Fundación Jorge Guillén, 2020
El lector es una obra compuesta por versos breves, pequeñas escenas conformadas por elementos aparentemente sencillos —una nube, un gorrión, una gota de lluvia, la luz de la mañana o el silencio de un paisaje— que adquieren una gravedad casi metafísica y que el autor convierte en punto de partida para una meditación sobre el tiempo, la memoria, la identidad y el sentido de la experiencia humana. Así, por ejemplo, el libro sugiere que incluso cuando el paisaje parece no haber cambiado, algo esencial ha sucedido: “el silencio, en apariencia el mismo, ha cambiado de postura”.