Catarsis compartida
He puesto a danzar a mis palabras. Les hacía falta para ser libres, para creer en la vida. Lo mismo pasa con el cuerpo. Nos mira de frente y nos pregunta cuánto hace que dejamos de escucharlo, cuánto hace que confundimos la libertad con la costumbre de sobrevivir.
La biblia de los musicales
Parece entenderse que para hacer un musical hacen falta cuarenta artistas en escena, una orquesta donde el arco del violín se le mete en el ojo al músico de al lado, un decorado que se asemeje a la construcción de La Sagrada Familia y un presupuesto que obligue a hipotecar un país pequeño.
La poesía que ya es nuestra
Hay espectáculos que se contemplan y otros que se sienten. Golpe a golpe, verso a verso pertenece sin duda a esta segunda categoría. La dirección y dramaturgia de Paco Gámez y José Velasco convierten la vida y la obra de Antonio Machado en un recorrido profundamente humano donde la palabra poética adquiere una fuerza conmovedora, capaz de atravesar el tiempo y dialogar con nuestro presente.
La obra de teatro "El culpable", escrita e interpretada por Juan Solo, es una pieza que invita al espectador a reflexionar sobre la vida de un escritor que se encuentra en un punto crucial de su vida. La obra ha sido dirigida por el cineasta Miguel Hermoso y se sitúa en un contexto contemporáneo, en los Estados Unidos, país donde suelen transcurrir muchas de sus obras literarias.
La historia a trompicones
Hay obras en la dramaturgia actual que avanzan en línea recta y otras que se despliegan como un mapa roto.
Un tiempo infinito
Hay una sensibilidad herida que no se quiebra en la dramaturgia contemporánea española, un hilo de luz milagroso con el que Carolina África teje minuciosamente la geografía oculta de nuestra fragilidad humana.
¡Mierdra!
¡Mierdra, mierdra, mierdra! No es que se me traben las letras, es que hay conseguir el objetivo, a toda costa, de llegar al poder y, después, hacer lo que nos dé la gana.
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La escopeta sigue cargada
Hay obras que envejecen y no tiene sentido traerlas a colación en nuestros días. Pero La escopeta nacional, ha decidido hacer exactamente lo contrario: rejuvenecer a costa de nuestra vergüenza colectiva y patriótica. Porque lo que en su día parecía una caricatura de una España de cotos de caza, puros, whisky de importación, reverencias de salón y favores entre susurros, hoy se contempla con el incómodo rubor de quien descubre que la función todavía no ha terminado. Solo cambió de vestuario y de actores.
Reseña en romance al modo barroco
Los lunes no son un mal día
Decía León Felipe, “como tú, que no has servido para ser piedra de una lonja, ni piedra de una audiencia, ni piedra de un palacio, ni piedra de una iglesia…” Los seres humanos, a veces, somos como piedras, guijarros humildes, y nos pisotean y, alguna vez, alguien tropieza en nosotros, pero las más de las veces nos dan patadas o, simplemente, no nos tienen en cuenta.
Puñal de puño de aluño
¡Escuchad, ved, comprobad!, nobles varones y damas de alto copete, barones y marquesas, hidalgas y petimetres, zascandiles y chisgarabís, lo que pasa, lo que ocurre, lo que acontece, en el barrio de Chamberí, si el bolsillo y el tiempo caluroso lo permite.
Para morirse de risa
De repente, se te muere alguien. Se te muere, no a ti, sino que se muere, así sin más, la persona a la que estabas atendiendo, cuidando, y ofreciéndole tus mejores conocimientos de empatía, de comprensión, de atención personalizada.
La miseria humana
La versión de La barraca firmada por Marta Torres y dirigida con mano implacable y tremendamente emocional por Magüi Mira en el Teatro Fernán Gómez es un puñetazo amargo y poético de una belleza envolvente.
Esta es otra historia
Artesanal y sencilla es la puesta en escena, una gran estructura de madera, que en barcaza a la deriva se transforma, mientras que una tela rajada y roída hace de vela y, en alguna ocasión, tapará ciertas vergüenzas.
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