Existen sitios a los que, tras muchos años, se puede regresar físicamente y darse cuenta de que, en realidad, nunca se había partido del todo. La poeta riojana Adriana Bañares volverá el sábado 22 de agosto a la casa donde pasó gran parte de su infancia, transformando el patio familiar en un escenario para su poesía durante una tarde.
A las 19:00 horas, como parte de la programación de Bañarte 2026, Mi infancia son recuerdos de una casa de Baños será presentado por Bañares. Este recital ha sido diseñado especialmente para este lugar y los poemas que lo integran están siendo creados específicamente para esta ocasión. Se inspiran en los recuerdos de la casa, así como en las vivencias familiares y la infancia de la autora en Baños de Río Tobía.
El recital tendrá lugar en un patio que no es un escenario habitual ni un espacio cultural. Se trata del patio de la casa familiar donde Bañares pasó su infancia. En los años setenta, su abuelo Enrique Camacho edificó la vivienda, inspirándose en la noción de una casa abierta y en el patio como un punto de encuentro, elementos que estaban presentes en sus propios recuerdos de Andalucía.
Bañares explica que su abuelo siempre soñó con crear una casa abierta, un patio abierto. "Mi abuelo tenía esa idea de hacer una casa abierta, un patio abierto», explica Bañares. «Y ahora, muchos años después, voy a volver a ese patio con mis poemas. Me emociona muchísimo porque no estoy llevando mi poesía a un lugar que me resulta ajeno: estoy volviendo al lugar del que salen muchas de las cosas que escribo".
La propuesta también incorpora un aspecto colectivo. Durante las semanas anteriores al recital, familiares y vecinos han sido invitados por Bañares a contribuir con fotografías, recuerdos, audios y anécdotas vinculadas a la casa y a las personas que la habitaron. Este archivo familiar y colectivo se integra en el proceso creativo del proyecto.
El aforo del recital, que está restringido por las características del espacio, ya ha sido completamente ocupado.
Una carrera relacionada con la poesía, la gestión cultural y el ámbito escénico.
Adriana Bañares (Logroño, 1988) es poeta, editora y gestora cultural. Su trayectoria literaria incluye Recaya (Páramo, 2019), VI Premio del Libro Ateneo Riojano; Urbe capensis (Prensas de la Universidad de Zaragoza, 2022), finalista del Premio Libro del Año de Poesía; Vacaciones (Maclein y Parker, 2024), XI Premio del Libro Ateneo Riojano; Riesgo eléctrico (Páramo, 2025), proyecto que posteriormente amplió hacia la exposición y la intervención artística; y Carta celestial a Melusina (Cartonera del Escorpión Azul, 2026).
Su trabajo se desarrolla también fuera del libro. Desde 2021 coordina Poetry Slam Logroño, proyecto que ha dirigido durante cinco temporadas y que ha llevado a la ciudad a algunos de los nombres más destacados de la poesía contemporánea. Además, es directora de Aloha Editorial, editorial independiente que trabaja con narrativa ilustrada, cómic y fotografía.
En el ámbito escénico desarrolla junto al músico Julen Gossíp el proyecto Adriana y Sr. Alien, en el que poesía y música en directo se encuentran en una propuesta concebida específicamente para el escenario. El proyecto ha sido seleccionado por Versopolis para Poetry Expo 2026.
Su trabajo como poeta y mediadora cultural se completa con talleres de escritura y poesía, actividades en centros educativos y retiros de creación poética.
Mi infancia son recuerdos de una casa de Baños supone, en este contexto, un regreso especialmente personal: la autora no solo escribe sobre su infancia, sino que vuelve al lugar físico donde esa infancia ocurrió y abre durante una tarde ese espacio íntimo para compartirlo con el público.