Quien lleva un presupuesto familiar conoce la diferencia entre los gastos que dejan un recibo y los que no. Una comisión bancaria o una subida de precio aparecen en el extracto, y la gente las revisa. En un casino online, los costes que más pesan no dejan ese rastro, porque forman parte de las reglas de los propios juegos y se llevan el dinero céntimo a céntimo.
Los jugadores suelen vigilar las partes del juego que se parecen a un gasto corriente. Un buen punto de partida es consultar un ranking de casinos online fiables y quedarse con operadores que tienen licencia de la DGOJ, para después fijar límites de depósito y recargar la cuenta con cantidades pequeñas. Estas medidas controlan cuánto dinero entra en la cuenta, pero la parte con la que se quedan los juegos depende de decisiones que se toman más tarde, en el lobby y en la mesa.
Cada uno de ellos cuesta apenas unos céntimos por ronda, y por eso tan pocos jugadores los detectan:
Los estudios de desarrollo crean una tragaperras una sola vez y después la certifican con varios niveles de retorno al jugador (RTP). El RTP es la parte de todo lo apostado que un juego devuelve a muy largo plazo, de modo que un título con un 96 % devuelve de media 96 € por cada 100 € apostados. El operador elige qué versión instala, mientras que los gráficos, las rondas de bonificación y el sonido son idénticos en todos los niveles. Play’n GO, Pragmatic Play y Relax Gaming están entre los estudios que distribuyen sus juegos de esta manera.
Book of Dead, de Play’n GO, muestra lo amplio que puede ser el rango. El estudio lo publica con un 96,21 %, pero también ofrece cuatro versiones inferiores, la más baja con un 84,18 %. Esto es lo que cuesta cada versión con el mismo volumen de juego:
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Versión de Book of Dead |
Pérdida esperada por cada 100 € apostados |
Pérdida esperada en 1.000 tiradas de 0,20 € |
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96,21 % |
3,79 € |
7,58 € |
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94,25 % |
5,75 € |
11,50 € |
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91,25 % |
8,75 € |
17,50 € |
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87,25 % |
12,75 € |
25,50 € |
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84,18 % |
12,75 € |
25,50 € |
Con la versión más baja, cada tirada cuesta unas cuatro veces más que con la más alta, y se trata exactamente del mismo juego. La miniatura del lobby es idéntica en ambos casos, así que nada avisa de qué versión se ha abierto.
La normativa española obliga a los operadores a determinar el porcentaje de retorno de cada juego y a informar de él en sus reglas. En las tragaperras, la cifra aparece en la pantalla de ayuda o en la tabla de pagos, normalmente detrás de un icono de «i» o de menú, y encontrarla lleva unos segundos. El operador no puede cambiar la configuración en mitad de una sesión, aunque sí puede pasar un juego a otra versión certificada más adelante, de modo que una cifra consultada hace meses puede haber dejado de ser válida. Si el número queda por debajo del que publica el estudio, es posible que otro casino ofrezca el mismo título con un retorno más alto. La elección del casino cambia lo que se recupera incluso cuando el juego es el mismo.
El blackjack en vivo estándar de Evolution se juega con ocho barajas y devuelve alrededor del 99,3 % en la mano principal si se sigue la estrategia básica, lo que deja a la casa una ventaja de aproximadamente el 0,7 %. Junto a la casilla del jugador hay dos opcionales: Perfect Pairs paga cuando las dos primeras cartas forman una pareja, mientras que 21+3 paga por las jugadas de póker que se forman con esas dos cartas y la carta descubierta del crupier. En el baccarat, la apuesta extra más habitual es el Empate, que paga 8 a 1. La diferencia entre la apuesta principal y las secundarias se ve con claridad en esta comparación:
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Apuesta |
Retorno al jugador |
Ventaja de la casa |
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Blackjack: mano principal |
99,3 % |
0,7 % |
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Blackjack: 21+3 |
96,3 % |
3,7 % |
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Blackjack: Perfect Pairs |
95,9 % |
4,1 % |
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Baccarat: Banca |
98,9 % |
1,1 % |
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Baccarat: Empate |
85,6 % |
14,4 % |
En el baccarat, la ventaja de la casa en el Empate es más de trece veces la de la Banca. Muchas mesas añaden ahora multiplicadores aleatorios al Empate, que elevan su retorno a poco más del 95 %, aunque sigue quedando varios puntos por debajo de la Banca. Lo que esto supone en dinero real se aprecia en dos sesiones de 100 manos:
En ambos casos, una quinta parte del dinero genera más de la mitad del coste. Todas las mesas en vivo muestran sus pagos, normalmente detrás del botón de límites o de información. Quien quiere optar a una pareja que paga 25 a 1 y acepta el precio toma una decisión informada, mientras que el coste queda oculto para quien pone una ficha en la casilla extra en cada mano por pura costumbre.
Las tragaperras con jackpot progresivo reservan una pequeña parte de cada apuesta para un bote que no deja de crecer hasta que alguien lo gana. Ese dinero sale del juego normal, por lo que el retorno del juego base baja. Mega Moolah, de Games Global (antes Microgaming), es el ejemplo más conocido, y al compararla con Starburst de NetEnt, una tragaperras estándar sin jackpot, la diferencia salta a la vista:
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Mega Moolah |
Starburst |
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Retorno del juego base |
~88 % |
~96 % |
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Aportación a los botes |
~5 puntos |
— |
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Retorno total |
~93 % |
~96 % |
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Pérdida esperada en 1.000 tiradas de 0,25 € (250 €) |
~30 € |
~10 € |
Unos 20 € de esa sesión van a premios que la mayoría de los jugadores nunca llegará a activar. Que este coste compense o no depende de por qué se abre el juego:
Las reglas del juego suelen indicar por separado el retorno base y la parte destinada al jackpot. Si la pantalla de ayuda muestra una sola cifra, conviene buscar una línea que aclare si incluye la aportación al bote, porque de ese dato depende cuánto se paga realmente por cada tirada.
Ninguna de estas comprobaciones obliga a jugar menos ni a renunciar a un juego favorito. Abrir la pantalla de ayuda de una tragaperras, leer el panel de pagos de una mesa en vivo y encontrar el retorno base de un título con jackpot lleva un par de minutos en total. En una sola noche la diferencia es de unos pocos euros, pero a lo largo de un año de juego habitual se convierte en una cantidad que se nota en el presupuesto familiar. Si el gasto en juego se ha vuelto difícil de controlar, el portal Jugar Bien de la DGOJ y la Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados (FEJAR) ofrecen información y apoyo gratuitos.