FIRMA INVITADA

NIKOS GATSOS, EL SURREALISMO COMO TRINCHERA

Nikos Gatsos

   «Gatsos es un poeta que tocó el cielo con Amorgós  y volvió a la tierra a escribir canciones».   Vicente Fernández González

Angela Gentile | Domingo 8 de noviembre de 2026

La poesía de Nikos Gatsos es algo así como presenciar una epopeya en silencio. Así sucede al finalizar la lectura de Amorgós. En aquella Grecia amenazada por la invasión nazi, los poetas; este poeta en particular, invocó a sus Musas y fortaleció la esencia, tan natural en los griegos: la ελευθερία, la libertad. A Nikos Gatsos le alcanza la frase de Alexandru: «Pertenezco al partido inexistente de los poetas». Un oxímoron, pues Gatsos lega en Amorgós, siglos de civilización, años de resistencia, y se proyecta en canciones, donde el verso culto se hace popular, desciende del Olimpo de libros para habitar tabernas, calles y el espíritu de los helenos.



Amorgós es un libro que late. Está dividido en seis partes no arbitrariamente. En sus páginas, Gatsos comparte la gran tradición literaria heredada e impulsa a vivir en la victoria del día a día porque sabe que la poesía es lo que va a permanecer. En este libro nada le es ajeno; incluye citas con el propósito de resignificarlas, como en el caso de Heráclito, y regresarlas a los oídos del pueblo con la finalidad de la reflexión y la memoria, que es sin duda una de las tantas fortalezas. Se entra en su poesía a revisitar un tiempo, a encontrarse sin buscarse, a sentirse seres únicos y a la vez cosmopolitas.  Gatsos, al igual que la antigua reina feacia Areté, teje su poesía para que respire en nuevos contextos, dándole la modernidad necesaria para liberarla.

Entramos a la atmósfera surrealista de Amorgos desde la patria de los griegos: la Thalasa, el mar que los atraviesa y los salva.  Es esa inmensidad donde el surrealismo no es hermetismo vacío, sino el sextante, la brújula para navegar por la historia y rescatar lo bello como concepto. Gatsos escribe:  que a un griego no le fallará jamás la voz de un poeta dispuesto a nombrar las olas, el origen, los dioses, el fuego reunido en la sagrada palabra (…) Con la patria amarrada a las velas y los remos colgados del viento./Los náufragos durmieron mansos como las fieras muertas entre las sábanas de las esponjas./Los ojos de las algas sin embargo, irán hacia el mar/por si los trae de vuelta el viento del sur con las barcas/latinas recién pintadas (….)

Leer cada página es un desafío no solo a la sensibilidad, sino a la memoria literaria; invita, como en un laberinto, al lector a sumarse a una intertextualidad desafiante y única.  Amorgós, su único  libro publicado por decisión propia, dialoga con el poeta que lo habita, el que supo que en todo silencio elegido resonaría como los cascos de los bueyes, la palabra; e, impulsar la antigua hecatombe, oxímoron para el binomio ausencia-presencia: (…) pero aquí en la húmeda ribera hay solo un camino/ Solo un camino engañoso y debes pasarlo/ Debes zambullirte en la sangre antes de que el tiempo te alcance/ Y cruzar al otro lado reunirte con tus camaradas/Flores pájaros ciervos/Encontrar otra mar otro sosiego (…)

La arquitectura de sus poemas trae a nuestros días aquel espíritu heroico, aquella atmósfera para las libaciones; nos acerca la tragedia de la cotidianeidad hasta asumir por siempre el sentido de la resistencia: Desprendeos de los muertos dijo Heráclito y vio /Palidecer el cielo./Y vio en el barro dos pequeños ciclámenes que se besaban/Y se dejó caer para besar su propio cuerpo muerto en la tierra acogedora.

Gatsos es considerado uno de los grandes poetas surrealistas griegos y la pregunta es por qué. Quizá existan explicaciones teóricas que contribuirán sin duda al análisis de su obra; pero para el lector de poesía, Gatsos existe en el kairos, es decir, en el momento preciso de la lectura.

Este hombre, nacido en el corazón de la Arcadia, dejó páginas impregnadas de grecidad, al modo de un antiguo aeda de pueblo en pueblo.  Amorgós es la isla que no habitó y que se convirtió en emblema y destino iniciático de su yo poético. Gatsos nos lleva por la tierra y nos suspende en la celeridad del tiempo mítico. Es imposible delimitar los confines surreales que nos propone. Ama de una manera silenciosa y alimenta lo sublime: Cuánto te he querido solo yo sé,/ yo que una vez te rocé con los ojos de las Siete Hermanas./y con la cabellera de la luna te abracé y bailamos en los campos estivales (…)

Él percibe al ser amado con múltiples miradas como Pléyades y emplea un sustantivo femenino en griego, poulia. De ese modo eterniza, preserva, tomando a las mensajeras del frío y el estío, denominación que, según la poeta Mero de Bizancio, habría sido creada por Zeus. Sin embargo, Gatsos hace del amor una composición anular y la protege en la representación del lenguaje estelar, pues ellas simbolizan su amanecer y su ocaso cósmico.

Eligió el silencio y escribió el libro que renovaría las letras griegas, contribuyó a formar un halo de misterio en torno a sí mismo como poeta referencial que descubrió lo abstracto y lo puso en diálogo con el uranos. Asumió lo popular y le dio jerarquía universal. Perfeccionista como era, el lenguaje fue medular en su creación. Gatsos conjugó las expresiones tradicionales, dándoles la modernidad necesaria hasta llegar a las canciones. Rebelde ante la realidad, buscador incansable dentro de su propia alma, escribió al igual que citara Breton en el Manifiesto Surrealista: “Al descubierto los auténticos mecanismos de aprehensión de la realidad y confrontar los resultados con aquello denominado realidad”.     

Nikos Gatsos introdujo en Grecia la voz de Federico García Lorca, tradujo Bodas de sangre entre 1943-1944, la cual se publicó en 1945 en la editorial Ikaros, representándose en el Teatro Arte de Karolos Koun con un éxito comercial y artístico jamás visto. Esta representación fue según la albacea de Gatzos, poeta y traductora Agathi Dimitrouka, un estímulo para los autores griegos a escribir obras de teatro contemporáneas como es el caso de Iakovos Kambenelis. Entre otras traducciones realizadas por Gatsos se cuentan: La casa de Bernarda Alba, El amor de don Perlimplin con Belisa en su jardín, Llanto por Ignacio Sánchez Mejías y Romancero Sonámbulo. El poeta granadino pasó a ser adoptado por la comunidad literaria griega sintiéndolo uno de ellos, influenciando en la poesía y la dramaturgia; si bien había sido traducido y publicado años antes por Nikos Kazantzakis en la revista O Kyklos. El poeta de la Arcadia, Nikos Gatsos, publicó después de Amorgós en la revista Tajidromos, un poema compuesto por siete estrofas que rinden homenaje en tema y palabra al gran Yorgos Seferis. Esta es la dimensión de la grandeza de un poeta hacia otro, donde el lenguaje los une a un hermano en letras:

 

CANCIÓN DE LOS VIEJOS TIEMPOS

                                A Yorgos Seferis

Cambian los tiempos, sí, pasan los años

el río de ese mundo está revuelto

pero al balcón del sueño he de asomarme

para verte inclinado sobre el barro

bordando golondrinas y veleros.

 

La mar amarga y poca nuestra tierra

y el agua de las nubes tan preciosa

arrebuja al ciprés la desnudez.,

la hierba quema muda su ceniza

y el acoso del sol interminable.

 

Y llegas tú y cincelas una fuente

para aquel viejo náufrago del ponto

que aun perdido perdura en la memoria

concha resplandeciente en Amorgós

y guijarro salobre en Santorini.

 

Del trémulo rocío en el helecho

la lágrima tomé yo de un granado

para poder aquí en este cuaderno

penas silabear del corazón

con el primer lucero de los cuentos.

 

Pero ahora que ya llega el Martes Santo

y la Resurrección se hará esperar

quiero que a Mani vayas y Hasta Creta

donde tendrás perpetua compañía

del águila del lobo y la culebra.

 

Y si ves a hurtadillas en tu frente

resplandecer con suave centelleo

esa fugaz estrella de otros tiempos

levántate y revive un manantial

que en tu boca esperaba con paciencia.

………………………………………..

Cambian los tiempos, si, pasan los años

el río de este mundo está revuelto

pero el balcón del sueño he de asomarme

para verte inclinado sobre el barro

bordando golondrinas y veleros.

 

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