Don Antidio Cabal tendría una connotación muy localista en el pequeño país de Costa Rica, si fuera otro poeta más que emerge de las entrañas de esta linda tierra. No obstante, de acuerdo con la Academia de la Genealogía Costarricense y la Academia de la Lengua, se constata que Antidio fue de los pocos canarios que llegaron a Costa Rica a principios del siglo XX. Tal hecho hubiese sido intrascendente en otros países que albergaron un considerable número de inmigrantes canarios, por ejemplo: Cuba, Venezuela, República Dominicana o México. Sin embargo, en un país como Costa Rica que desde la colonia albergó el arribo de españoles siendo los que arribaron desde las Islas Canarias casi inexistentes o imperceptibles; si llama la atención.
El pequeño territorio de Costa Rica el cual perteneció al Imperio Español en una primera oleada arribó colonizadores extremeños, vascos, andaluces y castellanos incluyendo a la Comunidad de Madrid. En una segunda oleada aproximadamente desde 1650 a 1775 se le unieron también: aragoneses, asturianos, valencianos, cántabros y algunos de la Rioja. Fue justamente antes de la Independencia costarricense en 1821 cuando arribaron finalmente los catalanes, gallegos, de las islas baleares y algunos pocos de la Rioja. Pero no se constata casi la llegada de colonizadores de Murcia, ni de las Islas Canarias. También arribaron de otras partes de Europa; de esa forma se fue configurando la identidad de la sociedad costarricense y su relación con la Madre Patria en ese rediseño de la identidad, llama la atención un distinguido emigrante de la Comunidad Autónoma de Canarias quien arriba a Costa Rica a finales del primer cuarto del Siglo XX.
Antidio Cabal, nació durante 1925 en las Palmas de Gran Canaria. Su vida estuvo marcada por una profunda conexión con la naturaleza y la cultura de Costa Rica, y un anhelo por las islas de su niñez. Arriba primeramente a Venezuela donde llega a ser profesor de la Universidad de Venezuela. Pero decide radicarse en Costa Rica en 1976 emigra finalmente a Costa Rica.
A lo largo de su vida, Cabal trabajó en diversas instituciones educativas y culturales. Su carrera literaria comenzó en la década de 1940, y su poesía se caracteriza por un lenguaje sencillo. Utiliza como vehículo el verso-libre, técnica poética ya aceptada en esos tiempos primordialmente.
Algunos títulos destacados de su obra poética son Poesía y error, Equipaje, Días, Relámpagos, Campo nublo, Guitarra, Junia, El espacio como lenguaje, Concierto de Isabel, Cancionero del yo, Rumor de la substancia, Guiniguada, Barranco y Jaikus para Antidia.
Cabal fue también un ferviente defensor de la educación y la cultura. Participó activamente en la creación de la Sección de Literatura en el Ministerio de Educación Pública de Costa Rica, donde promovió la enseñanza de las artes y las letras. Su compromiso con la educación lo llevó a fundar el Movimiento de Educación Popular en Costa Rica, con el objetivo de llevar la literatura y la cultura a las comunidades más desfavorecidas.
Su obra más universal y estudiada es Campo Nublo (1956) ofreciendo un Poema Extenso con miras a la universal dentro del recién inaugurado subgénero dentro de la Poesía Hispanoamericano. En general. Su obra no solo destaca por su calidad literaria, sino también por su capacidad para capturar la esencia de la identidad costarricense y la dinámica universal de su tiempo al mismo tiempo.
En 2004 recibe el premio “Pedro Garcia Cabrera” de poesía, convocado anualmente por la entidad Cajacanarias, por su libro Guiniguada.
La influencia de Cabal se puede observar en escritores posteriores, quienes han tomado su ejemplo como inspiración para desarrollar una literatura que refleje la realidad de sus pueblos.
En conclusión, Antidio Cabal es un poeta de calidad indiscutible pero difuso y poco conocido tanto en la literatura costarricense como canaria. Es poco probable que su obra sea conocida en las Universidades Canarias, manteniendo un perfil bajo se abrió paso modestamente en la poética costarricense; debido a que actualmente no es uno de los poetas estudiados en el sistema de educación formal costarricense. Pese a ello los críticos le reconocen su rigor literario más cercano a la concepción de Quevedo de la poesía y con una constatable habilidad en el manejo del verso libre A través de sus libros, Cabal dejó un legado que continúa inspirando a nuevas generaciones de escritores y lectores, reafirmando Hoy en día es posible investigar más sobre su obra, su biografía y legado a través de la Fundación Cultural Antidio Cabal ubicada en San José de Costa Rica y con presencia en la red a través de la Red Social Facebook.
Fuentes
Jiménez Paz, A. (2021). Antidio Cabal. Academia Canaria de la Lengua. Recuperado de https://portal.academiacanarialengua.org/archipielago-letras/antidio-cabal/
Kriller71 Ediciones. (s.f.). Antidio Cabal. Recuperado de https://kriller71ediciones.com/autores/antidio-cabal/
Genealogía de Costa Rica. (s.f.). Recuperado de https://www.genealogia.or.cr/