No sé si mi limitado vocabulario bastará para describir el impacto tan poderoso de este libro, rebosante de una belleza dramática y verdades desgarradoras. Aviso para navegantes: cada página te va a romper el corazón. Este es el primer libro de Vera Mutafchieva que leo, y si no me equivoco es el primero que se traduce al castellano, de mano de la siempre estimulante Automática Editorial. Una novela donde la fatalidad es evidente desde el principio. Y aun así, el final te deja destrozado. El libro narra la historia del príncipe otomano Cem, su fallida rebelión contra su hermano Bayezid y su posterior exilio en Europa. No entraré en detalles, ya que se trata de hechos históricos que cualquiera puede consultar en internet. Me sorprendió la forma en que la autora nos cuenta su versión de esta historia. Pensé que los testimonios de diferentes personajes fragmentarían la trama y dificultarían su seguimiento emocional. Sin embargo, su idea está ejecutada de una manera brillante, en mi opinión. Debo reconocer también la infinita valentía de Vera Mutafchieva en la década de 1960, y bajo un régimen político más estricto, al describir un amor que aún era fuertemente negado en aquellas latitudes. En los capítulos desde la perspectiva del poeta Saadi, este declara repetidamente sus intensos sentimientos por Cem, y se insinúa que Cem pudo haberlos correspondido en ocasiones. La autora no aborda este amor buscando la vulgaridad ni el sensacionalismo barato. Por el contrario, aborda la sublimidad de tales sentimientos, la admiración por el carisma de la personalidad de alguien, la visión del mundo compartida y la búsqueda de la belleza y la justicia. Pero a pesar de mi presentimiento sobre esta parte de la trama, este no es el punto principal de este libro.
Vera Mutafchieva es excepcional al describir hombres encantadores ante los que el lector no puede permanecer indiferente. Uno se embriaga sin apenas darse cuenta, junto con los demás personajes de la novela, por la cautivadora imagen de Cem, cuya expresión, movimientos y aspiraciones eran como el sol para quienes lo rodeaban. Y todo esto, para que podamos ver cómo su esencia muere y se desintegra poco a poco, hasta convertirse finalmente en algo completamente diferente. Con cada nuevo golpe a la libertad del personaje, pierde un poco de su humanidad y uno ruega que algo o alguien lo devuelva a su imagen original y encantadora. Pero esta metamorfosis suele ser irreversible. Al final de la novela, uno no llora por el sueño incumplido de Cem de convertirse en un gobernante legendario, al que sin duda correspondía su potencial, sino que te entristece por la pérdida de algo que comenzó con tanta pureza, con tal sensibilidad hacia los encantos del mundo, pero que fue pisoteado por la eterna sed de poder y riqueza. Una sed de poder que lleva a las naciones europeas a utilizar a Cem como trofeo, en lugar de como símbolo de unidad, en su intento por expulsar a un imperio en ascenso que amenaza su continente. Pero incluso cuando Cem se había convertido en un grotesco reflejo de su antiguo esplendor, no se siente repulsión alguna hacia él. Solo una tristeza contenida al constatar que la humanidad destruye su belleza con más frecuencia de la que la admira. Nota sobre la autora: Vera Mutafchíeva (1929-2009) fue una reconocida escritora e historiadora búlgara. Nacida en Sofía en el seno de una familia de académicos, se licenció en Historia y, a principios de la década de los sesenta, comenzó su carrera como investigadora, campo en el que adquirió reputación internacional gracias a su labor en el ámbito de los estudios otomanos. Abordó la historia otomana de forma objetiva, libre de las restricciones ideológicas que caracterizaron la historiografía durante la era de la Guerra Fría. Más tarde, se dedicó a la escritura, plasmando sus conocimientos académicos en vívidas novelas históricas. Es una de las pocas escritoras que ha recibido reconocimiento tanto como historiadora como escritora. Acreedora de multitud de premios nacionales e internacionales, Mutafchíeva escribió más de treinta y cinco obras, que han sido traducidas al croata, esloveno, checo, -francés, alemán, turco, inglés, húngaro, polaco, rumano, ruso y, ahora, al castellano. Puedes comprar el libro en:
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