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“MARRUECOS TUMBA GOBIERNOS”

05/09/2026@07:07:00
Resistid una noche más. La patria no nos abandona, acudirá en nuestro auxilio”. Así sonó la arenga del capitán que defendía su posición al norte del Protectorado de Marruecos, un verano de 1921. La “patria” acudió como siempre, tarde y mal. En cabeza el general en jefe de la Comandancia de Melilla, Manuel Fernández Silvestre, amigo personal de Alfonso XIII. Resultado: el desastre de Annual. Una masacre, once mil muertos.

Nuestro poema de cada día

“Platero y yo”: Una de las cumbres absolutas del poema en prosa y de la prosa lírica en lengua española. VII

La exaltación de los sentidos. Leer cualquier página de “Platero y yo” implica sumergirse en un mundo de belleza en el que las experiencias sensoriales tienen un destacado papel poético. Abrimos el libro y nos topamos con un capítulo, elegidos al azar, en el que podemos comprobar cómo las sensaciones, procedentes de cualquier ámbito sensorial e incluso entremezcladas, gracias a las sinestesias, son fundamentales para poder disfrutar de la estética juanramoniana: “El pozo” (capítulo LII), un nombre que se va a cargar de insospechadas resonancias líricas.

"El imperio escita", de Christopher I. Beckwith

Ed. Ático de los Libros. 2024

Estamos ante una obra (Libro del Año para History Today y New Yorker) muy diferente, y sumamente interesante sobre uno de los pueblos más crípticos del momento histórico que los contempló. Los escitas siempre tuvieron una enorme fama como caballeros, ya que eran unos de los mejores de Eurasia. Los escitas eran, sobre todo, pastores nómadas de las estepas del Asia Central, y son nominados como el primero de los pueblos conocidos que se trasladaron para buscar mejores lugares para sus gentes, y así son calificados por los historiadores y cronistas griegos y chinos. Eran un pueblo con una importante cohesión social, y fundamentada ella en una jerarquía feudal entre la divinidad y los seres humanos. En la cúspide de todo su devenir vivencial se hallaba el Dios Celestial, que era Uno y creador del cielo y de la tierra, así como del linaje de los monarcas de los escitas, y el rey era único y semidivino. La fundación de su pueblo era una historia de épica viva, relacionada con dioses de inferior categoría al Único.