Edición testing
8 de agosto de 2020, 2:10:35
LITERATURA


Tiempos de aprendizaje

Por Gustavo Gac-Artigas


Aprendí que hay que enterrar los fantasmas del pasado para dar paso a los temores del futuro

Aprendí a respetar a aquel que no sabe leer entre líneas

Aprendí a escribir las entrelíneas

Aprendí que el apropiarse de la palabra es peligroso y puede causar daño

Aprendí a compartir los brazos de la mujer amada con mis nietas y no sentir celos

Aprendí que esos brazos que sostienen mi pensamiento tienen la fuerza necesaria para salir a las calles y sostener un cartel con el pensamiento colectivo

Aprendí que el odio roba preciosos minutos a la vida

Aprendí a ver sin abrir los ojos y que en esa ceguera se encuentra la hermosura

Aprendí a escuchar el sonido del sufrimiento de otros y sus entre bemoles que en sus compases me decían al oído: la compasión no es solución

Aprendí a abandonar mi cama sin abandonar mis sueños

Aprendí que los míos son de otros y que la propiedad del ser humano no existe

Aprendí con orgullo a ser humilde y a ser orgullo en la humildad

Aprendí que la soberbia es tentadora

Aprendí que es preferible no tener que pedir perdón

Aprendí que los siete pecados capitales son siete veces infinitos

Aprendí que la palabra como el amor no son inocentes

Aprendí que la risa fácil hiere al que la provoca

Aprendí a compartir lo que no tengo y a atesorar lo que tengo

Aprendí que hasta el miedo es un tesoro y se desgasta

Aprendí que la palabra tiene tantos significados y tan pocos destinatarios

Aprendí que la palabra no es bella

Aprendí que la belleza es traicionera

Aprendí que la palabra no es pura

Aprendí que en la impureza está el placer

Aprendí que existen aquellos que intentan apropiarse de la palabra

Aprendí que la palabra no pertenece a nadie y que aquel que se la apropia la asesina

Aprendí que cárceles y carceleros se visten de distintos pelajes

Aprendí que el poder exige aduladores para retomar fuerzas y seguir dominando

Aprendí que la ignorancia corre por los caminos de este mundo

Aprendí que fuimos nosotros quienes liberamos la ignorancia

Aprendí que a veces el culpable se encuentra en nosotros y no en el otro

Aprendí que culpa se escribe con silencio

Aprendí que el amor existe más allá del tiempo y sus barreras

Aprendí que para algunos la cuarentena es parte de sus vidas

Aprendí que hay que saber callar para que la palabra de otros resuene

Aprendí que hay que saber renunciar para ganar

Eran tiempos de pandemia y aprendí tantas cosas

Aprendí que tengo que seguir aprendiendo

* Escritor y director de teatro chileno, miembro correspondiente de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE). Reside en Nueva Jersey, EE UU.

Todoliteratura.  Todos los derechos reservados.  ®2020   |  www.todoliteratura.es