Reseña del poemario "Ser caballo", de Malika El Assimi
Dar Bassma Editorial
08/07/2026@20:45:00
Hay libros cuyo título constituye ya una declaración de principios. No designan un asunto; anuncian una forma de estar en el mundo. La historia de la literatura está poblada de caballos. Desde los corceles homéricos que arrastran la gloria y la muerte hasta Rocinante, que convierte la dignidad en una manera de resistir al ridículo; desde los jinetes del Apocalipsis, heraldos de la devastación, hasta el caballo lorquiano, donde galopan el deseo, la sangre y el destino. El caballo ha simbolizado la libertad, la fuerza, la nobleza, el impulso vital o la rebeldía. Sin embargo, pocas veces deja de ser un símbolo para convertirse en un imperativo moral. Eso es precisamente lo que consigue Malika El Assimi en Ser caballo: no nos invita a contemplar al caballo, sino a serlo. A asumir su ímpetu, su dignidad y su negativa radical a aceptar el yugo.
Nuestro poema de cada día
Blas de Otero busca liberar el soneto de su rigidez, proponiendo una extensión temática y métrica. En "Hagamos que el soneto se extienda", aborda recuerdos personales y critica la guerra y el imperialismo. Su poesía evoluciona hacia el verso libre, pero el soneto sigue presente en su obra.
En el caso de creer que el concepto de generaciones esclarece o facilita de algún modo la reflexión y el análisis en torno a la práctica de la escritura y el consecuente fenómeno literario -¡lo cual ya es creer!-, Luis Martín-Santos integraría, con las previsibles imprecisiones que dimanan de toda clasificación de orden temporal, la generación narrativa española del ’50, o la generación del medio siglo, o la generación de los niños de la guerra: aquellos que nacen alrededor de 1920 (Martín-Santos nace en 1924) y comienzan a publicar alrededor de los años de la década de 1950 (Tiempo de silencio conoce su primera edición en 1961): Rafael Sánchez Ferlosio, Juan Marsé, Francisco Umbral, Juan Goytisolo, y un largo etcétera cuya enumeración resultaría no sólo ociosa, sino también innecesaria.
Nuestro poema de cada día
En "Gacela del amor con cien años", Federico García Lorca evoca el cortejo amoroso de jóvenes galanes en un paseo, utilizando un ritmo flamenco. A través de la repetición del "ay" y hipérbatos, refleja la atracción y las dificultades del amor homosexual, culminando en un paisaje aromático que simboliza el deseo.
La biografía de Norman Mailer, escrita por Richard Bradford y publicada por el sello Erasmus de Almuzara, se presenta como un verdadero ajuste de cuentas literario. En lugar de ofrecer una hagiografía o mostrar un respeto reverencial, Bradford examina los mitos que rodean al autor con una mirada incisiva y crítica.
Alcalá de Henares, cuna de Cervantes y del Siglo de Oro español, es defendida por José César Álvarez García como su lugar de nacimiento. Su obra "La disputada cuna de Cervantes" argumenta la importancia histórica y literaria de esta ciudad, resaltando la necesidad de reconocer su legado cultural.
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Siguiendo la narrativa de las memorias de Albert Speer, el escritor francés Jean-Noël Orengo confección la novela "El desdichado amor del Führer", el gran mentiroso del Tercer Reich.
"Normandía 1944. Guía del campo de batalla", de Sergio Martínez, es una inmersión total en uno de los episodios más cruciales de la Segunda Guerra Mundial. Lo que ofrece esta guía del campo de batalla de Normandía. Creada para aquellos viajeros interesados y apasionados por la historia, une la precisión del hecho histórico con la experiencia contemporánea, permitiendo así conocer, interpretar y revivir lo que sucedió en ese lugar.
Ahora que los políticos se dedican a escribir libros para justificarse, ahora que los escritores se dedican escribir sobre política, ahora que los periodistas se atreven a hablar sobre la corrupción rampante de nuestra sociedad… ahora es la hora de escribir cómo veo el mundo desde la perspectiva de un ciudadano normal y corriente.
Entonces, todo el mal estaba hecho. Las preferentes se habían diseminado entre toda la clientela, familiares y amigos incluidos. Nadie lo vio venir, o si alguien lo vio venir, miro para otro lado. Y cuando los clientes reclamaron su dinero, la respuesta fue un sonoro “no”.
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