Delirios y crisis en la edad fronteriza de los 50. Pareceres diversos, dudas, preocupación por el estado, más que de salud, mental, las relaciones personales, las confidencias, los silencios, los secretos, lo que se queda en el tintero, lo que no se dice, lo que una se calla, lo que debiera haber dicho, la verdad.
La verdad insondable, aun a costa de perder las amigas. Propiciar los juegos, los misterios, confiar, y ver por dónde sale esa amistad, si es que, realmente, es verdadera.
Amigas de verdad, de Ana Rivas, dirigida por el experimentado Gabriel Olivares, donde con mucho humor y mucho grito, mucho histerismo y radicalidad, una mujer en su cumpleaños decide celebrarlo, pero diciendo la verdad, la verdad de la buena, que puede resultar mala, sin tapujos ni cortapisas, apelando a tantas acciones conjuntas, a tantos recuerdos, a la dureza de la vida, a las risas, a los momentos íntimos contados como si fueran las noticias, y descubrir si son amigas realmente, amigas de verdad o es una amistad que se desmorona a la primera de cambio y es de pacotilla.
Ellas son, cual quinteto salvaje y desbocado de pasiones sin medida, Natalia Roig, Mariona Terés, Esther Rivas, Estefanía Rocamora y Rafaela Rivas, donde cada una es cada una y cada cual lo que las otras digan.
Además de ellas, aquí entran en el escenario los límites de la sinceridad, si se arraigará cual olivo retorcido o se diluirá como espuma en un mar embravecido. También las confesiones, los secretos personales, que pondrán a prueba ese vínculo forjado después de tantos años, si encontrará regazo, comprensión, o habrá destierro y, después, si te he visto no me acuerdo.
Subyace también el paso del tiempo, el hecho de cumplir años, madurar o no, y mantener aquellos hitos que un día marcaron la marcha del grupo, y por eso hoy consiguen estar en connivencia.
El público reía a rabiar, pero sin rabia, a pesar de las voces desentonadas y perdidas, porque los temas ofrecían morbo de sexo, de sensualidad, de pérdidas, identificación de las, mayoritariamente, espectadoras de la platea.
Es una comedia rápida, con ritmo, en algunos momentos tirando a la locura, a los delirios de la gloria, y con el humor rodeándose del polvo de los cuerpos, aunque no deja de tener su visión de feminismo, sororidad, resiliencia, y todos los términos que ahora se utilizan tanto.
Nadie es ajeno al pensamiento de qué pasa cuando se cumple años, cuando se dice la verdad, cuando hay, todavía, una ilusión por el futuro, por encontrar la pareja ideal, por hacerse cargo de hijos y mayores, sosiegos y turbulencias en el camino cuyo sol no debe cegarnos cuando va siendo la puesta de sol, el ocaso. Aún queda mucha tela que cortar, decía mi materna.
Hay quienes aman su cuerpo, otras que no están conformes, búsqueda del amor idílico, sombras en las actitudes, soledad en la soledad de una misma, y quererse, no solamente en el amor propio, sino, por encima de todo, a las amigas.
AMIGAS DE VERDAD
TEXTO: ANA RIVAS
DIRECCIÓN: GABRIEL OLIVARES
ESCENOGRAFÍA: ANNA TUSELL
ELENCO: NATALIA ROIG, MARIONA TERÉS, ESTHER RIVAS, ESTEFANÍA ROCAMORA Y RAFAELA RIVAS
ESPACIO: TEATROS LUCHANA – SALA 2