Autora de “El valle del hierro”
09/09/2024@20:20:00
Ane Odriozola, originaria de Legazpi en Gipuzkoa y nacida en 1979, ha desempeñado desde 2006 su trabajo en el Servicio de Atención al Ciudadano del Ayuntamiento de Arrasate-Mondragón. Su pasión por la lectura la llevó a autopublicar su primera novela, El secreto de Gibola, en 2018, donde refleja la realidad de Legazpi a inicios del siglo XX. En 2020, amplió la narrativa con La sombra de Gibola y concluyó la trilogía en 2021 con Conspiración en Gibola. En 2019, recibió el galardón Literatura Saria 2019 en la categoría de mérito cultural. Ahora publica la novela histórica "El valle del hierro", donde mezcla la historia con el thriller.
El autor madrileño, con su novela La ley del padre, ha sido el ganador del VIII Premio de Novela Cartagena Negra.
Un personaje (in)quieto
Un edificio silenciado, un hotel venido a menos, las historias de lo que ocurrió dentro, dormidas. Pero aún se mantiene en pie este viejo personaje de ladrillo y ventanas, el Hotel Mónaco, en la calle Barbieri, en pleno barrio de Chueca.
Ondina Ediciones, 2024
¿Quién no ha tenido la sensación de haber vivido ya un hecho cuando se nos presenta en nuestra vida cotidiana? ¿Quién no ha dudado en aceptar, o ha aceptado, la reencarnación?
Hilos Editora, de Buenos Aires, acaba de distribuir en librerías una nueva entrega de la poeta local -el décimo título de su amplia producción en el género- labor que la ha consagrado como una de las voces más destacadas de la poesía argentina.
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Fernando García Ballesteros (Barcelona, 1970). Es licenciado en Farmacia por la Universidad de Barcelona y graduado en Estudios Ingleses por la UNED. Ha trabajado en al ámbito sanitario y en la docencia y hoy es profesor de Procedimientos Sanitarios y Asistenciales. Es autor de numerosos libros tanto de misterio juvenil, como para lectores. Ahora publica con la editorial HarperCollins el thriller “La luz más cruel”.
«Cuando uno ve las tierras de los alrededores de Cáceres, comprende mejor el arte con que se construyeron la mayoría de los palacios y casas de su ciudad medieval. Las tierras están desnudas, son casi esteparias, y a pesar de las pequeñas ondulaciones y abismos, se las ve todas llanas, con una sensación de infinito muy fuerte. No es extraño por eso que los artistas y constructores que anduvieran por estos campos no pudieran imaginarse un arte con adornos superfluos».
Los acontecimientos de octubre de 1934, de los que ahora se cumplen noventa años, supusieron un parteaguas trascendental en la vida de la Segunda República, un fenómeno histórico que incendió todo el país, de Asturias a Cataluña, de Madrid al País Vasco, que transitó según los casos entre la huelga general insurreccional, la rebeldía institucional y la auténtica revolución social, que se convirtió en antesala de la Guerra Civil y cuyos ecos siguen resonando con fuerza en nuestros días.
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