Edición testing
27 de septiembre de 2020, 13:51:27
CRÍTICAS


"Pere el Gran. Segona Part: el regnat fins al l´any 1282", de Ferran Soldevila

Editorial: Institut d´estudis Catalans

Por José María Manuel García-Osuna Rodríguez

Este magnífico libro, es la segunda parte sobre el reinado del rey Pedro III el Grande de Aragón; fue publicado por acuerdo del 8 de enero de 1944, en el año 1962; siendo la edición presente del año 1995.


Cuando muere el rey Jaime I de Aragón, un 27 de julio de 1276, su regio padre, el nuevo monarca tiene como primer objetivo y prioritario la sumisión de los musulmanes de Valencia, hasta tal punto le preocupa la cuestión que va a dilatar el traslado de los restos de su padre al monasterio de Poblet, hasta el mes de mayo de 1278. Tampoco se va a coronar como rey hasta que no solucione el malhadado conflicto sarraceno, y no utilizará el título de rey hasta que no sea coronado en Zaragoza, utilizando entretanto la prolija fórmula de: “Infans Petrus, illustris domini Jacobi, bone memorie Regis Aragonum primogenitus et heres”. Sería coronado, posiblemente, el 17 de noviembre de 1276, por medio de una ceremonia en la ciudad de Zaragoza; el nuevo soberano de Aragón dará fin al vasallaje con el Vaticano concertado por su abuelo Pedro II.

Reivindicará la soberanía sobre Sicilia, la cual pertenecía a los Anjou, apoyados por el singular papa Clemente IV. En el año 1279, el inquieto monarca aragonés envía una flota, al mando del almirante Conrado Lanza, para restablecer la soberanía feudal sobre Túnez, esta conquista pretendió que fuese considerada como una cruzada, por medio de una bula del papa Martín IV; aunque este Sumo Pontífice de origen francés, y por consiguiente partidario de Carlos de Anjou se la negó.

Además, el monarca aragonés no tenía muchas simpatías en la Curia Vaticana, a causa de sus coqueteos con la alquimia y la nigromancia. Es en este momento histórico, cuando se produce el hecho retratado musicalmente en una ópera de Giuseppe Verdi (1813-1901) de “Las Vísperas Sicilianas”, en las que, por medio de una gran matanza, los franceses y sus adláteres fueron expulsados de esa isla; el 30 de agosto de 1282 sería coronado como rey en Palermo, la antañona capital cartaginesa.

El gran almirante catalán Roger de Lauria aplastaría a los angevinos en la batalla de Nicoreta; viéndose obligado el angevino a abandonar Mesina y refugiarse en su reino de Nápoles; en este momento histórico el papa citado anteriormente exasperado por la coronación siciliana del rey de Aragón lo excomulgará de forma fulminante, el 9 de noviembre de 1282, y lo depondrá como monarca del propio Aragón, un 21 de diciembre de 1283; ofreciéndole la corona al segundogénito del rey de Francia, llamado Carlos de Valois, quien declarará una cruzada entre 1284 y 1286 contra el anatematizado Pedro el Grande; serán los territorios catalanes los que carguen con las mayores razzias francesas.

La campaña de Sicilia ha agotado las arcas aragonesas y catalanas; por lo que el rey se obliga a crear la Unión aragonesa y prestar juramento al denominado Privilegio General, por el que se defendían los privilegios de la nobleza, todo ello en las Cortes de Tarazona (1283-1284). En las homónimas celebradas en Barcelona entre 1283 y 1284, concedería al regio Condado de Barcelona “Una vegada l’any”. La derrota final francesa se produjo en las islas Formigues, por la acción valerosa e inteligente del almirante catalán Roger de Lauria; a continuación las tropas francesas serían aplastadas en el barranco de las Panizas.

Luego, iba a intentar poner en su sitio a su hermano Jaime II de Mallorca y a su sobrino el rey Sancho IV de León y de Castilla, ya que ambos no le habrían apoyado en su guerra siciliana; pero, a finales del mes de octubre del año 1285, el soberano de Aragón se puso repentinamente enfermo, desde mi punto de vista por un problema vascular agudo del tipo Angor Pectoris o de IAM-Infarto-Agudo-de-Miocardio o un Edema-Agudo-de-Pulmón (según los estudios forenses realizados en 2010). Sería en la pequeña localidad de San Climent donde sus médicos no pudieron hacer nada para salvarlo. Pasaría a mejor vida, sub altare Dei, el 11 de noviembre de 1285, en la festividad de San Martín. Sería inhumado en el cisterciense Monasterio de Sante Creus. El epitafio reza: “PETRUS QUEM PETRA REGIT GENTES ET REGNA SUBEGIT, FORTES CONFREGITQUE CREPIT, CUNCTA PEREGIT, AUDAX MAGNANIMUS SIBI MILES QUISQUI FIT UNUS, QUI BELLO PRIMUS INHERET JACET HIC MODO IMUS, CONSTANS PROPOSITO VERAX SERMONE FIDELIS, REBUS PROMISSIS FUIT HIC ET STRENUUS ARMIS, FORTIS JUSTITIA VIVENS AEQUALIS AD OMNES, ISTIS LAUDATUR VI MENTIS LAUS SUPERATUR, CHRISTUS ADORATUR DUM PENITET UNDE BEATUR, REX ARAGONENSIS COMES ET DUX BARCINONENSIS, DEFECIT MEMBRIS UNDENA NOCTE NOVEMBRIS, ANNO MILLENO CENTUM BIS ET OCTUAGENO, QUINTO, SISTE PIA SIBI TUTRIX VIRGO MARIA”. Según Dante Aligheri, Pedro III “atesora todas las virtudes”; mientras que a Carlos de Anjou lo llama “el narizotas o il nasone”; del Papa Martín IV escribe que: “murió de una indigestión de vino y de anguilas, cuando debiera estar en ayuno de Cuaresma”.

Su memoria vivencial fue enterrada históricamente por la Iglesia Católico de su época, ni entierro canónico, ni obligación de guardarle las promesas de fidelidad. Entre las páginas 61 y la 231 se presentan 91 documentos esclarecedores y de primera calidad, sobre la diplomatura política del monarca. No tengo palabras para recomendar vivamente esta obra, de la que hemos realizado un necesario resumen. Et hoc est quod Comites!

Puedes comprar el libro en:

Todoliteratura.  Todos los derechos reservados.  ®2020   |  www.todoliteratura.es