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Mujeres católicas sufragistas
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Mujeres católicas sufragistas

¡Que te dejo, leches!

Por Azucena del Valle
En este nuevo relato, la Azucena del Valle del Tiétar nos ha salido mitad sufragista y mitad Ruiz Mateos. ¡Menudo genio tiene la joven abulense! Será mejor que lo lean porque no tiene desperdicio.

-¡Vaya taranina que se ha cogido el novio de la Aitana! Que cada vez que le lleva la contraria o le pide explicaciones de esa vida solapada, disoluta, disipada y licenciosa que lleva el tronco, va el chorvo y ataca que es mejor dejarlo, que siempre están discutiendo y tal y tal. ¡Será capullo! Y se queda tan pichi con el mantra.

-¡Qué me dices Puri! Alucino en colores con el Sebas, que gasta más morro que el oso hormiguero que lo arrastra por la pradera chupando formicidaes negras sin parar para estar mantecoso y abultado.

-Y que lo digas colega, que el puede hacer lo que quiera sin que nadie le pida cuentas y a la menor verbalización de la párvula, lo de siempre, y la Aitana venga a llorar por la tamaña injusticia de la vida, porque la pobre ni se mueve y siempre lo cuenta todo la muy inocente.

-Que sí Vani, que te digo que es mejor tener mala leche y ponerlos las peras al cuarto, que se creen los putos amos y nosotras, a pesar de la emancipación y el empoderamiento seguimos siendo unas putas pringás.

-Y que lo digas, que la mujer venga a luchar por la dignificación y la igualdad y ellos continúan siendo unos mamones que se creen con derecho a todo, a tener vidas paralelas, que lo quieren completo, que la mayoría si tuviera cuartos, un suponer, serían hasta bígamos. Lo que pasa es que apechugar dinero a dos casas, en los tiempos que corren, no da ni para pagar la luz y menos los cacharros combinados en vaso largo que están de muerte. De ahí que cuando salen del toril vayan como auténticos morlacos desatados derribando barreras, los progres de ellos, que no se dan cuenta de que cuando van, nosotras venimos con ida y voltereta.

-Pues ya te digo, que el Sebas se ande con el bolo colgando, que la Aitana es mucha mujer y está de buen ver tan arregladita siempre, que cualquier día se la levantan por gilipollas como no deje de hacer el capullo.

-Lo peor es que mira que nos molan los chorvos malos, que he aprendido en la última novela del Gellida que se llama hibristofilia, una parafilia sobre la excitación sexual, pero yo lo adapto a la atracción irresistible por esos seres canallas, que son unos pringaos y se cargan la pareja en ecuanimidad, que yo siempre he defendido al sexo débil, un suponer, a ellos, pero los veo un poco desorientados ante tanto empuje femenil, que algunas están desatadas y se creen que son las primeras que luchan por la igualdad y los derechos y se están cargando muchos años de trabajo duro de las que sí estaban oprimidas. Tanda de payasas enardecidas, que a mí no me representan estas progres de la mismísima eme, enchufadas y mediocres criaturas palurdas. Ya me gustaría que se parecieran a las que, en 1857, en Nueva York, organizaron una huelga y fueron detenidas, o a las 15.000 que, en 1908, volvieron a tomar las calles de Nueva York para exigir un aumento de sueldo, menos horas de trabajo, derecho al voto y prohibición del trabajo infantil utilizando el eslogan «Pan y Rosas», o a las que el 25 de marzo de 1911 perdieron la vida en un incendio en la fábrica de Triangle Shirtwaist en Nueva York - más de 100 trabajadoras textiles, mujeres inmigrantes en su mayoría de Europa del Este e Italia-, o a las feministas de la Revolución Rusa de 1917, o a las de Nueva Zelanda, o a las danesas… A todas las que siguen luchando hoy en día en condiciones muy duras e inhumanas, como las mujeres afganas que ya han dejado de ser noticia y acabarán convertidas en fantasmas sin rostro, las ucranianas que luchan por la libertad de su pueblo, las polacas que acogen… tantas que luchan en condiciones brutales… Con esto no afirmo ni asevero que todas lo hagan mal, que no soy de juzgar, pero ¡ahí lo dejo!

-¡Qué no te alteres Puri! ¡qué todas sabemos quiénes son! y de qué van esa panda de locas irreverentes y defender a los pibones y alguno, que también los hay en ese universo varonil, difícil de mirar, va a ser mi máxima prioridad ahora que están en franca desventaja frente a las fieras corrupias que nunca han dado un palo al agua. Que hasta estoy diseñando una bandera donde predominan los colores fríos… y yo también ¡ahí lo dejo!

-Si Vani, que mujeres como la Pilu, tú y yo, ya quedan pocas, feministas y femeninas, tan trabajadoras, sensatas, coherentes, solidarias y divertidas que es difícil sacarnos de nuestras propias casillas contenidas.

-¡Qué sí Puri! ¡qué sí! pero ya me decía Piluca en la fiesta del juernes que a nosotras el amor nos pierde, que nos enamoramos hasta las trancas y entonces ellos se aprovechan, nos entontecen y nos saben vulnerables hasta el sufrimiento y el llanto desconsolado, que debiera de estar ya prohibido sufrir por un tío, que ni hasta el más dulce y buenorro se lo merece.

-Cien por cien Puri. Cien por cien.

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