y lo confieso
estoy harto
Francia, nuevo-viejo movimiento estudiantil. Comienza en la banlieue, Créteil, periferia de París. Los alumnos de un liceo comienzan una huelga, manifiestan, salen a la calle, no aguantan más escuelas superpobladas, semidestruidas, inhumanas en la enseñanza, inhumanas en el salón de clases, último reflejo de una sociedad que los desprecia.
El liceo lleva el nombre de “Saint-Exupéry.”
Contradictorio, ¿no?
“lo esencial es invisible para los ojos”.
Ciegos
ciegos
no soñadores.
De la periferia el movimiento se extiende a toda Francia, en París se manifiesta frente a Sciences Po, el instituto elite del pensamiento, estrella del pensamiento, símbolo de la Francia culta y pensante, polo opuesto de un liceo público de un barrio periférico; en uno se educa a los restos de una sociedad en el otro a la elite, y ambos se sacuden, se cierran, hartos.
El hartazgo se expande por París, por Francia.
¿Mayo del 68?
Los estudiantes se toman las calles, los muros hablan, el teatro abandona los espacios cerrados y sale a las calles, retoma la carreta de Lope y camina, un teatrero llega al Palacio de los Papas en Aviñón, abre las puertas al nuevo teatro de la humanidad, la ópera abandona los cortinajes de terciopelo y canta en las calles, los muros hablan: prohibido prohibir.
Un aire de esperanza camina por Francia, camina por Europa, camina por el mundo, de la Sorbona a la universidad más austral del mundo.
Los obreros se suman, la humanidad espera,
Creemos.
Octubre 2026.
El hartazgo sale a las calles en Francia, baja del barrio desfavorecido a un París desfavorecido, a una sociedad harta. El hartazgo no canta en los muros, grita en la calle, se extiende, no por el mundo, por la cercanía: Francia.
La ópera calla
el teatro se baja de la carreta
a la palabra la encierran en diccionarios
las escuelas, decrépitas no enseñan
perdón, enseñan a no aprender,
a aceptar
a ocupar el puesto que les asignaron
fuerza de trabajo
eficientes obreros del pensamiento
sirvientes del sistema.
Los muros no hablan
encierran
no salen a las calles
no se propagan por el mundo clamando
escucha hermano
piensa hermano
camina hermano
no marches hermano
el hartazgo adormece
mata
a los que vienen
mata
Francia despertó en un barrio periférico, en una masa humana periférica, sin esperanza, harta de esperar
¿esperar qué?
promesas
promesas que encadenan
y nos impiden caminar.
¿Mayo del 68?
No
el hartazgo recorre el mundo
y lo confieso
estoy harto
Gustavo Gac-Artigas es poeta, novelista y dramaturgo chileno, miembro correspondiente de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE) y de la Academia Hispanoamericana de Buenas Letras de Madrid. Ha publicado más de una treintena de libros entre poesía, narrativa, drama y crónicas y es columnista en diversos medios internacionales enfocados en la cultura y la sociedad contemporánea, entre ellos “Le Monde diplomatique”, edición chilena. Su poesía ha sido traducida, entre otros al inglés, francés, árabe, italiano y rumano y publicada y premiada internacionalmente.