28/02/2026@21:21:00
— Salí de Londres a las 10 de la mañana, con Lord Byron y los caballeros Scrope Davies, y J. Hobhouse7. La vista desde Shooter’s Hill era extensa y hermosa, siendo de una perspectiva muy superior a la vista desde Stirling. La llanura, esmaltada con varios colores según el diferente crecimiento del grano, se extendía muy lejos ante nuestra vista y estaba dividida irregularmente por el río. El Támesis, luego, con sus majestuosas ondulaciones, fluía llanura abajo, llevando numerosas flotas sobre su caudal. Sus orillas en muchas partes eran hermosas. Los bancos calcáreos se alternaban con las colinas ondulantes, que se elevaban de las olas, de un agradable marrón verdoso, el efecto del primer amanecer de la primavera en la creación vegetal (...)”.