FIRMA INVITADA

LA MAL LLAMADA (POR AHORA) GUERRA DE IRÁN

Avión estadounidense
Marcos Antuña Egocheaga | Domingo 04 de octubre de 2026

Lo que en estos momentos se llama erróneamente Guerra de Irán es un choque más de los que componen un conflicto de intensidad variable y que dura más de 40 años (desde 1979). Es un ejemplo de la tendencia de los EE. UU. a complicarse en Oriente Medio y el Golfo Pérsico, sin desearlo al inicio, después de que Inglaterra abandonase por agotamiento imperial sus posiciones en la zona (Palestina e Irán). Unas veces lo hacen los propios EE. UU. de forma directa y, en otras ocasiones, a través de su principal aliado en la zona, Israel.



Creo que no se puede hablar de guerra mientras no haya una presencia relevante de tropas sobre el terreno. En conflictos previos en el Golfo Pérsico, los EE. UU. llegaron a desplegar a 500.000 soldados en 1991 y 150.000 en 2003. En estos momentos, que se sepa, no hay efectivos militares de EE. UU. en suelo iraní, aunque se ha producido una acumulación importante de unidades norteamericanas en la zona, bajo la amenaza de tomar la isla de Kharg, calificada como clave en las exportaciones del crudo petrolífero producido por Irán.

Las hostilidades actuales comienzan el 28 de febrero de 2026 y, como viene siendo habitual cuando tiene lugar alguna convulsión de carácter estratégico global, se produce una inquietud generalizada y, a la vez, cuando afecta al suministro energético, un alza brusca del precio del crudo en los mercados internacionales, así como una caída de los mercados financieros, y ambas variables económicas suelen ser unos buenos termómetros en estos casos.

Ha habido ataques y contraataques por una parte y la otra, fundamentalmente con misiles, drones y, sólo en el caso de Estados Unidos e Israel, con aviones, además de algún choque naval, como el hundimiento de una fragata iraní por un submarino norteamericano en el Océano Índico, algo insólito desde la Segunda Guerra Mundial.

Aunque, para sorpresa de muchos, en apenas quince días los mercados financieros han recuperado los niveles previos al inicio de los ataques, si bien con una sucesión de subidas y bajadas según cómo amanezca la situación cada día, el fuego cruzado en la víspera y las declaraciones más o menos erráticas del presidente norteamericano. Con el crudo sucede algo parecido, pero a la inversa. Cuando hay cruce de bombardeos o de amenazas, sube rápidamente, y baja si se hace pública alguna propuesta de alto el fuego o tregua.

 

LOS CHOQUES ENTRE ESTADOS UNIDOS E IRAN DESDE 1979 HASTA HOY

La relación entre Estados Unidos e Irán desde la Revolución Islámica de 1979 hasta 2026 ha sido de hostilidad continua, marcada por la crisis de los rehenes, las sanciones económicas, otras guerras subsidiarias y los enfrentamientos militares directos.

  • La crisis de los rehenes (1979-1981)
  • Noviembre de 1979: Estudiantes iraníes asaltan la embajada de EE. UU. en Teherán y toman a cincuenta y dos ciudadanos norteamericanos como rehenes durante 444 días, para exigir la extradición del Sha, derrocado en enero de dicho año.

    Abril de 1980: La misión de rescate norteamericana, Operación Garra de Águila, fracasa de forma desastrosa en el desierto iraní.

    Enero de 1981: Los rehenes son liberados el día de la investidura de Ronald Reagan, tras la congelación de activos iraníes por parte de EE. UU.

  • Enfrentamientos en el Golfo Pérsico (años 80)
  • Guerra Irán-Iraq (1980-1988): EE. UU. se alinea diplomática y militarmente con el segundo, proporcionando apoyo que incluyó inteligencia para el uso de armas químicas por parte de Iraq.

    1988: La Armada norteamericana derriba un avión comercial de Iran Air, matando a 290 personas tras confundirlo con un caza, un episodio que se calificó como un accidente.

  • Escalada y tensiones nucleares (2000-2015)
  • 2002: George W. Bush incluye a Irán en el denominado "Eje del Mal".

    2005-2015: EE. UU. e Israel inician ataques cibernéticos y sabotajes contra instalaciones nucleares iraníes. Lo más llamativo de esta fase fue el uso del virus Stuxnet, que afectó al funcionamiento de las centrifugadoras de enriquecimiento del uranio iraní.

    2015: Se firma el Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC), para limitar la capacidad nuclear iraní, por parte de EE. UU., Irán, Rusia, China y las potencias europeas.

  • El giro de Trump y el paso al conflicto directo (2018-2024)
  • 2018: EE. UU. se retira del acuerdo nuclear e impone fuertes sanciones a Irán.

    Enero de 2020: Un ataque con drones de EE. UU. mata al general iraní Qasem Soleimani en Bagdad, lo que lleva a Irán a atacar bases estadounidenses en Iraq.

    2023-2024: Las tensiones se disparan tras los ataques de grupos aliados de Irán en la región, en respuesta a la guerra en Gaza.

  • Crisis reciente (2025-2026)
  • Junio de 2025: EE. UU. lanza bombardeos contra instalaciones nucleares en Irán, rompiendo con años de contención. Israel lleva a cabo también ataques aéreos, entre cuyas víctimas están el comandante de la Guardia Revolucionaria iraní, Hossein Salami, el general jefe del estado Mayor de las Fuerzas Armadas, Mohammad Bagheri, y dos científicos nucleares, Fereydoon Abbasi y Mohammad Mehdi Tehranchi.

    Febrero de 2026: Se informa del inicio de la Operación Furia Épica por parte de EE. UU. e Israel, que incluye bombardeos sobre objetivos militares y ciudades iraníes.

    Marzo de 2026: Diversas fuentes reportan el asesinato del líder supremo de Irán, Ali Jamenei, en ataques de las fuerzas norteamericanas e israelíes sobre Teherán.

     

    UNA BRILLANTE REFLEXION DE RICHARD N. HAASS

    Los primeros días del choque de 2026 han sido un buen momento para refrescar las ideas del libro titulado Guerras necesarias y guerras opcionales. Memoria de las dos guerras de Iraq, en el original, War of Necessity, War of Choice - A Memoir of Two Iraq Wars” (2010), del autor norteamericano Richard N. Haass. El libro analiza las diferencias entre la denominada, con más propiedad, Guerra del Golfo (1991) y la Guerra de Iraq propiamente dicha (2003-2011).

    Richard N. Haass es una personalidad que ha trabajado como asesor y diplomático en las administraciones del Partido Demócrata y del Partido Republicano. Actualmente, no está afiliado a ninguno de los dos grandes partidos.

    El autor consigue un libro ameno, que compara ambos conflictos y establece con precisión las diferencias entre uno y otro, sobre todo en lo que se refiere al proceso de toma de decisiones que lleva finalmente al campo de batalla. Haass demuestra ser, además, un hombre modesto, pues reconoce en el propio libro que el concepto de guerras necesarias y guerras opcionales no es nuevo y cita a Maimónides, judío sefardí y uno de los grandes expertos de su tiempo en la ley judaica, que ya teorizó en el siglo XII sobre estos conceptos.

    Haass concluye que la Guerra del Golfo, que tuvo lugar durante el mandato del presidente George H. W. Bush, o coloquialmente Bush padre, fue una guerra necesaria, que no hubo más alternativa que afrontar para restaurar el statu quo previo a la invasión de Kuwait por Iraq. Se evaluaron correctamente las opciones de atacar o de esperar y ver, con sus ventajas y riesgos, se logró un respaldo claro de las Naciones Unidas con varias resoluciones favorables a la intervención, se cumplieron los formalismos internos ante el Congreso y se aplicaron al pie de la letra los principios enunciados por Colin Powell, entonces jefe del Estado Mayor Conjunto, para entrar con garantías en un conflicto armado (la denominada doctrina Powell).

    En cambio, en la Guerra de Iraq promovida durante el mandato del presidente George W. Bush, o Bush hijo, se obviaron o se aplicaron inadecuadamente todas las consideraciones que se tuvieron en cuenta doce años antes. Haass concluye que se podría haber avanzado en otras opciones que hubieran podido ser efectivas, sin necesidad del uso de la fuerza militar. El propio Powell, secretario de Estado en esta ocasión, vio mermado su prestigio al haberse sumado al quinteto formado por Bush hijo, Cheney, Rice, Rumsfeld y él mismo, a sabiendas de que no se cumplía ninguno de los principios que él había enunciado de una forma brillante.

    El libro de Haass es también un buen manual que sirve como guía para hacer una valoración de si tiene sentido convertir el rifirrafe actual entre los EE. UU., Israel e Irán en una guerra abierta. ¿Es una guerra necesaria que no queda otro remedio que librar hasta sus últimas consecuencias o simplemente es una opción que, bajo determinadas consideraciones subjetivas, podría dar alguna ventaja estratégica a Israel y a los EE. UU., liderados por el inefable Trump, pero sin resolver los problemas de fondo? ¿El argumento del uranio que poseen los iraníes y su grado de enriquecimiento sugiere que el país puede estar cerca de fabricar armas atómicas?

    La posición de Israel, con todo, parece más coherente que los balbuceos, incomprensibles en ocasiones y contradictorios en otras, de Trump y su equipo. Ante el riesgo de una amenaza existencial que supone que Irán tenga como objetivo la eliminación del estado de Israel, se entiende mejor que éste quiera asestar un golpe definitivo antes de que lo haga su rival.

    Los temores sobre el abastecimiento de energía para Europa y Asia (en particular, China, Japón e India) y las posibles repercusiones sobre la economía mundial, de las que tampoco EE. UU. se librará, parecen aconsejar una salida negociada y rápida de la situación actual, lo que muestra que no se evaluaron adecuadamente los riesgos antes del comienzo de los bombardeos. Pero como la situación es cambiante cada día que pasa, es pronto para hacer un pronóstico de lo que sucederá finalmente.

    Si finalmente hay guerra, ¿será una guerra necesaria o una guerra opcional? Queda a criterio del lector hacer sus propias consideraciones.

    TEMAS RELACIONADOS:


    Noticias relacionadas