EL RINCÓN DE LA POESÍA

Aclaraciones poéticas (“desfaciendo entuertos”): ¿soneto anónimo o de José García Nieto? VI

Camilo José Cela y José García Nieto, el día de la toma de posesión como académico del autor de Geografía es amor. (13 de marzo de 1983)

Nuestro poema de cada día

Fernando Carratalá | Jueves 12 de febrero de 2026

A ningún amante de la buena poesía se le escapa el papel que desempeñó la revista Garcilaso. Juventud creadora en los primeros años de la España de posguerra (comenzó su andadura en mayo de 1943, y se prolongó hasta abril de 1946; 36 números en total); una revista que suponía la vuelta al clasicismo, y que encontraba en los modelos del poeta toledano Garcilaso de la Vega la fuente de inspiración de sus colaboradores -poetas, fundamentalmente, y tertulianos del Café Gijón-, bajo la batuta de su fundador (junto a Revuelta, Garcés y pedro de Lorenzo), el Premio Cervantes-1996 José García Nieto, que dirigió la revista en solitario desde el tercer número hasta el final de la misma: la búsqueda de la belleza ajena al mundo real, plasmada en poemas de temática que recorre la esencia de nuestra mejor poesía: el amor y la muerte, Dios, el paisaje y más en concreto el paisaje castellano, la patria heroica…



Otras revistas de la época incluían poemas de corte existencial, más acordes con la realidad angustiosa de la España del momento, en la línea de la “poesía desarraigada”, según la denominación de Dámaso Alonso.

La edición facsímil de la revista (Garcilaso. Juventud creadora) la publicó Visor en 2004 (Biblioteca Filológica Hispana, núm. 080). Y José Carlos Mainer, en RdL (Revista de Libros) del 1 de julio de 2005, publicaba el artículo titulado “La vuelta de Garcilaso”, motivado por el libro de Visor.

https://www.revistadelibros.com/la-revista-garcilaso-y-la-juventud-creadora/

Vayamos ahora al soneto “anónimo” inserto en la penúltima página del número 11 (mes de marzo de 1944), en la sección “Galería de retratos”. Desde luego, el soneto está dedicado a Camilo José Cela; y detrás del anonimato se esconde José García Nieto. El soneto dice así:

Este celta que coge por el filo
el cuchillo del verbo y bien lo doma,
padre y muy señor mío del idioma,
vástago de Camila y de Camilo,
usa para sus prosas el pistilo
de una flor, una pluma de paloma,
combate golpe a golpe, broma a broma,
por la legión, la letra o el bacilo.
Nos dirá quién le pone mediasuelas,
las fechas de sus amonestaciones,
vida y milagros de sus cuatro abuelas.
Una Academia guarda sus riñones,
responden de su nombre dos novelas
se disputan su sangre tres naciones.

Se compone de dos cuartetos con rimas consonantes ABBA / ABBA (versos 1, 4, 5, 8: “filo/Camilo/pistilo/bacilo”; versos 2, 3, 6, 7: “doma/idioma/paloma/broma”); y dos tercetos con solo dos rimas consonantes: CDC / DCD (versos 9, 11, 13: “mediasuelas/abuelas/novelas”; versos 10, 12, 14: “amonestaciones/riñones/naciones”). Y son 51 los acentos distribuidos en los 14 endecasílabos, de los cuales 6 son melódicos (acentos fundamentales en las sílabas 3.ª, 6.ª y 10.ª): los versos 1, 2, 6. 9 y 14 (adviértase la antirritmia del verso 9): “Nos dirá quién le pone mediasuelas”). Y hay 4 endecasílabos enfáticos: el 3, el 4, el 5 y el 12 (acentos fundamentales en las sílabas 1.ª, 6.ª y 10.ª); y el verso 3 contiene, también una antirritmia: “padre y muy señor mío del idioma”. Pero es el verso 7 el de mayor interés rítmico, al tener acentuadas todas las sílabas pares (endecasílabo pleno o garcilasiano): “combate golpe a golpe, broma a broma”. El dominio que tiene García Nieto del soneto es absoluto, y sabe colocar las palabras allá donde el ritmo hace de caja de resonancia de su significado, así realzado.

El poema arranca llamándole a Cela “Este celta”, por lo que el gentilicio está sustantivado y desempeña la función de sujeto-; y hay que esperar al verso 5 para que aparezca el núcleo del predicado verbal: “usa”. Y, en efecto, Cela es “celta” en el sentido de que nació en Iria Flavia, localidad perteneciente al municipio de Padrón, la la provincia de La Coruña; es decir, que “celta” equivaldría a “gallego”; un gallego que tiene un extraordinario dominio del lenguaje: “que coge por el filo / el cuchillo del verbo y bien lo doma, / padre y muy señor mío del idioma” (versos 1-3); y que “Una Academia guarda sus riñones” (verso 12). García Nieto no hace sino constatar, ya en 1944, el talento de Cela para todo lo relacionado con la lengua, y lo expresa en un contundente lenguaje metafórico: “coge por el filo / el cuchillo del verbo [de la palabra] para domeñarlo [y bien lo doma]”, lo que da una idea de la agudeza que Cela posee a la hora de manejar las palabras; y de ahí que sea, en aposición explicativa, “padre y muy señor mío del idioma” (verso 3: adviértase el empleo de la locución de carácter coloquial “padre y muy señor mío” para intensificar la idea de que Cela es un verdadero artífice del del idioma). Y los hechos posteriores del Cela escritor (académico, Premio Nobel, Premio Cervantes…) confirmaron los augurios de García Nieto. Por cierto, Cela fue el gran valedor de García Nieto -con quien le unía una entrañable amistad- para asegurarle al poeta ovetense afincado en Madrid su puesto en la RAE. Por otra parte, “Este celta” fue un gran conocedor del folclore gallego, de presencia recurrente en sus obras (lo cual puede comprobarse, por ejemplo, en Mazurca para dos muertos).

¿Y qué otras cosas “cuenta” García Nieto sobre Cela en este soneto? Nada que no fuera conocido en el momento de su composición. De entrada, el nombre de sus progenitores: “vástago de Camila y de Camilo” (verso 4). En efecto, sus padres fueron Camilo Crisanto Cela y Fernández, de nacionalidad española, y Camila Emanuela Trulock y Bertorini, de ascendencia inglesa e italiana. Y de ahí que el soneto termine con el verso “se disputan su sangre tres naciones”; es decir, gallego con ascendencia inglesa e italiana.

El segundo cuarteto contiene más información personal, en especial en los versos 7 y 8: “combate golpe a golpe, broma a broma, / por la legión, la letra o el bacilo”; es decir: el Cela soldado, el Cela escritor y el Cela enfermo de tuberculosis. No hay evidencia de que Cela sirviera concretamente en la legión, pero sí se tiene constancia de que estuvo alistado como soldado en el bando nacional durante la Guerra Civil, y que alcanzó el grado de cabo. En octubre de 1937 sufrió heridas de metralla en la sierra de Alcubierre (frente de Aragón), y fue hospitalizado en Logroño. Por otra parte, Cela estuvo aquejado de tuberculosis, lo que le obligó a permanecer un tiempo internado en un sanatorio, una experiencia esta que le llevó a escribir su segundo libro: Pabellón de reposo. En el verso 7 (“combate golpe a golpe, broma a broma”) figura en dos ocasiones la reiteración del mismo sustantivo, unidos ambos por la preposición “a”, para indicar intensificación: es la lucha denodada por plegar el idioma a sus necesidades expresivas, y siempre bajo el prisma del humor entre malicioso y socarrón, tan propio de Cela.

En el primer terceto, y más en concreto en el verso 10, García Nieto se refiere a “las fechas de sus amonestaciones”, en alusión a la notificación pública que se hace en la iglesia de los nombres de quienes se van a casar, a fin de que si alguien supiere algún impedimento, lo denuncie. Recordemos que Cela se casó por primera vez el 12 de marzo de 1944 con María del Rosario Conde Picavea, gran colaboradora en la transcripción de sus escritos; y que tras 46 años de matrimonio y una vez divorciado, se casó en segundas nupcias, en 1991, con Marina Castaño.

Y en el segundo terceto, tras augurarle un futuro puesto en la RAE, García Nieto pondera (en el verso 13) la calidad literaria de las dos novelas publicadas hasta entonces: en 1942 La familia de Pascual Duarte, y en 1943, Pabellón de reposo. El verso que cierra el soneto (“se disputan su sangre tres naciones” es una alusión a su origen gallego, británico e italiano.

Puedes comprar sus obra en:

TEMAS RELACIONADOS:


Noticias relacionadas