El acto tuvo su momento más emotivo cuando Pepe Creuheras recordó el fallecimiento del miembro del jurado del premio, el linguista zaragozano José Manuel Blecua Perdices, un hombre bueno, amable y gran investigador de nuestra lengua. Todo el auditorio se puso en pie para rendir homenaje a tan eximio estudioso. En el acto, estuvieron presentes la presidenta del Congresos de los Diputados, Francina Armengol; el presidente del Senado, Pedro Rollán; el ministro de cultura, Ernest Urtasun; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida y el líder de la oposición Alberto Núñez Feijóo.
El turolense Javier Sierra, ganador con una novela que se desarrollaba en parte en el Parque del Retiro, compartió visión sobre la importancia de la literatura para entender el pasado. "He intentado comprender la literatura desde el punto de vista de la historia"', dijo, y reflexionó sobre cómo las experiencias históricas extremas han moldeado a la humanidad.
Paloma Sánchez-Garnica, que ha sido finalista y ganadora del Premio Planeta, destacó que pocas ciudades ofrecen una materia tan rica como Berlín. "Escogí esta ciudad porque es un escenario literario privilegiado, ya que concentró en muy pocas décadas algunas experiencias históricas extremas", afirmó. A través de la escritura, busca entender cómo una sociedad puede renunciar a su pensamiento crítico. Expresó su convicción de que, si entendemos lo que les ocurrió a esas personas, estaríamos mejor preparados para afrontar el futuro. "Si fuéramos capaces de asimilar que aquello que les pasó a esas personas son seres como nosotros, estaríamos mejor preparados", añadió.
Por su parte, Dolores Redondo recordó su experiencia al ganar el premio Planeta. "Cuando lo gané, me pasó un poco como Alicia, cuando pasaba a otro lado", comentó. Esta victoria le permitió vivir una experiencia literaria única y enriquecedora, acompañada por otros escritores como Carmen Amoraga.
El lado lúdico del evento corrió a cargo de Eduardo Mendoza, que mantiene su sabiduría y buen humor a los largo de los años. "Me quiero presentar otra vez al Premio Planeta, pero no me dejan", señaló risueño. Esther Vaquero le recordó que las normas lo impiden, a lo que replicó "que están para modificarlas. Que la dotación de ahora bien merece volver a presentarse".
Posteriormente tómó la palabra el presidente del Grupo Editorial Planeta, José Creuheras, que resaltó el compromiso que implica recibir este galardón. "Lo más importante que tiene Planeta es que lo ganas; subes allí y empieza un año de locura'", ha señalado. Este premio no solo otorga reconocimiento, sino también una responsabilidad hacia los lectores.
Creuheras subrayó la importancia del acceso a la literatura en toda España. "No solamente cuida, sino que comenta y difunde", apuntó acerca del papel del Grupo Planeta en promover la lectura. Ha mencionado que hoy en día, el 70% de las personas mayores de 14 años se declaran lectoras.
Estamos comprometidos con conectar el talento con las personas que tienen conocimiento
Además, ha indicado que entre los jóvenes de 14 a 24 años, esta cifra asciende al 77%. Esto demuestra un cambio positivo en los hábitos de lectura en la sociedad actual. "Estamos comprometidos con conectar el talento con las personas que tienen conocimiento", aseveró con firmeza.
Finalmente, el presidente de Planeta ha querido rendir homenaje a quienes han contribuido al éxito del Grupo Planeta. "Sin vosotros no existiríamos"', enfatizó dirigiéndose al público presente. Ha agradecido especialmente a los escritores que han enviado sus obras durante los últimos setenta y cinco años.
"El premio Planeta nació con humildes comienzos pero ahora es un símbolo del crecimiento literario", concluyó. Creuheras se mostró optimista sobre el futuro del sector editorial y reafirmó su compromiso con la promoción de la lectura y la literatura en todas sus formas.
Otra nota de color, la dió una señora que desplegó una bandera de Palestina al gritó de "Palestina libre", a la que se sumó otra de "Viva Sáhara libre".
El periodista que estaba a mi lado, añadió en voz baja: ¡Viva Cuba Libre!, y siguió la conversación al modo Azucena del Valle.
Cuba libre a la que me adhiero, porque como buen periodista he bebido muchos cuba libres.
En las charlas que mantuvimos acabado el acto, hablamos sobre las personalidades presentes, incluído Leo Harlem.
- Contaba un chiste, que decía: estaban reunidos un escritor, un agente literario y un editor... pero no lo concluyó, Puri.
- Por ahí va el siempre cabreado, Santiago Posteguillo, Vani.
- Un traidor para Planeta. ¡Con lo bien que le trataron! Luego dijo que su casa era su antigua editorial y que lo de Planeta fue un error.
- Lo mismo que Cercas. En un rincón se han atrincherardo todos los autores del grupo rival.
- Uno que es predicador evangelista me acaba de decir que están muertos de envidia.
- Me he cruzado con el sobrevalorado autor de novelas sobre líderes socialistas y también iba contrito hacia su Alfaguara.
- Mira que son capullos esos de la Cultureta. Me han dicho que una noche de viernes estuvieron hablando media hora sobre su libro, lo destriparon todo, y ni siquiera dieron los nombres de los autores.
- Simpre hay gente que desprecia a los autores modestos.
- Bueno, siempre nos quedará el Universo Planeta... si algún día nos quieren editar.