www.todoliteratura.es

Irène Némirovsky

Detener el tiempo. Apoderarse por un instante de él. Y hacer una foto fija de aquello que se quiere transmitir, contar, sentir… Una vez más, la condensación del tiempo del que sabe que no lo puede malgastar en los superfluo se adueña de nuestros sentidos al leer esta agonía de las emociones humanas que representa Los fuegos de otoño, donde el miedo, la angustia, el terror, el amor, el deseo o la juventud se nos muestran como un largo travelling de las emociones humanas.

El fantasma que se apodera de nuestras vidas en la tragedia. La difícil decisión que supone renunciar a la forma de vida que llevamos hasta que nos damos cuenta, demasiado tarde, de que no hay vuelta atrás. Y el miedo que nos persigue en esa huida hacia lo desconocido, son solo parte de ese gran caleidoscopio de situaciones, vidas y sentimientos que recorren esta novela-mundo.

«Como un barco impulsado por la negra tormenta va mi alma, no sé hacia adónde…», nos dice el padre del protagonista, Laurent Daguerne, casi al inicio de la novela, cuando hace referencia a unos versos de sus queridos poetas isabelinos.

  • 1

IRÈNE NÉMIROVSKY, DOMINGO: QUINCE RELATOS SOBRE LA NECESIDAD DE VIVIR Y SER AMADO

Allí donde las vidas comienzan y acaban. Allí donde las historias que nos narran descubren todo aquello que se esconde debajo de nuestra piel. Allí donde los sentimientos no entienden de convencionalismos porque están atrapados por la pasión del amor, la oscuridad de la codicia, o el trágico destino de las guerras.