www.todoliteratura.es

a

CUANDO VENGAN LOS FASCISTAS

12/07/2023@11:13:53

Si eres muy joven, encuentras la estupidez de los demás, e incluso la tuya, casi divertida, estimulante o por lo menos risible. En la madurez la estupidez te irrita. Y cuando te haces viejo sólo te produce melancolía. Así estoy yo, melancólico, como atrapado en una canción del Sabina de finales de los ochenta, mientras tontos de todos los colores se enseñorean de los foros de discusión en los medios tradicionales y, sobre todo, en las redes sociales. El lamentable éxito de VOX en las recientes elecciones municipales ha puesto en circulación de manera incontrolada el término “fascista”, utilizado a cascoporro por quienes no han leído jamás un libro de historia o un ensayo riguroso de teoría política. Algunos libramos, nec spe nec metu, una batalla perdida de antemano para poner una nota de sensatez en medio de la histérica algarabía, pero sabemos que no hay nada que hacer. De ahí la melancolía.

"Tracios, getas y dacios", de Radu Oltean

Desperta Ferro. 2021
Hace unos cincuenta mil años, a través del estrecho del Bósforo y de los Dardanelos, los habitantes del Asia Menor llegaron al este de Europa. Los tracios eran definidos por los griegos como todas las tribus conformadas por los diversos pueblos que abarcaban desde el mar Egeo hasta el río Istro/Danubio; inclusive consideraban tracios a los frigios y a los bitinios; al oeste, en la dirección del Adriático se encontraban las belicosas tribus ilirias; en la dirección del septentrión sobrepasando al Danubio se encontraban los feroces caballeros y arqueros de los pueblos denominados como escitas.

OVEJA PERDIDA, ven sobre mis hombros que hoy no solo tu pastor soy sino tu pasto también:
Nada me falta

IX Festival Essencia de la Teatralidad de Cuarta Pared

Me cuelo no solo como espectador, también como parte integrante de estos “freelancers”, pero yo estoy en el departamento sin cristales de al lado. Los oigo discutir, jugar, plantearse, protestar, recordar, emprender, comunicarse, no entenderse, repetirse, grabarse, espiarse, odiarse, despreciarse, quererse.