Parte de la programación de la 2.ª Feria del Cómic de Madrid estará dedicada a la Bélgica francófona, incluyendo la exposición itinerante "El cómic belga". Esta muestra ha sido producida por el Museo del Cómic de Bruselas (Centre Belge de la Bande Dessinée) y se organiza en colaboración con la Delegación general Valonia-Bruselas en España. Los visitantes podrán disfrutar de la exposición en Casa del Lector desde el 11 de marzo hasta el 9 de abril.
La evolución del cómic en Bélgica, un destacado referente del noveno arte en Europa, se explora a través de 20 reproducciones de planchas realizadas por autores belgas. Desde la década de 1950 hasta la actualidad, figuras pioneras como Jijé, Mitacq, Philippe Geluck y Jean-Claude Servais se exhiben junto a creadores contemporáneos como Olivier Grenson y Mathilde Van Gheluwe. Esta selección ofrece una oportunidad única para observar tanto la continuidad como la transformación de la tradición franco-belga a lo largo de más de setenta años.
Las fuentes consultadas de la Delegación general Valonia-Bruselas indican que la muestra busca presentar tanto a los autores clave del noveno arte como la riqueza y diversidad de una tradición «en constante evolución». En un entorno caracterizado por la transformación tecnológica y la integración de la inteligencia artificial en los procesos creativos, se enfatiza desde la Delegación la relevancia de «apreciar el valor del trazo nacido del imaginario de los dibujantes».
En la zona de La Espina de Casa del Lector, el público visitante tiene la oportunidad de observar el proceso de construcción de la narración gráfica a través de las planchas expuestas, algunas de las cuales se encuentran en etapas anteriores a su versión final. De este modo, se evidencia la vitalidad, creatividad y diversidad de estilos que definen al cómic belga en cada una de las obras presentadas.
Una costumbre que se vive en conjunto.
Una de las cunas históricas del cómic europeo es Bélgica, que ha mantenido una presencia constante en el mercado español gracias a traducciones y colaboraciones desde mediados del siglo XX.
Desde los años 50, varias generaciones de autores españoles han estado profundamente influenciadas por la tradición franco-belga. En español y en catalán, obras como Tintín, Spirou y Los Pitufos se han difundido ampliamente, estableciendo en nuestro país una apreciación por la denominada «línea clara», un estilo codificado por Hergé que ha dejado su huella en artistas como Max, Paco Roca y, más recientemente, Javi Rey. A su vez, numerosas series belgas fueron publicadas y adaptadas por editoriales españolas como Bruguera. Autores españoles, entre ellos Juan Díaz Canales, «han trabajado para el mercado franco-belga, a veces instalándose en Bélgica o publicando directamente en francés», mientras que otros, como Antonio Altarriba, han sido traducidos y reconocidos en festivales y circuitos editoriales de ese ámbito.
Ambos países, además de sus influencias estilísticas, cuentan con una robusta tradición editorial y un reconocimiento institucional del cómic como una forma de arte en sí misma. «Si bien Bélgica suele ser calificada como la “patria del cómic”, España posee una sólida tradición de ilustración satírica y de revistas populares». Este intercambio constante ha fortalecido un «espacio profesional común del cómic europeo», donde las obras, los autores y las editoriales fluyen con naturalidad entre ambos contextos culturales. La participación de Mathieu Burniat y la presencia institucional también son aspectos destacados en este ámbito.
La Delegación general Valonia-Bruselas, que representa recientemente a la Bélgica francófona en España, enfatiza que «es esencial poner en valor y dar visibilidad a nuestro patrimonio cultural común». Además, considera que el sector editorial es «uno de los principales vehículos de intercambio entre nuestras culturas». En este sentido, participar en la segunda edición de la Feria del Cómic de Madrid, enfocada en el cómic europeo, significa «afirmar la relevancia de la creación belga en el panorama cultural europeo y español actual».
Además de la exposición, que se presenta como una novedad en el evento, la participación belga estará representada por Mathieu Burniat. Este autor contemporáneo es uno de los más destacados de su país y recientemente recibió el Premio Atomium en el BD Comic Strip Festival de Bruselas en 2025 por su obra *Et soudain le futur*. El sábado 28 de marzo, a las 12:00 horas, tendrá lugar un encuentro con el público.
En esta edición, el eje temático de la exposición se centra en un recorrido por el cómic europeo, lo que permite a la Feria del Cómic de Madrid fortalecer su proyección internacional y fomentar el diálogo con iniciativas europeas que trascienden el ámbito nacional.