1) A propósito del acoso grupal, realizado en mi contra
Durante los últimos meses he atravesado una situación particularmente compleja marcada por ataques, privados y públicos, entre los que se encuentran graves calumnias, difamaciones, acoso, intentos de desacreditación e intimidación —incluidas alusiones y acusaciones radicalmente falsas, para tratar de crear fingida culpabilización por un suicidio—, y diversas presiones dirigidas, tanto hacia mi persona como hacia espacios académicos e institucionales relacionados con mi profesión académica, cultural y literaria.
He procurado gestionar esta situación con prudencia y discreción, priorizando la distancia y el trabajo constante antes que la exposición pública. No obstante, debido al alcance y al nivel de violencia sistemática y simbólica que han tomado ciertos acontecimientos, en particular dos, por petición de mis asesores legales considero necesario realizar esta publicación.
Esos graves hechos han sido, primero, presión escrita a la revista científica Cuadernos de Investigación Filológica de la Universidad de La Rioja, para que se retirara mi artículo «La capilla literaria “Obandx” y su proyección en el contexto de la tercera revolución industrial», cuyo “PDF” permaneció suspendido desde el día 22 de diciembre de 2025 hasta hoy, 22 de mayo de 2026; y segundo, la divulgación en varias instituciones académicas literarias y culturales de un correo anónimo alevoso contra mí, que suplanta una identidad ajena, mediante una cuenta de correo falsa, para urdir numerosas calumnias. El envío incluye correos institucionales de altas autoridades, entre ellos catedráticos, escritores, personal administrativo y presidentes y directores de entidades del más alto prestigio.
Estamos ante un hecho de enorme gravedad, porque pretende destruir mi carrera profesional. Detrás de todo esto —el anónimo, las agresiones y la imputación de falsas acusaciones— hay personas concretas, y ya contamos con evidencias de los principales nombres y sus relaciones.
2) Sobre la presión ejercida a la Universidad de La Rioja
El 16 de diciembre de 2025 fue publicado en la revista científica Cuadernos de Investigación Filológica, anteriormente referida, mi artículo titulado «La capilla literaria “Obandx” y su proyección en el contexto de la tercera revolución industrial». Seis días después me enteré de que había sido retirado, gracias a la notificación de varios escritores, quienes no podían acceder a él. Al pedir explicación a la revista fui informado de la dicha retirada temporal del “PDF”, luego de que su personal recibiera diversos comunicados con acusaciones y cuestionamientos hacia mi persona. Todo ello fue hecho sin prueba alguna, ni orden judicial.
La revista retiró temporalmente el “PDF” de mi artículo de su plataforma y me solicitó valorar la eliminación posible de ciertos nombres con poder institucional que aparecen en él, con la premisa de que no querían recibir una demanda, según fueron amenazados. En ese punto comenzó a intervenir mi parte legal, que solicitó argumentos y revisiones profundas sobre por qué debían eliminarse los registros de tales figuras.
Tras el alegato de mis defensores y análisis correspondiente, y considerando que el artículo había sido aprobado desde noviembre de 2025, mediante evaluación académica por pares ciegos expertos, quienes ratificaron el valor y la originalidad del estudio, la conclusión fue la siguiente: el artículo cumple con los principios éticos, profesionales y de excelencia exigidos por la revista. Es así que, por la acción de personajes por aquel entonces aún anónimos para mí, por su discordancia con los datos y sentido de mi artículo lograron que se invisibilizara por un tiempo mi trabajo, utilizando coerción para desprestigiar mi carrera profesional e intentar cerrarme espacios académicos y literarios de alto prestigio. Les faltó dignidad y honor para discutir o contraargumentar intelectualmente, de frente, con sus nombres, como suelen hacerlo los verdaderos profesionales, no a través de correos y cuentas falsas ni ocultando la identidad de los acosadores.
El asunto llegó al siguiente extremo: ciertas personas utilizaron la arbitraria retirada temporal del “PDF” de mi artículo, incluidas las acusaciones radicalmente falsas, como pretexto para exigir mi cancelación de espacios académicos y literarios de prestigio, y para presionar e incomodar a quienes me apoyan, recomiendan o reconocen públicamente mis méritos.
En este contexto, como hecho previo, especie de anuncio de lo que vendría, en agosto de 2025 apareció una inexplicable y dañina publicación, donde se me atacaba, por parte de una profesora universitaria argentina residente en Italia, quien tiene fuertes nexos con un grupo de escritores y profesores universitarios de Costa Rica y de España, situados en varias instituciones. Curioso es que ese grupo de personas tiene una forma especialmente violenta de operar. Consiste en que los acosadores, y los principales actores que operan bajo corrillo, suelen imputar acoso y tachar de “conflictiva” a la persona asediada, con el propósito de construir un relato a la medida de sus intereses: alterar los hechos, manipular la verdad y revictimizar a quien atacan, para acorralarla. Siendo acosadores, acusan de acoso a sus víctimas, qué ironía.
3) Resultados de mi defensa
Como una de las acciones del gabinete de abogados que se ocupa de mi caso, el rectorado de la Universidad de La Rioja recibió un requerimiento formal donde se exige —entre otros asuntos— la reincorporación inmediata de mi artículo, y se advierte de las acciones judiciales pertinentes, en caso de persistir la situación. Mi estudio ha vuelto a estar visible en el portal digital de la revista desde hoy, a las once horas de España, con la corrección de tres breves erratas, en el siguiente enlace, donde siempre debió estar; https://publicaciones.unirioja.es/ojs/index.php/cif/article/view/6973/4732
Ese es el resultado, por ahora, de los hechos. Quedo a disposición para dialogar sobre teoría, métodos, técnicas y resultados de este tipo de estudio. Agradezco profundamente a quienes, desde distintos ámbitos académicos, literarios y personales han actuado con seriedad, equilibrio y respeto durante este proceso, conocido por algunas autoridades académicas y literarias, principalmente. De su resultado ha dependido la vigencia y el respeto de leyes que garantizan el derecho a la libre expresión, la prohibición de la censura, la penalización de las injurias y las calumnias, y la integridad investigadora, entre otras bases jurídicas.
Por responsabilidad institucional y jurídica, por ahora no haré más declaraciones públicas sobre las personas involucradas. Sé perfectamente quiénes son y cuál ha sido el papel organizado de cada una de ellas, incluido el “anónimo” agresor que cité anteriormente. Los asuntos correspondientes continuarán por las vías legales y administrativas adecuadas. Solo advierto: basta ya de alevosía organizada. Se caerán los velos. El campo cultural no es terreno de nadie, ni de unos pocos vivos. Es patrimonio colectivo. Y no distingue a un buen pensador atacar la persona del otro, es decir, utilizar falacias “ad hominem”, en vez de argumentos.
Como enseña Sófocles: “el tiempo tiene anchos ojos y oídos”. Y conviene también recordar parte de las fértiles semillas que Séneca ha dejado sembradas: ninguna violencia es tan persistente como aquella ejercida contra quien decide mantenerse firme. Frente al “mundanal ruido” —verso célebre de Fray Luis de León— seguiré eligiendo el trabajo intenso, la escritura honesta, la distancia prudente y paciente, y el honor a la verdad, como actos éticos indispensables.