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SEXO REGISTRAL

22/09/2023@07:07:00
Un amigo mío, youtuber famoso, se ha cambiado de sexo en el Registro Civil. Me dijo que era para no tener problemas con las mujeres como el Rubiales, que era tan fácil como llegarse hasta la calle Pradillo y decir que se sentía mujer, pero le siguen gustando las mujeres. Ha pasado de macho ibérico pata negra a lesbiano moderno. Azucena del Valle en "Sexo registral" nos cuenta con humor del bueno, el que no te hacer reír sino sonreír, cómo hay colas en el registro para cambiarse de sexo, más les valdría cambiarse de seso.

"Emilia Pardo Bazán y su fascinación por la criminología", de Marisol Donis

Marisol Donis, con afán de arqueóloga, ha ido quitando el polvo acumulado en miles de legajos y periódicos antiguos, hasta haber leído y recopilado la vasta producción periodística de doña Emilia y, de entre toda ella, ha entresacado, organizado y dado luz con sus explicaciones a sus crónicas y artículos de opinión sobre algunos de los crímenes más populares, llamativos y terribles de su tiempo. Pero no se trata solo de recopilar el suceso, sino de poner luz sobre su punto de vista, sus opiniones, tan brillantes, tan certeras, tan rabiosamente actuales.

Hilario J. Rodríguez, "Un astronauta perfecto": Las ciudades como algo pendiente de ser inventado

Como dice el autor de este literario libro de viajes: «Soy consciente de que escribir es fracasar. Las palabras son siempre insuficientes, inadecuadas. Nos dejan a mitad de camino porque no son capaces de llegar hasta el final». Quizá, por eso, viajar consista en atravesar fronteras. Constructos mentales más que físicos que arrancan de nuestro acervo cultural y que están ahí para ser derribadas. Y eso es lo que hace Hilario J. Rodríguez en este caluroso y fulgurante acopio de experiencias viajeras por Centroamérica en el verano del año 2016. Experiencias que siempre van muy bien acompañadas de cine y literatura, y sobre todo, de la memoria. Memoria propia y universal que ejerce como un cabo al que sujetarnos de la marea del viaje y las olas de su fuerza. De ahí que, para observarlo todo, no haya nada mejor que comportarse como un astronauta perfecto capaz de seguir el ritmo sincopado del mundo.