Nuestro poema de cada día
De las tres etapas que jalonan la trayectoria poética de Concha Méndez (juventud y vanguardia; guerra civil y exilio; intimismo y reflexión existencial), nos centramos en la primera, compuesta por tres libros en los que se advierte la influencia del neopopularismo de Rafael Alberti y de Federico García Lorca: Inquietudes (1926), Surtidor (1928) y Canciones de mar y tierra (1930), obras en la que, además, incorpora temas vanguardistas propios de lo que por entonces se consideraba “la modernidad”, y que habían sido ajenos a la poesía.
CAPÍTULO 1
La primera vez que oí hablar de Mar de Marchis fue precisamente la noche de la presentación de mi novela “Muerte de atlante” –Anaya, 2024- en Alicante. Ese nombre, de resonancias vagamente aristocráticas, con equívocos vislumbres de máscara veneciana, divisada tal vez en la grisalla vaporosa de algún canal durante los carnavales, todavía no significaba nada para mí cuando se lo oí pronunciar a Rafa Burgos, el veterano y destacado periodista de El País. La mención surgió en un excelente restaurante marroquí al que acudimos después de la brillante y generosa intervención de mi paisano y tocayo. Cumplido en la librería el consabido ritual de firma de ejemplares, no tuvimos que hacer otra cosa que cruzar la calle para ir a buscar nuestro premio: una cena africana y suculenta.
Nuestro poema de cada día
Este poemario fue escrito en 1922, pero no se publicó hasta 1936; y lo integran las siguientes composiciones: “Remansos”, “Remansillos”, “Variación”, “Remanso, canción final”, “Media luna”, “Cuatro baladas amarillas”, “Palimpsestos (I. Ciudad. II. Corredor. III. Primera página), “Adán”, “Claro reloj” “Cautiva” y “Canción”. En general, los poemas han adelgazado su componente narrativo para quedar reducidos a puro lirismo. Y salvo en el caso de “Adán” -que es un soneto-, en el resto de los poemas García Lorca opta por el verso breve -una fuerte heterometría combina desde versos bisílabos a octosílabos; tal es el caso, por ejemplo, del poema “Corredor”-; y están presenten los elementos básicos de la poesía popular -rimas asonantes, romancillos, estribillos, reiteraciones léxicas, paralelismos de estructura sintácticas muy sencilla...- combinados con imágenes de corte surrealista y sorprendente belleza plástica.
Nuestro poema de cada día
El soneto de Blas de Otero refleja la angustia existencial del ser humano ante el silencio divino. A través de metáforas y un lenguaje intenso, el poeta expresa su desamparo y la búsqueda de trascendencia, encontrando en la poesía un refugio para mitigar su dolor y soledad.
|
Nuestro poema de cada día
Del poemario titulado Primeras canciones (1922) seleccionamos tres poemas para su comentario; los titulados “Remanso, canción final”, “Media luna” y “Claro del reloj”.
El pujante sello argentino Barnacle acaba de publicar un nuevo poemario del destacado autor local Alberto Boco, que confirma su impronta personal y lo ubica en un espacio de relevancia dentro del variopinto panorama poético latinoamericano.
La poesía que ya es nuestra
Hay espectáculos que se contemplan y otros que se sienten. Golpe a golpe, verso a verso pertenece sin duda a esta segunda categoría. La dirección y dramaturgia de Paco Gámez y José Velasco convierten la vida y la obra de Antonio Machado en un recorrido profundamente humano donde la palabra poética adquiere una fuerza conmovedora, capaz de atravesar el tiempo y dialogar con nuestro presente.
Todo está bien, dicen los optimistas y los corruptos. Todo está mal, dicen los pesimistas y la fachosfera. Todo está regulín, regulán, dicen los mediopensionistas. A mí, no me ha tocado nunca ningún premio ni ningún contrato del Estado, no me quejo, lo importante es seguir vivo aunque en la S. S. (Seguridad Social) ya no interese la salud de los mayores. Mientras, la Puri y la Vani se van a bailar con Panorama y Paris de Noia a las fiestas de Griñón. Nos lo cuenta Azucena del Valle en "¡Todo está bien!". Si ellas lo dicen, les haremos caso.
|