FIRMA INVITADA

¿PASADO, PRESENTE Y FUTURO?

Juan XXIII
Roberto Carlos Miras Miras | Domingo 07 de julio de 2019

En ocasiones es importante acercarnos a la historia. Lo malo de esta humanidad es que somos intérpretes de las experiencias que otros nos han contado; de las experiencias que otros (as) han vivido o de los títulos y carreras que han desempeñado a lo largo de sus vidas. Darse cuenta de los años que han pasado. Y ver como éramos antes y a donde hemos llegado ahora. Hace poco alguien comentaba: “Sí somos un país laico, por que seguimos con estas fiestas del Pilar y tantas otras a través de nuestra geografía española” Es tan solo un comentario, pues en nuestra geografía todos tenemos un espacio… Las preguntas se suceden unas tras otras, pero quizás nadie responde y los que lo hacen en lugar de aclarar enredan aún más. Todos los años las editoriales sacan libros y más libros, pero estos lo hacen con un lenguaje específico y al final cada lector sacará aquella conclusión a la cual ha llegado. O le serviría para tener una información y con la misma poder llegar a unas conclusiones.



Fue Juan XXIII

Fue el Papa Juan XXIII el que daba comienzo hace cuarenta años a la idea de un Concilio Vaticano II, años después éste sería concluido por el Papa Pablo VI. Desde el Pontificado de Juan Pablo I, el Papa de la sonrisa, hasta el largo pontificado de Juan Pablo II, el Magno, han pasado muchas cosas. Pero da la impresión que esa idea suscitada por Juan XXIII, un humilde cura de pueblo como lo caracterizaba el actor Edward Asner en una película sobre su vida ha quedado atrás. ¿Han pasado los años suficientes?, ¿Se ha madurado esa idea renovadora que fue el Concilio Vaticano II?, o, ¿estamos a las puertas de un nuevo Concilio como muchos aventuran?, ¿qué es lo que se necesita en estos momentos? Entenderse con otras religiones, abrir un diálogo entre los propios cristianos, ver en la religión un sentimiento con la naturaleza que parece que hemos olvidado. O quizás preguntarnos si no es demasiado absurdo llamarnos cristianos, budistas o hinduistas. No será mejor ser buenas personas. Son muchos los autores que derivan hacia eso: James W. Heisig en su último libro: “El gemelo de Jesús, un alumbramiento al budismo” (Herder) nos describe un evangelio de Tomás en donde ha descubierto una capacidad de alumbrar el camino hacia el budismo y es María Corbi en su trabajo: “Hacia una espiritualidad laica” (Herder) quien nos habla de esa sabiduría del hombre, pues ¿de que vale el conocimiento sino hay sabiduría?, o, Javier Melloni, en su “Vislumbres de lo Real, religiones y revelación” o, “El Cristo Interior” (Herder) Ahora, ¿cómo puede una pareja, pedir consejo a un hombre cuando éste no ha tenido la experiencia del matrimonio?, ¿cómo puede una mujer pertenecer a una Iglesia, cuando en esta no se le permite ser sacerdotisa? Y tras esto nos hablan de igualdad. Nos preguntamos: ¿a que precio? No hay vocaciones, ¿cómo es posible que se hable de amor a Dios, cuando una parte de la sociedad gays y lesbianas son aún hoy considerados ciudadanos de tercera?

¿Yo Creo en la Esperanza?

Todas estas preguntas quizás las haya respondido un profesor de universidad que se dio a conocer publicando un libro que aun hoy es el libro de cabecera de muchas generaciones de católicos, “Yo Creo en la Esperanza” Para ello tenemos que irnos a Asturias y como diría él: “Gallegos y asturianos somos primos hermanos” concretamente a un 22 de octubre de 1911 que es cuando nació nuestro protagonista y a otra fecha: 1972 que es cuando publicó ese libro, su nombre es José María Díez Alegría. Cuando hablábamos con él (ha fallecido) siendo una persona de edad no perdía la sonrisa y su seriedad cuando nos contaba su pensamiento. Tras su publicación tuvo que abandonar la compañía de Jesús y convertirse en un “jesuita sin papeles” nombre que pondría, el periodista Pedro Miguel Lamet para su biografía (Temas de Hoy) y ahí sigue desde entonces. Entre sus muchas afirmaciones, algunas son:

  • a) Dios no cree en el Vaticano, b) La Iglesia tiene que alejarse del capitalismo y acercarse a los pobres, c) El limbo es un invento, una especie de guardería infantil eterna y beata, d) El cristiano debe comprometerse en la revolución socialista y c) Marx es el enviado de Dios para demostrar al mundo que Dios está con los oprimidos, con los pobres y contra la opresión. Gracias a la Iglesia, pudo conocer a Jesucristo.
  • “Creo que Jesús dio su vida por propugnar la liberación de los pobres y oprimidos, por oponerse al egoísmo, a la injusticia y a la explotación”. Era una persona mayor y pese a que tuvimos que hacerle las preguntas varias veces se le veía una fe fuerte en sus palabras y recordaba pese al paso del tiempo cuando tuvo que venir y dar una conferencia en Vigo. ¿Cómo es la Iglesia actual?

    “Pensar que la Iglesia Romana es perfecta, eso nunca lo ha pensado nadie: es un error. En vez de estar a la greña tendríamos que sentirnos hermanos y todos pecadores” Vivimos un momento de auge por parte de las denominadas religiones orientales, el budismo, el hinduismo. “Algo se dirigen al misterio de Dios. De modo, que tampoco las debemos de ignorar. Tenemos los católicos que aprender mucho del budismo, la jerarquía ama en exceso su propio poder. En cambio el budismo lucha contra ese deseo afanoso”.

    Todo cambia y la Iglesia Católica no es una excepción. Quizás la jerarquía eclesiástica tenga que dejar a un lado la ortodoxia y hablar de tú a tú, de persona a persona. Ir a las palabras del Padre Diez Alegría. Darse cuenta de que no utilizar en África los métodos de prevención, quiere decir, que muchos padres, nunca verán a sus hijos sonreír, que cuando hablamos de Iglesia, estamos hablando de conversión y mencionamos al rabí de Nazaret, este nunca utilizó esos términos. Somos cristianos, somos católicos, ¿qué osadía?, ¿cómo podemos denominarnos cristianos, cuando miramos a los demás por encima del hombro?

    ¿Un Papa emérito?

    Estas sugerencias han sido dichas durante estos años al que esto escribe. En estos días el Papa, Benedicto XVI, (en el momento de escribir estas líneas es un Papa emérito) hablaba del Infierno y a muchas personas se les ha preguntado esto mismo. Unos miran para arriba sin saber que contestar, otros creen en una vida tras la muerte, y otros dicen: no es esto y en determinados sitios hay ya bastante infierno... El infierno en ocasiones lo tenemos ya aquí en nuestro día a día parecen querer decir.

    Pero volvamos al principio, llamar la atención a muchos teólogos que en los distintos medios de comunicación en vez de aclararnos nos enredan. Benedicto XVI es un gran teólogo y ha sido considerado la mano derecha de Juan Pablo II. Ahora. ¿Sí estamos viviendo una crisis galopante como es posible que muchos tengan que pagarle su viaje, aunque eso aporte suculentos beneficios?, ¿cómo es posible que se hable de Iglesia cuando nunca se han visto tantas denuncias en los medios de comunicación?, ¿qué nos está pasando en este mundo nuestro? ¿Y el Concilio Vaticano II?, ¿Dónde han quedado la tolerancia y la ecuanimidad?

    Los seminarios están vacíos. ¿Ahora no estará el “enemigo” dentro de la propia Iglesia Católica, dentro de la propia Institución? A quien le importa realmente ir a una huelga u a otra. Cuando tenemos un problema del tipo que este sea, ¿nos soluciona algo verdaderamente ir a una huelga? Si al final quienes pierden son los trabajadores. El pensador catalán Raimon Panikkar (1918/2010) “Soy cien por cien catalán y cien por cien hindú” Su Obra es tan extensa que no llegarían muchos seminarios para hablar de ella, quizás haya sido ese uno de los muchos motivos por los cuales la editorial Fragmenta ha publicado: “Panikkar. Una biografia” con una traducción de Jordi Pigem. Su autor Maciej Bielawski no conoció a Panikkar a fondo, pero si ha hablado con personas cercanas y ha recogido informaciones que forman el cuerpo de este volumen y nos acerca al hombre que hizo de su “Cristo desconocido del Hinduismo” (Marova) Un libro de referencia entre otros muchos estudios. También en esta misma editorial amén de otras obras en torno a este pensador, estudioso o místico han publicado bajo la traducción de Laila Villegas y selección de Milena Carrera, “Iniciación a los Veda” Libros y más libros que esperamos que nos acerquen cada vez más a esa ecuanimidad y si queremos (es algo muy personal) olvidemos o no esos términos, hinduismo, budismo y cristianismo que en ocasiones nos separan… No siempre, desde luego. Quizás esa pompa que se encuentra en el Vaticano no deja llegar a ese Espíritu y por ello ahora con el Papa Francisco se hace de la necesidad una virtud y vemos a un Papa, a un Hombre mucho más cercano y accesible y eso a muchos les choca o por lo menos les sorprende. Quizás y volviendo al principio, ¿estamos recuperando ese Espíritu del Concilio Vaticano II? Todas las comparaciones son malas. Pero a lo mejor hemos cerrado una puerta y abrimos otra a la esperanza.

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