Ramón Gómez de la Serna (1888-1963, escritor y periodista vanguardista, adscrito al Novecentismo, es el creador de un género literario al que bautizó con el nombre de greguería -palabra que literalmente significa "lenguaje ininteligible, incomprensible", y que pasa a designar "una idea ingeniosa, plasmada en prosa, una imagen, una comparación sorprendente, un intento de redefinir metafóricamente facetas de la realidad a través de asociaciones inesperadas, originales y humorísticas".
En las greguerías quedan de manifiesto los recursos lingüísticos y estilísticos que emplea Gómez de la Serna en su construcción: juegos fonéticos (aliteraciones, paronomasias, rimas internas -consonantes y asonantes-, homonimias...); creación de palabras (inventando voces onomatopéyicas, dotando de nuevos y originales significados a vocablos ya existentes, utilizando los procedimientos habituales para la formación de nuevas palabras...); greguerías en las que Gómez de la Serna exhibe agudeza, sentido del humor, capacidad lírica y, sobre todo, esa especial habilidad para la metáfora con la que aproxima la prosa al lenguaje poético.
Presentamos a continuación una breve selección de greguerías en las que, com gran brevedad, se dan la mano el sentido del humor y la capacidad metafórica de la mejor poesía.
Greguerías con aliteraciones.
La burbuja baila buscando el beso del barro.
(Aliteración de [b], grafía b. La burbuja, con la levedad de su movimiento. se compara con una bailarina: se mueve en busca de un fugaz encuentro con la tierera, con la que sellar un romántico beso ("buscando el beso del barro"). Ese beso con el barro puede aludir a lo trágico de su destino, ya que el contacto con el suelo supone su deasaparición).
El barco busca el bucle de la bruma blanca.
(Aliteración de [b], grafía b. El barco se adentra en la espesura de la niebla marina, convertida en un laberinto metafóricamente un bucle- por el que avanza a ciegas y del que intenta salir).
El viento vuela veloz vistiendo al verano.
(Aliteración de [b], grafía v, con la que se imita el zumbido del viento, creando una sensación de rapidez y movimiento. Una corriente de aire fresco -el viento, personificado como un sastre ("vistiendo")-, altera momentáneamente el clima cálido propio de un caluroso día de verano).
El caracol carga su casa cansado del camino
(Aliteración de [k], grafía c, con la que se sugiere el arrastre constante del caracol sobre la tierra, lento y esforzado, ya que el caparazón es su propia casa, y da la sensación de que se encuentra en perpetua mudanza).
La cocina canta con el calor del caldo.
(Aliteración de [k], grafía c. El suave hervor del caldo se asemeja al sonido de un alegre canto y, de esta manera, un espacio tan doméstico como es la cocina se convierte en un lugar entrañable, lleno de calidez).
La luna limpia la luz de la laguna.
(Aliteración de [l]. Se imita el parpadeo suave de la luz y la transparencia del agua. La luna no solo ilumina, sino que ejerce un trabajo doméstico y poético sobre el agua calmada de la laguna).
La miel mima la mano del musgoso mundo.
(Aliteracion de [m]. Se crea una suavidad arrulladora que contrasta con la rudeza del planeta. El musgo es húmedo y frío al tacto).
La ñ dice adiós con su pañuelo a los niños y a los ñoños.
(Aliteración de [ñ]. Se está parodiando el lenguaje afectado. La tilde de la ñ se ha conveertido en una pañuelo para despedidas, como si una mano lo agitara. A la ternura de la infancia ("niños") se contrapone burlescamente la afectacioón "ñoños", apocopados y pusilánimes).
Las pequeñas plumas del pájaro pintan el pisaje.
(Aliteración de [p]. Los pequeños detalles de la naturaleza, como las plumas de un ave, dan vida, color y sentido artístico a todo el paisaje que lo rodea. El vuelo y los colores del ave terminan de adornar el cuadro de la naturaleza, como si el pájaro fuera un artista con un pincel).
Un rayo rápido ruge rompiendo la redonda roca.
(Aliteración de [rr] vibrante múltiple. Se imita el fragor de una tormenta en la que un rayo impacta violemtamente contra una roca).
La serpiente siempre susurra su secreto a la sombra.
(Aliteración de [s]. Se sugere el sonido del reptil. El susurro evoca no solo su deslizamiento silencioso, sino también el sonido sibilante (seseo) que emite cuando se mueve o respira).
Graguerías con paronomasias.
Las porteras son las parteras de la mañana.
(La paronomasia está originada por la proximidad fonética de dos vocablos que difieren en el significado: portera/partera. Se muestra a la portera no solo como la persona que vigila la puerta, sino como la comadrona que ayuda a nacer al nuevo día).
La bufanda es para los que bufan de frío.
El juego ingenioso entre la prenda lrga y estrecha, por lo común de lana, con que se envuelve y abriga el cuello y la boca (bufanda) y el verbo bufar (despedir con fuera aire por la boca) explica par qué sirve la prenda de vestir. La conexión entre bufanda y bufan se produce por la semejanzas fonética entre ambas palabras).
Un tumulto es un bulto que le suele salir a las multitudes.
(Proximidad fonética "tumulto/builto". Se ha converido un concepto abstracto y caótico —como una muchadumbre alborotada— en algo físico, como una inflamación o exacerbación que le aparece de repente a un grupo de personas juntas).
Greguerías con onomatopeyas.
En la noche acústica se oyen los lejanos trenes que pasan diciendo que-te-cojo, que-te-cojo, que-te-cojo', persiguiendo las distancias".
(La creación léxica 'que-te-cojo' es de índole onomatopéyica. La noche ha roto su silencio y se ha vuelto acústica porque percibe el traqueteo rítmico sobre las vías del tren, que parece que corre tras el horizonte inalcanzable).
En el cronometizar bien ese tictac del brazo consiste todo el ritmo de la elegancia.
(La onomatopeta "tictac" imita el sonido acompasado que produce el escape de un reloj. Se equipara el movimiento rítmico del brazo con el tictac preciso de un reloj, destacando como esta armonía añade gracia y elegancia a dicho braceo).
Greguerías con rimas internas asonantes y consonantes.
Todos los días del Limbo son domingo.
(Rima asonante i-o. El limbo, en la doctrina católica, es el lugar adonde irían las almas de quienes mueren sin el bautismo antes de tener uso de razón. La locución adverbial coloquial "en el limbo" significa "sin enterarse de lo que ocurre". El domingo es el día festivo del cristianismo y, en gebneral, del mundo occidental. Al unir ambos conceptos, la eternidad se asemeja a un domingo largo que nunca se acaba; un tiempo sin fin y sin obligaciones laborales).
En la veleta el viento monta en bicicleta".
(Rima consonante /-éta/. El viento hace girar la veleta como si se tratara de una persona pedaleando montada en bicicleta).
Greguerías con palabras homónimas.
Arrójate a la nada y nada.
(Son vocablos homógrafos el sustantivo nada y la forma verbal nada. Tras lanzarse al espacio sin fondo que es el vacío de la existencia-, la únics salvación posible es mantenetse a flote moviendo los brazos).
El vino vino a la mesa sin que nadie lo llamara.
(Son vocablos homógrafos dl sustamtivo vino y la forrma verbal vino (tercera persona del singilar del pretérito perfecto simple del verbo "venir". La bebida, el vino, es un invitado que llega desde siempre puntual, vino, a comidas y cenas sin necesidad de invitación y por propia iniciativa).
Greguerías con invención de palabras.
Se dice dentífrico, suena a dentífrico, pero sonaría más a
dientes si fuese dientífrico.
(La palabra dientífrico procede del latín latín tardío dentifricium, y esta voz a su vez del latín dens,dentis, y fricare, frotar. En dentífrico no se ha producido la diptongación de la vocal tónica /e/ en /ie/, por lo que la palabra dientrífico no existe, pero parece que se asocia mejor con el objeto que representa y puede resultar más graciosa).
Greguerías en las que dota de nuevos y originales significados a vocablos ya existentes, o se crean utilizando los procedimientos habituales para la formación de nuevas palabras.
El apuntador es el eco antes de la palabra.
(Dado que el eco repite lo anteriormente dicho por otro, aquí se invierte la lógica temporal, de forma que el apuntador anticipa el dircurso del actor, y actúa como si de "eco invertido" se tratara).
Las rosas sublimizan la humedad. (El vocablo sublimizar se ha formado por derivación, alterando la estructura del verbo sublimar mediante el sufijo -izar). El realidad aquí se hace referencia al proceso de liofilización, mediante el cual se obtienen rosas secas que conservan su aspoecro original).
El solipresto es el susto que nos da el sol al salir de madrugada en pleno verano.
(En verano amanece mucho más temprano porque la Tierra se inclina hacia el sol, lo cual hace que los días tengan más horas de luz. Y de ahí el susto que se llevan los que madrugan en verano, al recibir mucho antes la intensidad de la luz solar: es el solipresto).
La nubeatitud es la paz tonta que se siente al mirar el cielo sin pensar en nada.
El bostezal es ese prado infinito de sueño que se abre en la boca de todos en clase.
(La boca abierta de los alumnos, metaforizada en un amplio paisaje natural, durante una clase aburrida, traslada la idea de tedio escolar y sueño colectivo,porque el bostezo es contagioso, y de ahí el empleo del sufijo -al).
El silenciorio es el gran ruido que hace el silencio cuando nadie se atreve a hablar.
(Cuando el silencio es opresivo, se vuelve ensordecedor -muy intenso- al impedir que la gente hable por miedo; una paradoja que pone de manifiesto que el silencjko es algo más que la ausencia de sonido).
Greguerías con las letras del abecedario.
Muchas son las greguerías que Gómez de la Serna dedicó a las distintas letras del abecedario. Reproducimos algunas que no necesitan la menor excplicación.
La A es una tienda de los apaches.
La A es la tienda de campaña del alfabeto.
La B es el ama de cría del alfabeto.
La C es una galletita mordida.
La CH es la cuarta letra de nuestro alfabeto, imprescindible para chácharas, cuchicheos y chismorreos.
La D mayúscula es la empuñadura de una espada sin hoja.
La E es el peine del alfabeto.
La E es un trípode que llama la atención.
La F es el grifo del abacedario.
La G es la C que se ha dejado bigote y perilla.
La H es la escalera del alfabeto.
La i es el dedo meñique del alfabeto.
La J es el mango del paraguas del abecedario.
La J es una letra que sirve para pescar (un anzuelo).
La J es el reflejo de un anciano (por el bastón).
La J es un paraguas sin desplegar.
La K es una letra con ortopedia.
La L parece largar un puntapié a la letra que lleva al lado.
La LL es el rascacielos del abecedario.
La M es la W haciendo la plancha.
La N es la Z que se ha puesto de pie.
La Ñ es la N con bigote.
La Ñ es una N con bisoñé.
La O es el bostezo del alfabeto.
La O es la I después de beber.
La P es la B fuera de su cuidado.
La q es la p que vuelve de paseo.
La R es la P con una pierna rota.
La S es el anzuelo del abecedario.
La T es el martillo del abecedario.
La T está pidiendo hilos de telégrafo.
La ü -con diéresis- es como la letra malabarista del abecedario.
La V es la U que ha perdido su redondez.
La W es la M haciendo la plancha.
La X es la silla de tijera del alfabeto.
La X es el corsé del alfabeto.
La Y es la copa de champaña del alfabeto.
La Z es un 7 que oye misa.
La Z es una N acostada.
En las máquinas de escribir sonríe la dentadura postiza del alfabeto.
Tania Quintós (Bilbao, 1986) realizó una serie de bordados inspirados por las greguerías de Gómez de la Serna para las letras del alfabeto (2012-2013). Véase el enlace:
https://gregueriasabecedario.wordpress.com/
Los socios de la Asociación Española de Pintores y Escultores ilustraron las letras mayúsculas del Abecedario de las Greguerías. El trabajo se recoge en un libro editado por Dolores Barreda Pérez y editado en abril de 2016.
Gómez de la Serna ilustra sus propias greguerias.
Algunas greguerías fueron ilustradas por Gómez de la Serna. Sus dibujos buscaban plasmarlas gráficamente para que los conceptos condensados se clarificaran, especialmente con vistas a un lector de prensa. Precisamente la Revista Blanco y Negro, entre 1933 y 1936, publicó muchas de estas greguerías ilustradas.
EL País, haciéndose eco de una exposición celebrada en el Museo de ABC, publica el 17 de abril de 2017 nueve greguerías ilustradas por Gómez de la Serna. Véase:
https://elpais.com/elpais/2018/04/16/album/1523878621_460782.html
Museo ABC.
https://museo.abc.es/publicaciones/2016/04/las-greguerias-de-ramon-gomez-de-la-serna/175966
César Fernandez Arias es el diseñador gráfico de 100 gueguerías ilustradas (Valencia, Editorial Media Vaca, 1999).
Gómez de la Serna compuso centenares de greguerías, pues lo hizo a largo de su vida, compaginándolas con escritos de muy diversa índole, siempre presididos por un sano sentido del humor. Aprovechando algunos de los procedimientos retóricos que hemos señalado, se podráin elaborar greguerías "a lo Gómez de la Serna", tomando como referencia objetos que no existían en su época: el cubo de Rubik, el teléfono móvil, el contestador, la pizarra digital, el coche o el patinete eléctrico, Sistema de Posicionamiento Global (GPS)...
[Para Gómez de la Serna, cualquier línea con personalidad propia y movimiento orgánico (como el andar de una serpiente) funcionaba como la firma o el sello final que la naturaleza pone sobre las cosas].
La editorial Aguilar publicó, en 1955, Total de greguerías. De este volumen, Antonio A. Gómez Yebra ha seleccionado las que le han parecido "mejores" para su edición en la colección Clásicos Castalia, núm. 205 (Madrid, Castaluia, 1994).
RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA
La cabeza es la pecera de las ideas
El psicoanálisis es el sacacorchos del inconsciente.
¡Qué fácil es que un adulto pase a ser adúltero!
El amor nace del deseo repentino de hacer eterno lo pasajero. Nuestra verdadera y única propiedad son los huesos.
Antes que buscar una palabra en el diccionario, es preferible inventar otra.