente llegaban a mis manos. Pero el verdadero motor de arranque para mí fue la llamada de Alberto Donadío, periodista de investigación colombiano de gran prestigio. El me localizó a través de una colega periodista colombiana que reside en España. Había leído las referencias que hacen a mi padre en el libro “The Billion Dollar Spy” y al saber de su período en Colombia se interesó por su figura. Realmente a quien buscaba originalmente a Alberto era a mi madre, y al yo tener los mismos apellidos que ella, pensó que podría ser hermana suya y por eso me llamó. Lo que empezó como una posible entrevista de Alberto para su periódico, se convirtió en un año de investigaciones intensas, descubrimientos alucinantes, y finalmente, dos libros, el suyo, “Historia secreta de un espía ruso en Bogotá” desde un punto de vista más periodístico y que aunque está centrado en la figura de mi padre toca temas que yo no hago en mi libro, y el mío, más personal.

¿Se merece un reconocimiento por parte de las autoridades americanas?

Por supuesto que sí. Este es un tema que me enfada muchísimo y que, realmente, es el objetivo más importante que persigo con la difusión de la historia de mi padre. Si lo miramos fríamente, entiendo que, al ser mi padre un ciudadano soviético, y que por su trabajo es considerado un traidor en Rusia, es complicado que Estados Unidos le dé un reconocimiento ya que podría haber conflictos diplomáticos, pero el corazón no entiende de esto. Yo quiero un reconocimiento a mi padre porque fue un héroe de los que hizo ganar la guerra fría a Occidente, y además la CIA no me facilita por vías oficiales ninguna forma de contactar con ellos ni de solicitar este reconocimiento. No voy a parar hasta conseguirlo, todo el mundo me dice que es prácticamente imposible pero yo lucharé hasta el final de mis días por esto.

En el libro narra su relación con su madre, posesiva, narcisista, adicta al juego… ¿Fue castrante para usted el comportamiento de su madre?

Fue muy duro. A veces me sorprendo de no estar más tocada de lo que estoy, pero afortunadamente heredé la fuerza de mis padres, y gracias a Dios sobreviví a situaciones que fueron horribles. Es un aspecto en el que prefiero no ahondar mucho porque realmente me duele hablar de ello. Afortunadamente no todo es negativo, tengo muchos recuerdos de momentos bonitos con mi madre. Es una situación muy complicada. Mi madre es una gran mujer, muy valiente, que decidió tenerme como madre soltera en un momento en que todo estaba en su contra. Y estoy convencida que ella me trató como creía que debía hacerlo. No puedo pensar que ella conscientemente me hiciera el daño que me hizo, sino que no era consciente de sus actos en muchos momentos.

Educada por su abuela y por su Tata. ¿Echó de menos la figura paterna?

No afectivamente, ya que mi abuela y mi Tata me daban mucho amor, pero sí desde luego eché de menos la figura de un padre. Aunque he de decir que casi sufrí más las ausencias de mi madre que las de mi padre, que nunca había conocido.

¿Qué sintió cuando después de años de preguntas empieza a encontrar las respuestas?

Cada descubrimiento ha sido alucinante para mí. La primera referencia que encontré en Internet a mi padre fue uno de los momentos más increíbles de mi vida, y a día de hoy, en que de vez en cuando sigue apareciendo alguna noticia nueva, me sigo emocionando al verlo.

La vida de sus padres tiene mucho de literatura de espías, pero también es una gran historia de amor. ¿Todo eso puede redimir a su madre?

Absolutamente. No sé si es así o es lo que quiero creer, pero sin duda esta historia marcó trágicamente la vida de mi madre y probablemente la hizo actuar de una forma que nadie entiende. La historia de amor de mis padres es sin duda uno de los puntos más relevantes de la historia, ya que fue el amor entre ellos el que empujó a mi padre a unirse a la CIA y a poner su vida en peligro volviendo a Moscú. Y aunque no haya final feliz, sí quiero pensar que esta historia de amor ha traído muchas cosas positivas.

Cuenta en "Nombre en clave: Trigon"cómo era la vida de los espías soviéticos del KGB a los que les dificultaban las relaciones con las personas de los países en los que estaban destinados. ¿No es un contrasentido para un espía?

Yo también lo veo así, pero no soy espía, jeje. Una lectura detenida de las memorias de mi padre, cuya publicación es mi próximo proyecto, hace entender un poco más por qué esto era así. La Unión Soviética era consciente que sus ciudadanos vivían sometidos a un régimen duro, con privaciones y sin la libertad que había en Occidente. De ahí su temor a que sus ciudadanos, fueran o no agentes del KGB como mi padre, se relacionaran con otras personas que no vivían sometidas como ellos, y pudieran ver lo que se estaban perdiendo. Desde luego, esto fue así en el caso de mi padre.

“La documentación que Trigon pasaba iba directamente a la mesa de Kissinger y del Presidente de Estados Unidos”

¿Qué información pasaba por las manos de su padre para que estimasen tanto su trabajo?

En Colombia la información no era demasiado trascendental, pero en Moscú al estar en el Ministerio de Asuntos exteriores, toda la documentación de relaciones entre la URSS y otros países comunistas pasaban por sus manos, así como información que conseguían los espías de países de Occidente. Oficialmente, no puedo dar ningún dato concreto sobre operaciones que gracias a la información que pasó mi padre fueran un éxito para la CIA, pero sí me consta que la documentación que él pasaba iba directamente a la mesa de Kisinger y del Presidente de Estados Unidos, y que era de un valor incalculable, que nunca antes la CIA había podido disponer de un infiltrado con las características de mi padre, y con información tan valiosa.

¿El que le destinarán a Moscú fue el final de esa historia de amor? ¿Qué dificultades tuvieron?

Mis padres no consideraban que esto fuera el final de su historia de amor. Ellos lo vieron en ese momento como un intermedio obligado de su historia. Su esperanza siempre fue que las cosas salieran bien y que cuando mi padre terminara su misión en Moscú, pudieran vivir juntos y felices en Estados Unidos. No lo consiguieron por muy poco. Marti me cuenta que el límite de la operación TRIGON eran dos años, y que en las últimas comunicaciones entre ellos y mi padre, la CIA ya le estaba recomendando una salida del país lo más urgente posible. De hecho, mi padre ya estaba buscando un posible matrimonio para, en caso de poder salir como diplomático del país, y no tener que huir, esta salida fuera posible, ya que, como la primera vez que le destinaron a Colombia, los diplomáticos soviéticos que viajaban al extranjero debían estar casados. Entiendo que esto era, de nuevo, una forma de extorsión del régimen comunista para evitar la huida de sus ciudadanos.

¿Qué personas le han ayudado en la investigación del trabajo de su padre?

Sin duda la persona que más me ha ayudado es Alberto Donadío. Sin él no estaría en el punto que estoy ahora mismo. No sólo me aportó datos en nuestra investigación sino que cumplió que siempre ha tratado mi historia con el máximo respeto, ya que yo al principio le manifesté mi temor a tocar todo lo relacionado con la difícil relación con mi madre. El fue, el que, en nuestra investigación inicial, primero descubrió el libro de Marti Peterson sobre mi padre, que me abrió un horizonte que nunca pensé que existiera. Marti, sin duda, es otra persona clave en mi investigación, que, en la medida que ha podido, me ha dado muchos datos relevantes. Mi tata y mis tíos también han sido fundamentales trasladándome los recuerdos que tienen. Oscar Cardona y Sara Mejía son dos periodistas colombianos interesados en hacer un documental sobre la historia de mi padre y ellos fueron los que confirmaron la información que yo les dí del lugar en que está enterrado mi padre y fueron a visitar la tumba, otro de los momentos más bonitos de esta historia.

También quiero hacer una mención especial a Santiago Milans del Bosch, del despacho Milans del Bosch abogados, quien, de forma totalmente altruista, ha empezado a ayudarme recientemente en temas legales relacionados con esta historia. Llevamos trabajando poco tiempo en esto, pero espero que muy pronto pueda ir aportando datos interesantes.

Una de las partes principales del libro fue su encuentro con Martha Peterson en Washington. ¿En qué aspecto le ha influido ese aspecto?

Realmente puedo decir que mi encuentro con Marti cambió mi vida. Como explico en el libro, nuestro primer encuentro en el lobby del hotel fue un momento indescriptible. Marti es la mujer más valiente que he conocido en mi vida, más incluso que mi madre. Ella estaba preocupada antes de nuestro encuentro por si yo la culparía por la muerte de mi padre. Para las dos fue muy emotivo cuando le dije que no sólo no la culpaba sino que le agradecía que le mantuviera vivo y le protegiera durante el tiempo que pudo. Para mí también fue muy importante el vivir ese momento acompañada de mis hijos. Ella estaba con su último marido, Dewi, recientemente fallecido, otra persona adorable.

Su padre y Martha no se conocieron personalmente, pero deja transmitir un afecto grandísimo. ¿La profesión de espía hace que los sentimientos se desboquen?

Nunca agradeceré lo suficientemente a Marti la imagen que transmite de mi padre en su libro. Efectivamente, le describe como un héroe y habla con admiración de él. Creo que sí bien es cierto que la profesión de espía hacen que los sentimientos se magnifiquen un poco, ello no resta valor a esos sentimientos.

Me duele un poco que vivamos en un país tan carente de valores

Después de leer su libro, creo que la realidad sigue superando por mucho a la ficción. ¿Opina lo mismo?

Esto es los que me dice la mayoría de la gente, y yo evidentemente soy consciente. De hecho, tengo amigos o conocidos que a día de hoy no se terminan de creer mi historia. También esta historia ha tenido mucha menos repercusión que la que esperábamos en medios nacionales, y puede ser debido a que el montón de fakes con el que tenemos que convivir, unido a que no soy una persona pública, me ha cerrado muchas puertas. Te agradezco por eso muchísimo la oportunidad de esta entrevista y a Pere Cardona que te diera a conocer mi historia. Me duele un poco que vivamos en un país tan carente de valores y que sea más importante la última historia de Gran Hermano que una historia como esta, con un héroe como protagonista del que todos tenemos mucho que aprender. ¿Cómo puedo esperar el reconocimiento de la CIA cuando en mi propio país, España, no me ayuda?

Supongo que la dirán muchas veces que su vida se parece a la protagonista de la serie televisiva “The Blacklist”. ¿Cree que hay ciertas similitudes?

Me lo han dicho en ocasiones, sobre todo Pere Cardona, pero yo no creo que sea tan parecida, aunque sin duda sí que hay ciertas similitudes.

¿Qué le supuso el saber de la familia de su padre?

Este tema está ahora mismo un poco parado. Al principio me emocioné mucho, pero he de decir que, y aunque parezca increíble, la CIA hizo un rastreo de los mails que he intercambiado con ellos, y parece ser que no podemos estar seguros de que sean ellos, y que parece que la FSB está relacionada de alguna forma. No puedo decir más al respecto de momento pero espero que, con alguna ayuda que estoy esperando, pueda resolver esta situación. Marti me dice que no puedo ir a Moscú porque la CIA considera que habría riesgo para mí, y aunque, de nuevo, parece inverosímil, debo hacerle caso y ser prudente por el momento, así que por desgracia todo avanza muy lentamente.

¿Va a seguir investigando sobre su padre? ¿Habrá una nueva entrega en forma de libro?

Si, seguiré investigando. Como has podido ver en esta entrevista, hay líneas abiertas que debemos explorar. Cada día, sigo descargando noticias y tengo un archivo de documentos desclasificados recientemente relacionados con la operación de mi padre de los que no he podido leer todos.

Me gustaría que mi próxima entrega sea las memorias de mi padre con algunos comentarios míos, y posteriormente, sí me gustaría publicar una segunda parte de mi libro con más información descubierta después de la publicación del primero. Pero aún es pronto para esto, y me gustaría que “Nombre en clave: TRIGON” tenga un recorrido mayor al que ha tenido hasta el momento antes de plantearme estos futuros proyectos.

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