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6 de agosto de 2020, 4:00:05
ENTREVISTAS


Entrevista a Monika Zgustova: “Sin Vera, Nabokov no hubiera llegado a donde lo hizo”

Autora de “Un revólver para salir de noche”
Por Javier Velasco Oliaga

A raíz de tener que escribir un pequeño ensayo para la revista La Maleta sobre Vladimir Nabokov, Monika Zgustova tuvo una época en que volvió a releer toda su obra. También se documentó en Internet buscando los países en los que había vivido el escritor ruso y allí fue donde dio con la historia de amor con su mujer Vera. “Nabokov necesitaba a Vera, pero no la amaba”, afirma rotunda la escritora hispano-checa.


Fruto de esa investigación es su nueva novela “Un revólver para salir de noche” donde narra la relación entre Vera y Vladimir. Una relación llena de altos y bajos, en uno de los numerosos cuentos del escritor narra una relación muy parecida a la suya cuando eran jóvenes. “La protagonista era una pianista de gran éxito que necesitaba tener a alguien en la primera fila motivándola. Su pareja, un genio despistado, necesitaba a alguien que le llevase por el buen camino y así lo hizo hasta que murió”, cuenta la escritora nacida en Praga, pero que desde los años ochenta ha fijado su residencia en Barcelona.

En contra de lo que siempre se ha escrito, “la relación de Vera y Nabokov no era un amor romántico. Vera era una mujer fría, calculadora y muy controladora, pero le ayudaba muchísimo. Sin Vera, Nabokov no hubiera llegada a donde lo hizo”, sostiene con decisión la autora y añade “Vera era capaz de no dormir para controlar una situación determinada. Todo lo que se proponía lo llevaba a buen puerto. Se propuso convertir a Nabokov en un gran escritor y lo consiguió. Ella era su primera lectora y correctora. Gran parte de su éxito se debe a ella”.

Vladimir Nabokov, después de huir de Rusia, vivió en diferentes países europeos y en Estados Unidos. “Era una costumbre de exiliados vivir en hoteles, la pareja Nabokov lo hacía. Era, también, una costumbre de nuevos ricos”, afirma la escritora. “La intención de Vera siempre fue aislar a Nabokov de sus amantes para que así tuviese tiempo de escribir sin interrupciones. Ella no podía competir con las amigas sensuales de su marido, de ahí su afán por apartarle de ese mundanal ruido y los hoteles no ayudaban mucho”, señala Monika Zgustova con su característico acento centroeuropeo.

A Vladimir Nabokov le gustaba mucho vivir en Berlín. “Allí vivía muy a gusto, pero también era muy crítico con la ciudad, además no le caían muy bien los alemanes de aquel periodo de entreguerras. Por eso, se fue a Paris y allí conoce a uno de sus grandes amores de su vida, Irina Guadagnini. Allí consiguió una lucidez brutal”, cuenta la autora de “Un revólver para salir de noche

La escritora se ha enfrentado a varias mujeres en sus últimas novelas, la hija de Stalin, Gala Dalí y ahora Vera Nabokov y parece que le ha cogido cierto gusto a ello. “Mi manera de escribir es sencilla. Tomo un punto de referencia de la protagonista y voy desarrollando la acción de la novela basándome en los recuerdos de los diferentes personajes de la misma. Siempre escojo distintos protagonistas que vayan viendo un mismo acontecimiento de manera diferente”, explica la escritora.

Nabokov cambio de idioma sin perder su fuerza característica

En Paris, Vladimir Nabokov sufrió dos momentos muy dolorosos. “Perder a Irina y al idioma ruso como forma de expresión. Nabokov tenía un estilo muy barroco, utilizaba muchos adjetivos y metáforas; demasiadas frases complejísimas en su estructura. Aquí es donde se nota su fuerza que es capaz de cambiar de idioma, escribía en inglés, y siguió manteniendo la complejidad de sus formas gramaticales. Algo que muy pocos escritores lo consiguen. Quizá sólo Milan Kundera cuando cambió al francés o Kallifatides que cambió del griego al sueco", analiza la escritora.

Monika Zgustova quiere dejar claro que Vera no tiene nada que ver con la protagonista de la novela “Ada o el ardor”. “Tenía que ver más con Irina que con ella. En esa novela, Nabokov utiliza una composición temporal circular elíptica, nada que ver con el desarrollo lineal de otras obras suya. Lo que sí se le parecía era la determinación que mostró siempre Vera, para ella, un no nunca era un no. No existía el no para ella”, aclara.

Para terminar, Monika describe a Nabokov. “Él tenía un gusto muy estricto en casi todo, le espantaba la vulgaridad”, dice y agrega “Vera lo protegió toda su vida. Siempre le quiso apartar de las fiestas para que se centrase en escribir. Ella veía peligros por todos los lados y hay que reconocer que Nabokov caía en muchos conflictos”. “Nabokov necesitaba a Vera para mantener su paz interior y para su literatura. Sin ella nunca hubiese encontrado la paz que necesitaba”, concluye.

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