Explorar lo más profundo de los lazos humanos es lo que propone "La consteladora", de Sònia Guillén, tejiendo una trama que entrelaza misterio, emoción y una reflexión inquietante sobre las conexiones que nos unen más allá de lo visible.
Desde la primera página, una historia cautivadora nos envuelve: "La consteladora" explora el profundo dolor que siente Candela, una madre que ha estado sin comunicarse con su hija Alba durante cinco años. La distancia emocional entre ambas parece insuperable. En un acto de desesperación, Candela opta por participar en una sesión de constelaciones familiares, anhelando reconectar con su hija, aunque sea de manera simbólica. Sin embargo, lo que inicialmente se presenta como un último esfuerzo por reconciliarse pronto se convierte en una experiencia mucho más perturbadora.
Desde ese instante, una serie de eventos inusuales rodea a Candela, desafiando sus creencias sobre la mente y la conciencia. Junto a una enigmática consteladora que aparenta conocer más de lo que revela, se embarca en una búsqueda que resulta ser tan emocional como peligrosa. La novela entrelaza el drama familiar con el suspense, revelando secretos, conexiones invisibles y heridas heredadas. En este intenso thriller, el amor de una madre se enfrenta al miedo, a la muerte y a los ecos del pasado que resuenan a través de las generaciones.
"El principio de incertidumbre" marcó el inicio de esta nueva etapa. "La consteladora" es su nueva novela y confirma su voz narrativa.