www.todoliteratura.es

a

"Fundamentos jurídicos sobre el origen del parlamentarismo. Las Cortes de León de 1188 y su legado constitucional", de María Nieves Alonso García

Ed. Eolas. 2019
10/05/2024@16:16:00
Esta profesora leonesa realiza un estudio más, y enriquecedor, sobre uno de los más conspicuos hechos históricos del Medioevo, como fueron LAS CORTES DEL AÑO 1188 DEL-PARA EL REINO DE LEÓN, como ‘CUNA DEL PARLAMENTARISMO’, según la UNESCO en el año de 2013. Sus ‘DECRETA’ serían aplicados en toda la Corona de León del momento: Galicia lucense; Asturias de Oviedo y de Santillana; y País Leonés (León, Zamora y Salamanca). Todo ello sostenido por la nobleza laica y eclesiástica y, sobre todo, por los ciudadanos elegidos por las ciudades, varones y mujeres, ¡novedad absoluta y única en Europa!, la cuestión incrementa su valor si consideramos que el monarca del Reino de León, Alfonso IX “el Legislador o el de las Cortes”, tenía en ese momento histórico 16 años. Las Cortes de León de 1188 se celebrarían en el mes de abril, ¿día 18?, en la Basílica de San Isidoro de León.

EL GRANJERO DE ALABAMA

Pues nada, que Azucena del Valle nos ha salido más fabuladora que Esopo y Samaniego juntos en "El granjero de Alabama". Dicho trabajador de la granja tenía una gallina que le daba los huevos de oro y el muy bestia la mató porque no podía mojar el pan en la yema. ¡Y eso porque era de Alabama!, que si llega a ser de Ávila se hubiese quedado con las yemas de la Santa... Teresa.

"Hierro viejo", de Marto Pariente

Ediciones Siruela (2024)

Marto Pariente (Madrid, 1980) pertenece a esa categoría de narradores que, desde su primera obra, logran eso tan difícil hoy en día en literatura como es poseer voz propia. Una rara avis. En Una bala para Riley (Cazador de Ratas, 2015) y, sobre todo, en La cordura del idiota (Ediciones Versatil, 2019) descubrimos a un autor espabilado que con contagiante desparpajo logra meterse a sus lectores en el bolsillo. Personajes, estructura y ritmo narrativo, sabiamente mezclados con argumentos que muestran la violencia desde un prisma muy personal (donde no quedan descartados ni el humor salvaje ni la ternura), han hecho de Marto, por su juventud, una gran promesa –ya casi una cuajada realidad– de nuestra narrativa.