Hace escasas fechas se presentó en Madrid el nuevo poemario del escritor asturiano Javier Olalde “Constancia de lo idéntico”. El poemario ha sido publicado por la editorial Huerga y Fierro. Dicho acto se llevó a cabo en la librería de la editorial. La presentación tuvo lugar en un ambiente íntimo y acogedor, donde Olalde compartió no solo su obra, sino también el proceso creativo que le llevó a escribir este conjunto de poemas.
Durante la exposición, el autor habló sobre la importancia de la identidad y la importancia que tiene la repetición en su trabajo, conceptos que son centrales en "Constancia de lo idéntico". En su discurso, Javier Olalde destacó que el título de su poemario refleja una búsqueda constante de lo que significa ser uno mismo en un mundo en constante cambio. "La identidad es un tema que me ha fascinado siempre", comentó el poeta y añadió que "a través de mis versos, intento explorar cómo nos definimos y cómo, a pesar de las circunstancias, hay una esencia que permanece intacta".
Los asistentes al evento tuvieron la oportunidad de escuchar algunos de los poemas del libro, recibidos con mucha atención. La profundidad de los temas tratados y la musicalidad de sus versos resonaron en el público, creando un ambiente de reflexión y conexión emocional.
La publicación de "Constancia de lo idéntico" por parte de Huerga y Fierro es un testimonio del compromiso de esta editorial con la difusión de voces contemporáneas en la poesía. Fundada con el objetivo de apoyar a escritores emergentes y consolidados -sobre todo en el ámbito de la poesía-, la editorial se ha posicionado como un referente en el ámbito literario español.
Su editor, Antonio J. Huerga, afirmó que "Javier Olalde es un poeta que sabe tocar las fibras más sensibles del ser humano, y su nuevo libro no es la excepción", manifestando su entusiasmo por el lanzamiento de este poemario
Acompañó al poeta asturiano, César Rodríguez de Sepúlveda, también poeta y ensayista, quien señaló que, a menudo, “los poetas caen en un solipsismo que les hace creer que son únicos e irrepetibles”. Según él, este fenómeno puede dificultar la apreciación de lo que realmente hace a Olalde diferente de otros autores.
Rodríguez de Sepúlveda sostuvo que Javier Olalde disipa el espejismo de la singularidad y ofrece una nueva perspectiva más inclusiva. Ha mencionado una cita del epígrafe de su libro “Constancia de lo inédito”, donde se dice: “protagonizamos el eterno retorno de lo mismo”. Esta idea resalta la similitud entre las experiencias humanas a lo largo del tiempo.
El poeta ha explicado que, para Olalde, “el universo simplemente sucede” sin un plan o finalidad”. Ha comentado que la única finalidad de lo existente es “existir”, citando a Spinoza: “todas las cosas se esfuerzan por persistir en su ser”. Esta visión implica que los seres humanos no son más que variaciones mínimas de un mismo esquema.
A pesar de lo efímero que es el paso por la vida, nuestra efimeridad, César ha destacado que la principal característica del ser humano es su capacidad de asombro y cuestionamiento. Y dijo que: “el ser humano está hecho de tiempo”, refiriéndose a cómo vivimos en un ciclo continuo donde ocupamos lugares ya habitados antes.
Lo excepcional forma parte de un repertorio muy antiguo
El poeta también ha subrayado que el libro de Olalde pone al ser humano en su lugar, reconociendo su insignificancia y afirmando la inexistencia de un sentido trascendente en la vida. Este mensaje se transmite con claridad y sin dramatismo, lo cual es una característica fundamental del texto. A través de su análisis, resaltó que el universo es como es, y no hay sentido en oponerse a lo inevitable. La obra de Javier Olalde presenta lucidez sin dramatismo, aceptando la muerte como un desenlace natural y no como un escándalo metafísico.
“Lo excepcional forma parte de un repertorio muy antiguo”, indicó Rodríguez de Sepúlveda, quien considera que temas como el amor y la pérdida son solo variaciones sobre un mismo motivo. En este contexto, el individuo no es un héroe sino un transeúnte temporalmente feliz. A medida que profundizaba en el libro, el poeta observó que el lenguaje utilizado por Olalde es sobrio y directo. Ha enfatizado que las metáforas son funcionales y siempre al servicio del contenido expuesto. Para él, esta obra se caracteriza por su contundencia más que por una búsqueda estética superficial.
“Es un libro sin trampa ni cartón”, aseveró Rodríguez, quien cree que, en tiempos ruidosos y exagerados, esta forma clara de expresión resulta esencial. A pesar de haber compartido muchas ideas sobre el libro, ha expresado su deseo de no agotar a la audiencia antes de dar paso a otros poetas presentes en el evento.
Para aquellos interesados en la poesía y la exploración de la identidad, este nuevo poemario es una lectura obligada. Javier Olalde ha demostrado, una vez más, que la poesía tiene el poder de transformar y de hacernos reflexionar sobre nosotros mismos y nuestro entorno, considerándolas herramientas valiosas para comprender mejor la condición humana.